Cómo en los días de Noé: Una sociedad que desvirtuó el matrimonio

Dice la Biblia en Mateo 24: 37-37

37 Mas como en los días de Noé, así será la venida del Hijo del Hombre.  38 Porque como en los días antes del diluvio estaban comiendo y bebiendo, casándose y dando en casamiento, hasta el día en que Noé entró en el arca,  39 y no entendieron hasta que vino el diluvio y se los llevó a todos, así será también la venida del Hijo del Hombre.

Y en Génesis 6: 1-4

1Aconteció que cuando comenzaron los hombres a multiplicarse sobre la faz de la tierra, y les nacieron hijas, 2 que viendo los hijos de Dios que las hijas de los hombres eran hermosas, tomaron para sí mujeres, escogiendo entre todas.  3 Y dijo Jehová: No contenderá mi espíritu con el hombre para siempre, porque ciertamente él es carne; mas serán sus días ciento veinte años. 4 Había gigantes en la tierra en aquellos días, y también después que se llegaron los hijos de Dios a las hijas de los hombres, y les engendraron hijos. Estos fueron los valientes que desde la antigüedad fueron varones de renombre.

Introducción

Cristo dijo que la generación de Noé “se casaba y se daba en casamiento” para hablar de una grave irregularidad en el área del matrimonio o en el tema de las relaciones matrimoniales. El matrimonio fue instituido por Dios en el huerto del Edén esa es una verdad incontrovertible, luego entonces el tema que aborda Jesús es un tema delicado.

La frase “se casaban y se daban en casamiento” irremediablemente nos conduce a Génesis 6 donde Moisés relata los sucesos inmediatos antes del diluvio. Y allí ubican una crisis en el terreno matrimonial. Los hijos de Dios tomaron para sí a las hijas de los hombres es una expresión que habla de una severa irregularidad de la vida en pareja.

Los hombres siempre se han casado desde que el primer matrimonio de Adán y Eva se unió ante Dios, pero lo ocurrido en los días de Noé apunta a una grave y delicada desviación del sentido del matrimonio. Los hombres de los tiempos de Noé se extraviaron de la verdadera razón del matrimonio.

Cristo conecta claramente esta irregularidad con la frase “se casaban y daban en casamiento” para establecer con toda precisión que la generación de Noé trastocó, tergiversó y pervirtió la relación matrimonial como ninguna otra lo había hecho y esa fue una de las razones por las que fue destruida.

Pero qué clase de perversión o qué clase de desviación hicieron los hombres de esos días para que Dios reaccionara de forman tan tajante para desaparecerlos de la tierra. En qué clase de equivocación incurrieron que se hizo necesario raerlos de sobre la faz de la tierra con tal determinación.

II. Una sociedad que desvirtuó el matrimonio

Génesis 6: 1-4 nos ofrece lo que ocurrió en los matrimonios de aquellos días y en síntesis lo que encontramos es que los hijos de Dios vieron que las hijas de los hombres eran hermosas y tomaron para sí mujeres, escogiendo entre ellas y eso detonó la determinación de destruirlos.

La expresión hijos de Dios casados con las hijas de los hombres, habla de matrimonios mixtos. Una mezcla que a Dios no le pareció. Pero por qué no le agradó. El pasaje ha tenido varias interpretaciones que rápidamente mencionare aquí.

1. Los hijos de Dios fueron ángeles que tuvieron hijos con mujeres humanas. La razón de esta explicación se basa en Job 1: 6 y 2: 1 donde se mencionan a los ángeles como hijos de Dios, sin embargo es insostenible debido a la explicación que Jesús hace sobre los ángeles y su condición en Marcos 12: 25.

2. Otra explicación es que fue una mezcla entre dos líneas genealógicas completamente antagónicas. La línea genealógica de Caín cuyos descendientes son mencionados en Génesis 4: 16-24. Con la líneas genealógica de Set, hijo que ocupó el lugar de Abel que fue asesinado por Caín y que es mencionado en el capítulo 5.

Esta segunda explicación es la más aceptada porque tiene su base no solo en los pasajes inmediatos del Génesis, sino a lo largo de toda la Escritura. Dios desea siempre que sus hijos se guarden y no se mezclen con otras naciones paganas, para preservar entre ellos el temor de Dios.

El matrimonio mixto degradó el matrimonio porque la maldad se apoderó de los hijos de Dios y era necesario ponerle un alto a esta situación y eso ocurrió justamente porque el matrimonio se desvirtuó, pero no fue cualquier clase de desviación, sino un cambio completo a la esencia del matrimonio.

La unión de los hijos de Dios con las hijas de los hombres fue una situación completamente irregular. No era la voluntad de Dios. Sin embargo el problema no radicaba únicamente en esta situación, sino en el hecho de que los hombres del tiempo de Noé tomaron para sí mujeres casadas, a los varones y hasta los animales domésticos.

Esta fue en realidad el problema. La promiscuidad sexual en la que cayeron. Usando el matrimonio modificaron sustancialmente sus componentes y su finalidad con tal de vivir para ellos mismos. Pablo explicó claramente lo que ocurrió entre esas personas y lo que sigue ocurriendo.

A. Sus mujeres cambiaron el uso natural

Pablo explica en la carta de los romanos que las mujeres de ese tiempo cambiaron el uso natural para referirse claramente a las relaciones de mujer con mujer que se conoce con lesbianismo. Esta relación no solo es bíblicamente y naturalmente irregular, sino biológicamente no produce vida, ni descendencia.

Cómo pudieron llegar allí. Es una interrogante que nos hacemos todos debido a que resulta completamente incomprensible que dos mujeres puedan sostener una relación de esta naturaleza toda vez que no pueden procrear.

B. Sus hombres dejaron el uso natural de la mujer

De igual modo los hombres dejaron el uso natural de la mujer para tener relaciones homosexuales, es decir, hombre con hombres en una clara y completa desviación del propósito y objetivo del matrimonio.

Los hombres del tiempo de Noé se desviaron, erraron en el camino y su maldad y perversión fue tal que Dios tuvo que destruirlos a todos y solo salvó a Noé. En una clara demostración de su ira contra esta clase de personas que ofenden la santidad de Dios porque viven en rebelión a Él.

Varios siglos después la generación de Noé parece empequeñecer ante lo que en la actualidad ocurre. El matrimonio no solo se ha degradado. Hoy vemos que lesbianas y homosexuales exigen que se les reconozca desde las constituciones de las naciones el derecho a casarse.

Y no solo a casarse, sino también a adoptar en una franca aberración y atentado contra la familia. Lo más increíble es que gobiernos y estados parecen encantados con esta clase de demandas.

Vivimos justamente los días de Noé. El matrimonio está completamente desvirtuado por un pequeño grupo de personas que se han incrustado en los organismos internacionales para exigir su inclusión como minoría hostigada.

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