Los resultados de vivir una vida piadosa: reconocimiento de Dios

Dice la Biblia en Salmos 112: 9

Reparte, da a los pobres; su justicia permanece para siempre; su poder será exaltado en gloria.

Introducción

La vida piadosa produce reconocimiento. Pero la vida piadosa asociada directamente a una vida generosa y preocupada por los pobres. El salmista nos conduce con este verso por la senda de la generosidad antes de presentar uno de los últimos resultados de una vida piadosa.

El justo tendrá un reconocimiento. Ese es el sentido de la expresión “será exaltado en gloria”. La palabra gloria significa en primera instancia honrar, reconocer, respetar, premiar, galardonar y distinción. El hombre temeroso de Dios y el hombre de bien habrá de recibir por parte de Dios una recompensa por su conducta.

Entre los hombres siempre ha existido este principio reconocer el esfuerzo, la dedicación y el empeño de las personas. Por eso existe el Premio Nobel que premia o reconoce a escritores y científicos, el Oscar que reconoce a los mejores cineastas y los Gramy para rendir tributos a los cantantes.

Así hay muchos y variadas formas de reconocer a las personas que por su vida, obra, trayectoria o aporte a la humanidad se les reconoce. Cuando el premio recae en alguna persona que lo recibe sin los méritos la propias personas se dan cuenta y si bien de todas maneras se le da el premio, es un triunfo cuestionado.

En el caso de Dios y sus hijos, Él también premiará la piedad, el temor reverente de su nombre y la conducta bondadosa de sus hijos. Jamás debemos de dudar que nuestros actos de bondad dejarán de tener su recompensa o su reconocimiento. Dios habrá de reconocer a sus hijos.

Será en dos tiempos. Una primera ocasión será en esta vida. La otra será cuando regrese y asiente su reino en la tierra. El salmista se está refiriendo a ambos casos. Dios le dará honor o reconocimiento a quien le sirve en esta tierra y también lo hará partícipe del mundo venidero.

¿Pero por qué Dios actuará así? ¿Por qué Dios cede algo de su honor? ¿Quiénes son dignos de recibir este trato? El salmo nos va a conducir a la clase de personas que recibirán este trato por parte de nuestro buen Dios.

Los resultados de vivir una vida piadosa: reconocimiento de Dios

A. Por su trato a los pobres

B. Durante esta vida y en la venidera

Síntesis

A. Por su trato a los pobres

El salmo 112: 9 dice en su primera parte así: “Reparte, da a los pobres; su justicia permanece para siempre.” Este texto es citado por Pablo en la 2ª Carta a los Corintios 9:9 así textual: Repartió, dio a los pobres; su justicia permanece para siempre.

El contexto en el que utiliza este texto nos los deja ver los capítulos 8 y 9 de la 2ª Carta a los Corintios. En ese pasaje Pablo detalla la recaudación de una ofrenda especial para los santos de Jerusalén que están viviendo una gran tribulación y necesitan el apoyo de sus hermanos.

En este pasaje encontramos algunos principios relativos al dar u ofrendar. En sentido estricto se refiere a lo que el evangelio de Mateo llama limosna o ayuda a los necesitados. No se refiere propiamente a la ofrenda para la iglesia o para las congregaciones.

Veremos algunos principios que nos servirán para entender por qué Dios honrará a los justos y compartirá con ellos su gloria.

  1. Dar con alegría

Si algo agrada a Dios es que las personas que ayuden a los demás lo hagan con alegría. Es un síntoma de que lo que se está haciendo es satisfactorio o nace de un corazón agradecido.

  1. Dar en medio de la pobreza

Cristo siempre fue enfático a la hora de señalar que las ofrendas más valiosas es justamente las que se dan cuando no se tienen recursos porque implican una confianza total y absoluta en Dios.

  1. Dar con generosidad

Pablo les recuerda a los corintios que deben dar con generosidad. La palabra “generosidad” procede de la raíz griega “haplotés”. De esta palabra procede la expresión “plotter” que los impresores utilizan para señalar un anuncio grande.

En las épocas griegas se refería a un trozo de tela desplegado. La generosidad es justamente algo fuera de lo común. Es dar de tal manera que sea algo inusual para las personas que lo reciben.

  1. Dar más allá de sus fuerzas

Las iglesias de Macedonia eran iglesia de no muchos recursos, pero se comprometieron a apoyar a los hermanos de Jerusalén y lo hicieron de una manera impactante: dieron más allá de lo que tenían, que quiere decir que se esforzaron por dar.

Ese es el sentido de las palabras que Pablo utiliza para referirse a la disposición de hacer más allá. De no conformarse con solo decir doy lo que tengo, sino esforzarse con trabajo y labor para apoyar a los necesitados.

El tema es delicado y Pablo aclara varios puntos. Primero que tiene que ser voluntario  y dar lo que se tiene, no lo que no se tiene. 2ª Cor. 8: 12. Pablo no quería que para unos hubiera holgura y para otros estrechez. También que debería de haber igualdad o reciprocidad. Cuando ellos tuvieran necesidad, los de Jerusalén los apoyaran.

Dios va a reconocer a esta clase de personas. El justo o piadoso ayuda a los necesitados. Se esfuerza por auxiliarlos cuando los ve en dificultades y problemas y lo hace de tal manera que impacta el corazón de Dios y por ello en premio a esta actitud recibirá honor y reconocimiento.

B. Durante esta vida y la venidera

El reconocimiento de parte del Señor será tanto en esta vida como en la venidera porque es necesario reconocer a quienes ayudan a los pobres de esta manera.

El justo tiene garantizado que toda su labor a favor de los necesitados será reconocida en primer lugar con sustento material. El justo jamás quedará en el abandono siempre Dios tendrá cuidado de sus necesidades y le proveerá exactamente lo que necesita en su vida cotidiana.

En la vida eterna el justo disfrutará de la presencia gloriosa del Señor por eso el salmo dice que su justicia permanece para siempre. Los actos de bondad trascienden el tiempo y el espacio y se instalan en la eternidad.

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