El trato hacia los poderosos

Dice la Biblia en Proverbios 23: 1

“Cuando te sientes a comer con algún señor, considera bien lo que está delante de ti,”.

Me gusta como expone la Traducción al lenguaje actual de la Escrituras este verso porque lo hace más entendible. Dice así: “Cuando comas con gente importante, piensa bien ante quién te encuentras.” El texto ofrece un consejo muy importante a la hora de relacionarnos con personas importantes. Algunas versiones utilizan el termino “gobernantes”.

El libro de Proverbios es un manual de relaciones humanas. Sin duda alguna convivir con otros requiere de ayuda para mantener un equilibrio que nos permita relacionarnos de tal forma que evitemos desencuentros, enemistados o enfrentamientos que interrumpan o roben nuestra paz.

Y este volumen de la Escritura tiene esa particularidad o ese gran beneficio. Nos conduce y dirige para saber con exactitud que clase de conducta asumir ante los diferentes roles que nos toca jugar en la vida. Nos dice como debemos comportarnos como hijos, esposos, padres, hermanos y hasta como gobernarnos ante gente importante.

El trato con los poderosos o nuestras relaciones con aquellos que ostentan poder ya sea político o económico o famosos por su vida profesional en todos los ámbitos de la vida social dice mucho de cada uno de nosotros. Salomón, el autor de los Proverbios quiere que reflexionemos seriamente al tener la posibilidad de interactuar con ellos.

La intención del rey más sabio de Israel es apelar a la prudencia, llamar nuestra atención para evitar dejarnos envolver por lo que representan o por lo que poseen. Ni obsequiosos con ellos, pero tampoco groseros. Prudentes, cautos, sensatos para no dejarnos impresionar y caer en una actitud melosa o falaz.

Los poderosos o los hombres importantes de todas las sociedades tienen valores e ideas para percatarse frente a que clase de personas se encuentran. Notarán de inmediato si estamos impresionados con ellos o si nos atemoriza su presencia o si nos son completamente indiferentes.

La idea de Salomón es que los tratemos de la manera más normal. Recordando que son seres humanos con necesidades y requerimientos y no dioses o todopoderosos en esta vida.

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