Meditar en el corazón

Dice la Biblia en Hageo 1: 7

“Así ha dicho Jehová de los ejércitos: Meditad sobre vuestros caminos.”

La frase “meditad sobre vuestros” caminos es reiterativa en la profecía de Hageo. El vidente de Dios usa esta expresión en este verso y también tres veces más según se desprende de una lectura sencilla sobre este breve libro. Lo hace en el 1: 8 y dos veces más en el 2: 18. Lo que revela el interés del varón de Dios.

Hageo dirige sus palabras a los recién llegados del cautiverio a Jerusalén. Después de setenta años de exilio babilónico, cientos de judíos han retornado a Jerusalén. Se han instalado y han comenzado a vivir tranquilamente. Han comenzado la reconstrucción de sus casas o más bien de las casas de sus padres.

No han avanzado a pesar de su esfuerzo, a pesar de ya estar instalados y es justo cuando aparece Hageo con sus profecías. El profeta les dice que ante esa situación se ponga a reflexionar bajo una premisa o bajo un pensamiento o si se quiere pregunta: ¿Es valido atender primero su situación material y luego la espiritual?

Y lo dice porque ellos han reconstruido sus casas, pero la Casa del Señor luce desierta y abandonada. Y por eso les pide que mediten o que reflexionen seriamente sobre su conducta. Pensar y reflexionar es un acto que exige una seria y profunda revisión de lo que sucede alrededor de nuestra existencia.

Meditar obliga a hacer una revisión introspectiva, es decir, interna en la vida de cada persona. Requiere tiempo y silencio. No es posible meditar en el tumulto, en el escandalo o ruido. Se requiere alejarnos momentáneamente de todo aquello que nos distraiga para hacer un buen ejercicio de revisión interior.

El profeta llamó a su pueblo a eso. Y nos llama también a nosotros. Es indispensable revisar nuestras acciones y sobre todo las motivaciones que hay en nosotros. Así será fácil saber si estamos haciendo lo correcto o en realidad solo nos estamos agradando a nosotros mismos, un error muy común en las personas.

Por eso se pide que la meditación nazca del corazón, es decir del centro mismo de la vida.  

Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto: