Como en los días de Noé: Una sociedad que perdió el sentido común

III. Una sociedad que perdió el sentido común

Mateo 24: 37-39

37 Mas como en los días de Noé, así será la venida del Hijo del Hombre.  38 Porque como en los días antes del diluvio estaban comiendo y bebiendo, casándose y dando en casamiento, hasta el día en que Noé entró en el arca,  39 y no entendieron hasta que vino el diluvio y se los llevó a todos, así será también la venida del Hijo del Hombre.

Introducción

La mente humana quedó trastocada con el pecado de Adán en el huerto del Edén. A partir de allí el entendimiento de los descendientes de la primera pareja en el mundo se entenebreció. Fue el apóstol Pablo quien mejor retrató esa condición cuando escribió su carta a los Romanos.

Allí el apóstol escribe con toda precisión la decisión que Dios tomó cuando vio que sus creaturas le daban la espalda. El Señor los dejó en libertad de hacer lo que quisieran y por supuesto que se dedicaron a hacer el mal porque su inclinación los derrotó una y otra vez y así se hundieron en la maldad.

Romanos 1: 28 expresa contundente:

“Y como ellos no aprobaron tener en cuenta a Dios, Dios los entregó a una mente reprobada, para hacer cosas que no convienen.”

La frase “una mente reprobada” se traduce de diversas formas en la Escritura. Aquí algunas: 1. Tontos razonamientos. 2. Depravación mental. 3. Perversos pensamientos. 4. Mente inútil que los lleva a hacer todo lo malo.

La mente o el entendimiento reprobado Pablo lo presenta de una singular manera en la Carta a los Efesios 4: 18 que dice así: “teniendo el entendimiento entenebrecido, ajenos a la vida de Dios, por la ignorancia que en ellos hay, por la dureza de su corazón.

El ser humano tiene su mente reprobada en cuanto a todo lo bueno y también la tiene entenebrecida, es decir en completa oscuridad en todo lo que se refiere a Dios y sus manifestaciones de bondad y compasión que ofrece a todos los que a Él se acercan con humildad y sencillez.

La generación de Noé tuvo un problema más grave que este porque perdieron toda noción de la realidad y poco a poco fueron reducidos en su mente y perdieron la capacidad de razonar y hacer lo que la lógica o el sentido común impone, sino cayeron en la “locura” de dejarse llevar por sus sentidos.

La palabra “entendieron” que Cristo usa en Mateo 24: 39 procede la palabra griega “egnosan” que se traduce como comprender en Lucas 20: 19; saber, como en Lucas 2:43; reconocer, como en Juan 7: 26; conocer, como en Juan 16: 3.

La expresión procede de la raíz griega “ginosko”. Una palabra que se utiliza unas 222 veces en el Nuevo Testamento casi siempre para referirse al proceso de aprender a conocer, obtener un conocimiento de percibir, sentir.

La sociedad del tiempo de Noé no comprendió o no entendió. Perdió el sentido común o la capacidad de razonar lógicamente y elaboró sus propias leyes antinaturales pensando que podría modificar lo que Dios había decidido y en eso se equivocó garrafalmente porque no pudo, no puede y no podrá nunca cambiar los soberanos designios de Dios.

En estos días, la mejor expresión de este extravío lo constituye la última ideología que se comenzó a construir desde hace algunos años y que hoy parece tomar carta de naturalización en países de América Latina, promovido por organismos internacionales como la ONU, el Banco Mundial y otros organismos.

Me refiero a la llamada “ideología de género” que en México quiere instalarse desde el gobierno, impulsada por organismos internacionales mencionados arriba y que ha sido resistida por la iglesias cristianas y católica porque impulsan una agenda en la que basados en el discursos de igualdad promueven la perdida de la identidad sexual de cada persona.

En términos sencillos la ideología de género es una concepción humana, una idea de hombres y mujeres o una corriente de pensamiento en la que se rechaza el sexo que cada persona nace y postula que una ser humano no necesariamente debe estar de acuerdo con el sexo con el que nace y mediante diversos argumentos y discursos han establecido la posibilidad de “deshacerse de su sexo asignado.”

La ideología de género es un intento más de la creatura para resistir o rechazar a su Creador. Es decirle “este cuerpo que tengo no lo quiero, no me gusta y he de tener el que yo quiera”, aunque nunca logre armonizar su sexualidad que quiere con la que su cuerpo tiene. El hombre que quiere ser mujer nunca lo logrará y la mujer que quiere se hombre tampoco.

Aquí brevemente algunos de los argumentos con los que se defiende la ideología de género:

1. El sexo es una construcción cultural. Este postulado hace completamente a un lado el hecho de que los hombres nacen hombres y las mujeres, mujeres para enseñar que el sexo o rol sexual se lo asigna la cultura en la que viven las personas.

Esta es una enorme mentira porque el sexo lo define nuestro cuerpo. Ni nosotros mismos podríamos definirlo. En última instancia es Dios mismo quien decide quien es mujer y quien es hombre. Génesis 1: 27 es categórico.“Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó.”

2. La ideología de género afirma que no existen sexos; solo roles y orientaciones sexuales cambiantes que se pueden mudar en la vida todas las veces que se quiera, es decir un hombre puede ser mujer un tiempo y después volver a su sexualidad biológica.

Por supuesto que este pensamiento es algo absurdo porque confunden identidad con un asunto inminentemente biológico. La identidad tiene que ver con el pensar y el sentir y en el caso de la sexualidad aunque una persona piense y sienta que es mujer cuando es hombre o viceversa eso no es posible. Biológicamente nunca podrá superar su condición.

La ideología de género es un discurso que se promueve desde 1995 en medios de comunicación y ahora en gobiernos que pretenden impulsar la agenda de quienes promueve esta nueva forma de pensamiento, asociada directamente a la vida sexual de las personas.

Como en todo discurso existen términos que se utilizan para blandir su forma de imaginar l mundo. Aquí algunos: hegemonía, de construcción, patriarcado o patriarcal, sexualmente polimorfo, heterosexualidad obligatoria, preferencia y orientación sexual, homofobia, entre otras muchas.

En México se ha denunciado la intención de la Secretaría de Educación Pública de integrar en los libros de texto el tema de la ideología de género a la que se han opuesto diversas organizaciones defensoras de la familia por la grave afectación que tendría en los niños y niñas que acuden a las instituciones públicas a recibir instrucción.

Cristo dijo que la generación de Noé no entendió. La generación de ese tiempo perdió el sentido común. Lo lógico y razonable se hizo a un lado para dar paso a ideas y pensamientos alejados ya no solo de la verdad de Dios, sino de todo aquello que impone lo natural o lo lógico.

Lo que sucede en nuestros días es justamente eso mismo. Hombres y mujeres que buscan por todos los medios convencer a todos los demás de postulados totalmente alejados ya no solo de Dios, sino de toda razón y todo sentido común. Vivimos tiempos de sin razón y fantasiosos.

La mente de los seres humanos proyecta su lamentable condición reprobada y entenebrecida. Sí, nos ha tocado vivir, como en los días de Noé lo que hace cada día mas cercano el regreso de Jesucristo.

Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto: