Viviendo el hoy

Dice la Biblia en Proverbios 27: 1

“No te jactes del día de mañana; porque no sabes qué dará de sí el día.”

Una de las más grandes insensateces que el hombre puede cometer es arrogarse o volverse altivo con el futuro. Pensar con soberbia y orgullo que el día de mañana vendrá porque así debe ser resulta contraproducente debido a que esa facultad es una prerrogativa exclusiva de Dios.

La realidad es que los hombres solo somos dueños, si es que podemos ufanarnos de algo, del momento que estamos viviendo. El presente es el único tiempo que poseemos. El futuro es algo que pertenece al Creador y detesta sobre manera que el ser humano se sienta dueño de algo que no le corresponde.

Salomón escribe este proverbio para prevenirnos de este mal y lo hace con un argumento sencillo, pero demoledor: no sabes como terminará este día. La existencia del ser humano tiene serias restricciones. En cuestión de segundos puede cambiar o modificar e incluso la puede perder.

Ante tal escenario o ante tal verdad, el hombre debe ser un poco más humilde y sencillo y reconocer que si Dios presta vida, entonces, tal vez podemos pensar en el mañana. Reconocer que el futuro es un atributo exclusivo de parte de Dios nos hará seres más modestos a la hora de planear el porvenir.

Muchas de nuestras preocupaciones serán resueltas cuando aprendamos a vivir el día a día porque Cristo dijo que vivir de otra manera solo traerá afán y ansiedad a nuestra existencia y con ello una serie de situaciones que puede hacer de la vida una experiencia desastrosa y compleja.

El consejo de Salomón es vital para entender y comprender la realidad de nuestra existencia y no vivir pensándonos dueños del tiempo o de la vida.

Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto: