Instalados en el posmodernismo

Para poder definir el posmodernismo es indispensable hacer un breve repaso de la historia del mundo a partir de la era cristiana. Al principio la iglesia se abrió paso en medio de un mundo pagano que desconocía al Dios verdadero. El pueblo de Israel se cerró en sí mismo y no fue luz ni sal en el mundo. La oscuridad espiritual vio el nacimiento de Cristo.

La aparición de la iglesia y su institucionalización con el imperio romano la convirtió en la institución más influyente desde el siglo V hasta el siglo XV. Por casi mil años la iglesia católica dominó todo o absolutamente todo. Todas las expresiones artísticas la controlaba, la política pasaba siempre por ella, las políticas económicas de igual forma.

A esos mil años se les conoce como el medievo o época medieval. La ilustración y la reforma protestante de Martín Lutero destronó a la iglesia católica de su monopolio y a partir de esa fecha su influencia se ha ido reduciendo. A contrapelo la iglesia evangélica comenzó su ascenso y de pronto su crecimiento fue en gradual hasta tener millones de fieles.

Sin embargo, el cristianismo evangélico no logró dominar al mundo como sí lo hizo el catolicismo romano. Sin embargo ambas instituciones seguían con cierta influencia en el mundo, influencia que fue decayendo poco a poco y así llegamos a lo que los historiadores conocen como la modernidad.

La modernidad comenzó, según algunos autores, con la industrialización. Se decía que el desarrollo tecnológico resolvería los problemas de la humanidad, principalmente el de la pobreza o la distribución de la riqueza, cuando esto falló surgió el comunismo como ideal superior para alcanzar esta meta. En 1989 la caída del muro de Berlín dio cuenta también con el comunismo.

Vino entonces una nueva ideología, la de la razón o iluminismo como algunos le llamaron. La razón, la mente, el pensamiento parecía ser la solución. Pero también falló y entonces quedó como única ideología o relato como le llama Jean Francois Lyotard, padre del concepto de posmodernidad: el capitalismo.

El capitalismo parecía el sino de la humanidad, pero el capitalismo ha demostrado sus grandes deficiencias y entonces, la humanidad se ha quedado sin ningún asidero, sin un pensamiento que sea capaz de resolver sus problemas, sus aspiraciones, pero sobre todo sus sueños y sus quimeras.

El modernismo o la modernidad se caracterizó por un estira y afloja entre la religión y el laicismo o humanismo. Es decir poco a poco la iglesia o la religión dejó de ser referente para convertirse solo en un recuerdo testimonial, mientras el humanismo crecía a pasos agigantados teniendo al hombre como centro y prescindiendo de Dios cada vez más.

El posmodernismo es en ese contexto un tiempo o una época marcada por la desacralización del mundo. El hombre del posmodernismo está empeñado en deshacerse de todo lo que tenga que ver con la religión o la fe. El hombre del posmodernismo ya no solo es el centro absoluto de todo, sino es enemigo declarado de Dios.

Algunos le han llamado a este tiempo el fin de la historia, no en el sentido bíblico que nosotros le damos a esa expresión, sino a que la humanidad se dirige a la nada. Sin embargo, el discurso emergente es el multiculturalismo entendido como una especie de llamado a respetar lo diferente.

En el multiculturalismo se enfatiza lo que algunos filósofos llaman la estética de lo diferente y por ello cobra singularidad el tema de los pueblos indígenas, el respeto a las minorías dirigido principalmente a los gays y lesbianas, porque las minorías religiosas aunque violentadas en sus derechos no tiene la importancia que los homosexuales si lo tienen.

Y esa es la época que a la iglesia del siglo XXI le ha tocado y nos ha tocado vivir. Estamos insertados en este tiempo donde Dios no importa, el tiempo en el que Nietzche diría a todo pulmón Dios ha muerto.

