Salmo 103: 20-22 Para llamar a sus creaturas a hacerlo también

V. Para llamar a sus creaturas a hacerlo también

A. Sus ángeles

B. Sus ejércitos

C. Sus obras

Salmos 103: 20-22

Bendecid a Jehová, vosotros sus ángeles, poderosos en fortaleza, que ejecutáis su palabra, obedeciendo a la voz de su precepto.  21 Bendecid a Jehová, vosotros todos sus ejércitos, ministros suyos, que hacéis su voluntad.  22 Bendecid a Jehová, vosotras todas sus obras, en todos los lugares de su señorío. Bendice, alma mía, a Jehová.

Introducción

El salmo 103 concluye con un llamado o una convocación para que toda la creación bendiga la misericordia de Dios o si se quiere es una invitación para que todos los seres vivos exalten a Dios por todos los beneficios recibidos por el Creador, quien trata con compasión a todos y a nadie excluye.

David llama en primer lugar a los ángeles para que hagan lo propio y aprovecha para recordarles su función o su misión. Los ángeles son seres que sirve a los propósito eternos de Dios. No tiene sexo como tampoco tienen o sufren muerte porque son eternos como fieles ministros suyos.

Toda la creación está llamada a reconocer la bondad de Dios porque sin ella no podría subsistir. El orden divino que tiene la tierra es un diseño del Señor de tal manera que todo este en armonía, a pesar de los graves efectos pecaminosos que el hombre le infringe a la creación.

La bondad de Dios reclama una bendición general a su misericordia que reciben creación y creaturas por igual. La piedad inagotable de Dios merece que absolutamente todos alcen la voz para proclamar el amor infinito de Dios y su perdón constante.

Es interesante notar que no solo los hombres pueden y deben bendecir a Dios, sino también los seres espirituales que le sirven a Dios y también sus obras que fueron creadas por Él, lo que nos enseña o muestra que la bendición de a Dios se debe hacer por el solo hecho de haber sido creados por él.

De ningún modo hay alguien fuera de este universo que no necesite o requiera de Dios, todo lo creados en los cielos y en la tierra dependen por completo del Señor y su bondad es indispensable para vivir en este mundo.

A. Sus ángeles

La palabra “ángeles” procede del hebreo “malaj” que se traduce simplemente como mensajero o enviado. Los mensajeros o enviados por Dios son los primeros a los que David convoca para que bendigan a Dios.

Estos seres espirituales creados por Dios para darle honor y gloria y para enviarlos a misiones especiales son invitados por el salmista para agradecer a Dios sus favores recibidos. La razón esencial es que ellos al igual que los seres humanos también necesitan o requieren de Dios.

David reconoce dos características de estos seres:
1. Poderosos en fortaleza
2. Que ejecutan su palabra

Los ángeles son 1. Poderosos en fortaleza, que nos lleva a considerar o pensar su naturaleza completamente distinta a la de los seres humanos. Nos aventajan por mucho y aquí algunas de esas ventajas.

Los mensajeros de Dios no son afectados por el tiempo. Ellos comparten con Dios la eternidad porque fueron formados desde el principio y sobreviven ahora mismo. El tiempo a ellos no les hace mella porque siguen con su misma condición.

Enfrentan directamente al maligno y lo derrotan. Ejemplo el arcángel Miguel que luchó por el cuerpo de Moisés y finalmente ganó la batalla contra el maligno, según nos relata el libro de Judas.

Pero los ángeles también 2. Ejecutan su palabra, que significa que lo obedecen cabalmente. Ellos reciben indicaciones por parte del Señor y cumplen sus tareas sin faltar una sola de ellas.

El ejemplo podemos verlo al leer el libro de Daniel. En Daniel 10: 12 encontramos este relato que nos permite entender que estos personajes obedecen totalmente al Señor y cumplen completamente con las ordenes que reciben sin modificarla o incumplirla porque desagradarían a Dios.

Obediencia ciega es la que practican estos seres y en lugar de exigir un lugar de privilegio se suman también a bendecir a Dios.

B. Sus ejércitos

Algunos han señalado a los ejércitos como parte del versículo anterior, es decir que esta expresión se refiere a los ángeles, pero una revisión a la expresión nos lleva a considerarla de otra manera.

La palabra “ejércitos” designa un conjunto organizado de elementos, distribuidos jerárquicamente. Puede ser aplicado a un conjunto de seres humanos (un ejército, por ejemplo) o a un conjunto de objetos.

Cuando leemos Génesis 2: 1 encontramos justamente la palabra “tsaba”. Escribo el texto que dice: “Fueron, pues, acabados los cielos y la tierra, y todo el ejército de ellos.” La versión hebrea traduce en lugar de “ejércitos”, “componentes”. Lo que nos lleva a pensar que no son ángeles a los que se refiere sino a componentes de los cielos como las estrellas.

El sol, la luna y los mares son componentes de este mundo y están llamados también a bendecir el nombre de Dios por su misericordia. La razón es el equilibrio perfecto en el que fueron puestos.

C. Sus obras

El resto de las obras que Dios puso en el mundo deben también bendecir a Dios porque subsisten gracias al cuidado divino. Ellas al igual que los hombres no pueden vivir sin el cuidado de Dios.

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