La derrota de nuestros adversarios

Dice la Biblia en Salmos 83: 18

“Y conozcan que tu nombre es Jehová; Tú solo eres Altísimo sobre toda la tierra.”

Asaf, músico y compositor, es el autor de este hermoso salmo que le recuerda al pueblo de Israel que tienen enemigos, que siempre han tenido y que los habrán de tener permanentemente. El problema no es que los tengan, el problema es que crean que no los hay y se confíen.

Asaf, quien también profetizaba mientras exaltaba a Dios escribió este salmo para suplicar a Dios su mismísima presencia para enfrentar a los adversarios de Israel cuyo única finalidad no es solamente dañar a los hebreos, sino asaltar el lugar santo, el lugar de las moradas de Dios.

Para ellos es que pide que conozcan el nombre de Dios. Lo que esta pidiendo es que tengan una experiencia sin igual de tal manera que comprueben que la clase de Dios que están enfrentando es Eterno y ellos inmensamente efímeros. Asaf pide que Dios les muestre y demuestre que no son sino simples mortales.

La versión hebrea en lugar de traducir el nombre Jehová como Señor, lo hace como Eterno. La razón es sencilla: el nombre del Señor, según leemos en Éxodo 3: 14 es YO SOY EL QUE SOY. Es decir el que subsiste en sí mismo y que no tiene necesidad de nadie para existir o el Eterno.

Los enemigos de Israel deben recordar que son simplemente hombres de carne y hueso incapaces de enfrentar a un Dios que es Eterno y el pueblo de Israel no debe olvidar nunca que su Señor es por mucho o muchísimo inmensamente grande y claro que derrotará a sus adversarios.

Asaf sabe eso por eso termina el salmo declarando que Dios es Altísimo sobre toda la tierra. Dios está muy por encima de los enemigos de su pueblo y terminará destruyéndolos, mostrando siempre su brazo fuerte y poderoso.

Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto: