El reinado del Mesías sobre la tierra: Con la entrega completa de su pueblo

III. Con la entrega completa de su pueblo

Dice la Biblia en Salmos 110: 3

Tu pueblo se te ofrecerá voluntariamente en el día de tu poder, en la hermosura de la santidad. Desde el seno de la aurora tienes tú el rocío de tu juventud.

Introducción

Desde su elección como pueblo de Dios, el anhelo del Señor sobre su pueblo ha sido siempre que le sirva con todo el corazón. La historia del pueblo judío planteada en la Escritura señalan tropiezo tras tropiezo para seguir a Dios con todo su corazón y en ocasiones señala una abierta rebelión contra el Creador.

Desde su salida de Egipto a la tierra prometida encontramos una y otra vez la lucha de Israel por obedecer a su Dios. Las 10 tentaciones o rebeliones en el desierto durante los cuarenta años del trayecto a la tierra prometida a Abraham y sus descendientes y toda la obstinación ya como nación instalada en Israel es la prueba fehaciente del obcecado corazón hebreo.

Fue justamente la rebelión en la que cayeron que llevó a 10 tribus en el 722 A. C. aproximadamente que llevó al cautiverio asirio a 10 tribus y en 584 A. C. aproximadamente que exilió a las dos tribus del sur: Judá y Benjamín a Babilonia donde permanecieron alrededor de setenta años.

En el exilio babilónico que el profeta Jeremías habló del nuevo pacto que Dios haría con Israel y que les daría un corazón conforme al corazón de Dios.

Esa realidad se alcanzará cuando reine el Mesías. El pueblo le servirá completamente con un corazón renovado y eso es lo que este texto que hoy estudiaremos señala. Como en toda profecía bíblica hay un doble cumplimiento. En primer lugar el texto señala lo que ocurrió con Salomón y precisa lo que sucederá con el Mesías.

III. Con la entrega completa de su pueblo

A. Voluntariamente
B. En el día de tu poder,
C. En la hermosura de la santidad.

El pueblo se entregará completamente a Dios. Sin reservas ni condiciones. Eso sucederá cuando Él retorne. Cuando Él vuelva encontrará un pueblo bien dispuesto para seguirle, honrarle y venerarle. No será más como fue cuando fue gobernado por diferentes monarcas humanos.
No solo será una entrega incondicional, sino también será por todo el pueblo. Será una consagración nacional como siempre pensó y quiso Dios cuando creó a su pueblo. Nadie quedará fuera porque todos tendrán un corazón que sirva sinceramente a su Creador.

A. Voluntariamente

La ley fue impuesta al pueblo de Israel y como toda imposición para muchas personas les resultó muy complicado ponerla por obra. Por supuesto que hubo muchos piadosos y justos que hicieron lo que humanamente les fue posible y agradaron a Dios, pero hubo otros muchos que simplemente no pudieron.

Resalta, entonces, el hecho de que la entrega completa que hará el pueblo al Mesías será voluntaria, esa que nace de un corazón agradecido, que se hace porque se siente uno deudor y no por los castigos o por las consecuencias de desobedecer a Dios y que obligan más que invitan.

La vida espiritual ha de vivirse voluntariamente para que cobre sentido. Hacer las cosas u obedecer a Dios debe hacer voluntariamente. En el salmo 51: 16-17 se asoma esa verdad. Dios demanda más que cumplir con sus ritos y ceremonias, el corazón porque allí es donde se libran las grandes batallas.

B. En el día de tu poder

El verso tres del salmo 110 es traducido por la versión hebrea de Salmos de la siguiente forma: “Tu pueblo vendrá voluntariamente en el día en que reúnas Tu ejército con majestuosa santidad, requeridos desde el vientre materno. Tú (el rey de Israel) tendrás para siempre el rocío de juventud.”

Como podemos leer la frase “en el día de tu poder” en la versión hebrea se traduce como “en el día en que reúnas Tu ejército” para referirse al momento en el que habrá de hacer prevalecer su poderío ante sus enemigos. Por eso la versión Reina Valera 1960 traduce así este texto.

El día de tu poder se refiere al día en que los enemigos del Mesías serán completamente derrotados como ha quedado asentado en los dos primeros versos que hemos estudiado en las semanas anteriores. Hay un día señalado en el que será derrotada la maldad que ahora parece llevar la delantera.

C. En la hermosura de tu santidad

La aspiración de Dios sobre su pueblo es que debía ser santo. Apartado de todas las naciones que eran paganas. Los hebreos se separaron de todos los pueblos, pero el pecado los persiguió.

La demanda de santidad fue, es y será siempre una de las exigencias que el Señor siempre pedirá porque un Dios santo no puede convivir con la iniquidad. La presencia del Mesías en la tierra garantiza que su pueblo se le entregue incondicionalmente en la hermosura de la santidad como llaman al estado en el que la maldad ha sido derrotada.

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