Rut y Booz un matrimonio desigual

Dice la Biblia en Rut 3: 10 “Y él dijo: “Bendita seas tú de Jehová, hija mía; has hecho mejor tu postrera bondad, que la primera, no yendo en busca de los jóvenes, sean pobres o ricos.”

La relación entre Rut y Booz fue entre una joven viuda que había perdido su esposo en su país y un hombre que ya no era joven sino un adulto, cuya distancia de edad con ella era importante, según se revela en el dialogo que tuvieron la noche en que terminaba el proceso de cosecha de la cebada separando definitivamente el grano de la hoja.

Pero también fue una relación entre una extranjera de Moab y un judío que vivía en Belén de Judá. Booz era pariente de Nohemí la suegra de Rut y en consecuencia familiar del que fue su esposo. Según la costumbre de aquellos días era el único que podía otorgar descendencia a la familia de Elimelec, suegro de Rut y esposo de Nohemí.

La relación matrimonial normalmente se desarrolla entre jóvenes esposos, sin embargo excepcionalmente entre un hombre maduro y una joven y todavía más raramente entre un joven y una mujer madura, pero suele ocurrir, pero no es la regla, más bien es un hecho que no sucede a menudo.

En el caso de Rut su matrimonio fue con Booz porque el otro familiar que podía levantar descendencia a su fallecido esposo de acuerdo a la ley del levirato, no lo quiso hacer y entonces quedó como único y último candidato Booz, quien alabó a Rut por obviar su condición física y hacerle ver que no tendría inconveniente en casarse con él.

El matrimonio de Rut y Booz fue excepcional. Ella una viuda joven y él un hombre maduro que al conocer a Rut no tenía impedimento para casarse con ella nos hace ver que la relación entre un esposo y una esposa puede darse entre dos personas hasta con distintas edades.

En el caso de ellos, los designios de Dios fueron fundamentales para unirse en matrimonio y resultó funcional para ambos. Por supuesto que no faltaron las dificultades y sobre todo las críticas: a ella por ser joven y extranjera y él por ser una persona de mayor edad que ella, pero de ellos nació Obed, quien fue padre de Isaí y abuelo del rey David.

El matrimonio puesto en las manos de Dios puede unir a dos personas que en la lógica humana sería imposible que vivieran juntos, pero cuando el Señor gobiernas su vidas la relación puede traer bendición a ellos, pero sobre todos a sus descendientes sin que ni ellos mismos lo sepan.

Cuando los habitantes de Belén vieron juntos a Rut y Booz nunca se imaginaron que justamente de esa pareja nacería el rey David, descendiente directo de Jesús, el Salvador del mundo. El Mesías tendría como ascendientes a esa pareja que parecía tan dispareja.

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