La paciencia del Señor

Dice la Biblia en 2ª de Pedro 3: 15

“Y tened entendido que la paciencia de nuestro Señor es para salvación…”.

Muchos incrédulos y lamentablemente también algunos creyentes piensan que “la tardanza” de Cristo en su regreso es algo que pone en duda seriamente la veracidad de esa doctrina. Han pasado para esta  generación más de dos mil años y es cierto que no ha vuelto tal como lo prometió.

Pedro explica la razón de esa “tardanza”. El apóstol dice que la paciencia de nuestro Señor es para salvación, es decir, no ha vuelto para evitar temporalmente el terrible juicio que ha de venir sobre esta humanidad cuando Él regrese. Pero una vez terminada esa paciencia volverá como el León de Judá.

La Escritura registra diversos eventos en los que la paciencia de Dios se agotó e intervino de manera directa en la historia de la humanidad para sancionar el pecado y la maldad reinante en su creación.

El primer ejemplo lo encontramos en la historia del diluvio. La generación de Noé se había corrompido en extremo. La maldad y perversión llegaron a niveles intolerables para el Creador y fue tal la desviación humana que Dios se arrepintió de haber creado al hombre y entonces decidió destruir a la humanidad completa mediante un diluvio de 40 días.

El segundo ejemplo del agotamiento de la paciencia de Dios lo encontramos en el relato de la destrucción de Sodoma y Gomorra, dos ciudades que de igual modo que la generación de Noé se pervirtieron total y absolutamente y Dios las destruyó enviando fuego y azufre que las pulverizaron.

En ambos casos Dios salvó con mano fuerte tanto a Noé como a Lot. De hecho fue la justicia de ambos hombres la que provocó el fastidio de Dios contra sus coterráneos debido a que ellos demostraron que era y es posible vivir piadosamente delante de Dios, sin necesidad de practicar la maldad.

Cristo volverá una vez agotada su paciencia. Salvará a sus escogidos y luego vendrá el terrible juicio contra los que practicaron la maldad y se deleitaron en ella. Siempre ha sido así y así será en un futuro no muy lejano. Por ahora prevalece su paciencia para salvación de muchos.

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