Donde todo lo que tenga con relación la iglesia o Dios forma parte de un pasado y que allí debe quedar. La moral que por mucho tiempo prevaleció, hoy en día ha sido mutada en discurso de derechos humanos para justificar desviaciones y mentiras porque ya no hay una verdad absoluta, según los promotores de esta ideología, sino visiones diferentes.

Bajo ese discurso de respeto a los derechos humanos, hoy la humanidad ha comenzado su sociedad sin Dios. Para quienes viven en disolución y sin ninguna clase de valores es un tiempo en el que absolutamente todo esta permitido. El bienestar del hombre es lo que vale y todos tienen que aceptarlo.

Entonces, en ese marco encontramos, la “liberación” de conceptos que por siglos permanecieron intactos como el de la familia y la sexualidad y hoy nos topamos de frente que después de siglos de clandestinidad surge el homosexualismo, el aborto y la ideología de género que se asumen como agendas progresistas porque atienden a las minorías.

Estas nuevas concepciones forman parte del posmodernismo que busca por todos los medios zafarse de conceptos bíblicos o divinos en esos temas porque saben que justamente allí encuentran una gran oposición. Dios debe ser desplazado porque la moral cristiana es absolutamente opuesta a todos estos conceptos.

La familia debe cambiar, según los promotores de esta forma de pensamiento. La familia no tiene porque ser exactamente la relación entre un hombre y una mujer y han desarrollado todo un proceso de legalizar sus concepciones con un relativo éxito.

Homosexualismo

Es muy antiguo. La Escritura habla de ella desde los tiempos bíblicos de Noé. De hecho una las razones de la destrucción de la generación noédica fue precisamente esa condición moral. La expresión de Génesis 6: 12 “corrompido” habla justamente de toda perversión sexual.

Cuando Pablo plantea la depravación del hombre señala con toda claridad que el homosexualismo forma parte de la sanción que Dios le infringió a la humanidad por haberse alejado de sus mandamientos y haberse reducido a su necio y entenebrecido entendimiento.

Las prohibiciones bíblicas

Sodoma y Gomorra son las expresiones claras del repudio que Dios tiene de esta conducta. Levítico 18: 22 y 1 Corintios 6: 9 señalan con toda claridad la prohibición que Dios exigió a su pueblo para que se abstuvieran de esta clase de desviaciones debido a que su practica ofendía directamente su cuerpo.

Sexo y matrimonio en la Biblia

El sexo es un don de Dios. La vida sexual es un diseño por parte del Creador. El libro de Cantares es una argumento sólido para afirmar que Dios no está en descuerdo con esta área de la vida de hombres y mujeres, solo que lo ha reservado exclusivamente para la vida matrimonial.

Los argumentos contemporáneos

Con la desacralización de la sociedad el concepto de matrimonio es, quizá, el que más ha sufrido porque los promotores de matrimonios del mismo sexo han empujado su agenda con tal fuerza que la legislación de los códigos civiles del país ha sido reformados para poder garantizar las uniones entre personas del mismo género.

Los simpatizantes de esta clase de actitudes esgrimen como argumento principal que es un derecho humano. Que las personas tienen toda la libertad de elegir su preferencia sexual y el Estado debe garantizarles sus deseos.

El aborto

Es la interrupción de un embarazo. En la mayoría de los códigos penales del país tiene causales o causas que lo permiten: 1. Violación. 2. Que la vida de la mujer este en peligro y 3. Mal formación del feto. Los promotores de iniciativas pro-aborto desean que no tenga ninguna causal para que se realice.

El fundamento bíblico

Hay solo dos únicos textos a lo largo de toda la Escritura que usan la palabra “aborto”. Job 3: 16 y 1ª Corintios 15: 8.

La mayoría de los estudiosos de la Escritura coinciden en señalar que el libro de Job debe fecharse en el tiempo de los patriarcas porque nunca se menciona la palabra ley, por ello podemos afirmar categóricamente que el aborto es muy antiguo.

