Toda ayuda a los enviados será recompensada

Dice la Biblia en Mateo 10: 42

42 Y cualquiera que dé a uno de estos pequeñitos un vaso de agua fría solamente, por cuanto es discípulo, de cierto os digo que no perderá su recompensa.

Introducción

El discurso apostólico termina con una promesa de Cristo hacia sus seguidores que ayuden a sus enviados cuando proclamen el evangelio de salvación, cuya tarea estará llena de adversidades y dificultades ante la hostilidad que representa anunciar la luz en medio de las tinieblas.

Cualquier clase de apoyo que le pueda dar a los enviados será recompensado. Aquí se menciona un vaso de agua fría, pero a partir de allí la escala sube hasta aportar recursos materiales hasta la solidaridad en medio de la persecución y las amenazas que sufrirán por compartir las buenas nuevas del reino de los cielos.

Cristo quiere dejar bien en claro que espera que los discípulos hagan algo por sus enviados. Quiere que todos participen aun con lo más mínimo que sea, pero que apoyen. De ningún modo desea que en la iglesia haya espectadores que solo se conformen con ver y no hacer nada por quienes comparten el mensaje de Cristo.

Toda ayuda a los enviados será recompensada

  1. Porque son pequeñitos
  2. Porque son discípulos

Síntesis

  1. Porque son pequeñitos

Cristo definió a sus enviados cono “pequeñitos”. Una traducción de la palabra griega “mikros” de donde se derivan palabras como microscopio que es un instrumento para ver partículas que para los ojos naturales es difícil lograrlo. La palabra es un término que Jesús utiliza en diversas ocasiones.

Al utilizarla para referirse a sus enviados, la idea que está transmitiendo es que ellos ante el mundo carecen de rango o influencia. Es decir son personas necesitadas de la ayuda de los creyentes. Es interesante que use esa expresión porque nadie de los enviados debe sentirse autosuficiente.

La expresión es una forma de llamar, en aquella, época a los desvalidos y necesitados. Un enviado era definido de esta forma con una persona con muchas carencias y que requería el apoyo o solidaridad de los demás porque tendrían falta aún de lo más elemental como el agua.

Más que referirse a su condición física, como el término pequeñito connota cuando habla de los niños, la frase quiere decir más bien, personas incapaces de sostenerse por sí mismo y con una profunda necesidad de que los demás los ayuden para sobrevivir y en este caso hacer su labor de misioneros.

Por eso un vaso de agua fría que se les de tendrá una recompensa o premio para quien lo haga. La idea no es que con hacer esa clase de buena obra se crea que se ha hecho todo, sino que si a partir de un vaso se premia, entonces que clase de galardón recibirán los que hagan más que eso.

2. Porque son discípulos

Cristo dice de sus enviados que son pequeñitos, pero también que son discípulos, una definición o un manera de llamar a sus seguidores, pero particularmente a los 12 que él escogió para que lo acompañaran en su labor evangelista.

La versión de la Biblia llamada Traducción al lenguaje actual presenta este texto de la siguiente forma: “Les aseguro que Dios no se olvidará de premiar al que dé un vaso de agua fresca a uno de mis seguidores, aunque se trate del menos importante.”

Jesús trató seriamente un problema muy común entre sus discípulos: sentirse superiores a los demás. Los 12 tenían dos títulos: eran apóstoles y también sus discípulos. Para evitar su engreimiento les dice que son seres necesitados, con carencias que serán suplidas por los otros seguidores de Jesús.

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