Los enviados serán entregados

Dice la Biblia en Mateo 10: 17-20

17 Y guardaos de los hombres, porque os entregarán a los concilios, y en sus sinagogas os azotarán;  18 y aun ante gobernadores y reyes seréis llevados por causa de mí, para testimonio a ellos y a los gentiles.  19 Mas cuando os entreguen, no os preocupéis por cómo o qué hablaréis; porque en aquella hora os será dado lo que habéis de hablar.  20 Porque no sois vosotros los que habláis, sino el Espíritu de vuestro Padre que habla en vosotros.

Introducción

El sermón apostólico ofrece a los servidores de Cristo toda las situaciones que habrán de enfrentar cuando sean enviados a predicar la palabra de Dios. Justo después de pedirles que sean astutos como serpientes y mansos como palomas, Jesús les dice que durante la expansión del evangelio habrá de recibir persecución.

La primera reacción de las autoridades ante el evangelio será de persecución. La mención de concilios y sinagogas señala claramente que la primera oposición que se enfrentará será la de los judíos, pero la mención de gobernadores y reyes aplica a las autoridades romanas que enfrentó la iglesia al principio.

Los religiosos y los políticos verán en el evangelio peligro a sus intereses y se opondrán a ella. Jesús nos lo advirtió. Sólo cuando los intereses de la iglesia y los suyos no se oponga entonces harán tregua.

Los enviados serán entregados

I. A autoridades
II. Para testificar

Proclamar el evangelio tiene sus riesgos, sus dificultades y sus problemas. Quienes se dediquen a ello deben estar conscientes que habrá momentos en los cuales se llevados injustamente a tribunales donde se les exigirá deponer sus convicciones. La historia está llena de estos casos. Desde Pablo y Pedro hasta Lutero y otros muchos más así ha sido.

De ningún modo el corazón se debe llenar de pesar. Cristo pasó por las autoridades eclesiásticas y políticas de su tiempo. Testificó ante Anás y Caifas y también ante Pilato por anunciar las buenas nuevas de salvación y se defendió de tal manera que Pilato tuvo que decir que era inocente.

I. Autoridades

Cristo les dijo a sus seguidores que habrían de comparecer ante sinagogas y concilios y gobernantes y reyes. Dos clasificaciones de autoridades que había en el tiempo de Jesús. Era, por así decirlo, una autoridad religiosa y una autoridad civil y sus palabras fueron proféticas porque el cristianismo ha sido perseguido por religiosos y políticos.

1. Autoridades religiosas

Pedro y Pablo y los apóstoles sufrieron en carne propia la persecución de los judíos. Los líderes religiosos de su tiempo se dedicaron con fervor y entusiasmo a perseguirlos no solo en Jerusalén, sino en todas las ciudades a las que fueron a proclamar el evangelio. Siempre los judíos se opusieron desde Roma hasta el más recóndito lugar del imperio.

Y así ha sido siempre desde entonces. Ese triste papel le tocó jugar a la iglesia católica por mucho tiempo, pero mayormente durante el tiempo de la Reforma cuando muchos hombres y mujeres fueron condenados por la inquisición a los más crueles tormentos con tal de que se desistieran de su fe evangélica.

La historia de la iglesia está repleta de hombres y mujeres que sufrieron en carne propia la detención y comparecencia ante religiosos que encontraron en ellos culpabilidad por el solo hecho de anunciar el evangelio.

2. Autoridades civiles

Roma fue quien finalmente llevó a la muerte a Cristo. El poder civil fue también comparsa del poder religioso en el tiempo de los apóstoles, fue Roma quien detuvo y proceso a Pablo y liberó una ocasión para luego detenerlo de nueva cuenta y finalmente ejecutarlo decapitándolo.

Fue Nerón quien encabezó la primera persecución contra los cristianos en tiempo de Juan el apóstol y quien desterró al discípulo amado a la isla de Patmos por el único delito de proclamar el evangelio.

Y así ha sido a lo largo de la historia. Las autoridades civiles en lugar de ayudar a la iglesia se ha opuesto a ella porque ve en la proclamación del evangelio riesgos a sus privilegios y la posibilidad de perder el poder político entre los habitantes de tal o cual lugar.

En la actualidad hay lugares donde está proscrito el evangelio y quien se atreva a anunciarlo corre el riesgo de ser encarcelado e incluso de perder la vida.

II. Para testificar

Cristo les dio a sus seguidores la razón por la que habrían de sufrir esta clase de persecución y les dijo que sería para testificar tanto a gentiles como a judíos. El evangelio llegaría hasta los lugares de poder debido a la persecución. Sería la manera en que los hombres de poder conocerían el evangelio.

Cristo les garantizó su acompañamiento en esas horas amargas y les dijo que no deberían de preocuparse porque lo que habrían de decir o habrían de hablar les sería dado por el Espíritu Santo en una clara demostración de que serían asistidos de manera sobrenatural en esos momentos.

La palabra testificar procede de la raíz, martiryon, de donde procede la expresión “martirio” o “mártires”. Los predicadores del evangelio son mártires o testifican con sus palabras o a veces con su vida.

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