En el Nuevo Testamento, el apóstol Pablo lo utiliza para referirse en uno de los dos sentidos que se usaba la expresión: nacimiento prematuro o antes de tiempo. Pablo se consideraba un prematuro frente a los apóstoles que habían “nacido en su tiempo exacto” al conocer a Cristo antes que él.

El otro sentido en el que se utiliza el término es para referirse a un ser que muere antes de nacer. Es la vida del feto interrumpida de manera inesperada desde el momento mismo de la concepción hasta antes de nacer. Un aborto desde el punto de vista bíblico es la interrupción del embarazo.

Hemos de reconocer que la Biblia no tiene un mandamiento ex profeso o que directamente prohíba la practica del aborto. No lo encontraremos nunca como “No abortarás.” Pero si en cambio encontraremos principios que nos permitirán defender la vida desde su concepción o desde su fecundación.

Cuando estudiamos los diez mandamientos abordamos el mandamiento de “No matarás”, que es la base o punto de partida para comprender que debemos respetar la vida. El tema del aborto comienza justamente cuando se plantea la interrogante: cuándo comienza la vida.

Y a partir de allí comienza el conflicto entre quienes decimos que la vida comienza desde la fecundación y la de otros que hasta después de las 12 semanas, sin embargo la Escritura va más allá de las fecundación. El presente estudio tiene como intención principal valorar la vida y entender que la existencia humana comienza mucho antes de la concepción.

El libro de Jeremías1: 5 plantea el origen de la vida desde antes de la fecundación. En la eternidad Dios otorgó el don de la vida. El salmo 139: 16 se reafirma que en el vientre de la madre, el Señor ya reconoce la existencia humana.

La opinión pública

Un comentario aparte merece este tema porque uno de los objetivos de estos grupos es dominar o ganar espacios mediáticos. Los medios tradicionales y las redes sociales son la arena en la que gana el discurso pro aborto.

El aborto ha traído de nueva cuenta el feminismo, un fenómeno que surgió en Estados Unidos en la década de los 60s porque pone de nueva cuenta en boga el derecho de las mujeres por decir sobre su cuerpo. La marea verde es la mejor expresión de estas viejas reivindicaciones.

La adopción de niños

La aprobación de matrimonios del mismo sexo tiene como segunda etapa la adopción de niños por parte de estas parejas. Niños en manos de parejas del mismo sexo ya han comenzado a presentarse. Ricky Martín y Miguel Bosé, artistas extranjeros, ya tienen hijos y pareja del mismo sexo.

Consecuencias y conclusiones

Las consecuencias de esta situación dañarán severamente el desarrollo infantil y en consecuencia a la familia, lo que traerá como resultado una grave crisis social porque la identidad de estos pequeños se verá sumamente dañada al carecer ya sea de un papá o una mamá y ver a dos padres o dos madres juntos.

Ideología de género

Se le ha llamado así a un movimiento que trata de justificar y atender a las minorías sexuales con leyes que les permitan ejercer sin ningún contra tiempo sus más variadas expresiones equivocadas del sexo. En términos sencillos la ideología de género pretende que la sexualidad de cada ser humano se decida en función no de lo que biológicamente sea, sino lo que sienta ser.

El carácter del cristiano frente al posmodernismo

La iglesia, dice Pablo, es columna y baluarte de la verdad. Le corresponde defender estos embates de la sociedad posmoderna. No necesariamente con manifestaciones públicas, aunque a veces tenga que ser así, pero la iglesia está llamada a presentar al matrimonio heterosexual como la única y mejor alternativa.

El creyente del siglo XXI vive sometido a una presión cultural en la que solos sus convicciones basadas en la Escritura le harán sostener su fe.

Cuando Cristo terminó la parábola del viuda pobre y el juez injusto terminó su enseñanza con una inquietante pregunta: “Cuando el Hijo del Hombre regrese, ¿hallará fe en la tierra?”. El mundo se va apartando de Dios gradualmente como Cristo lo expresó cuando señaló que su regreso será justamente como en los días de Noé.

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