Sin tropiezos

La Biblia dice en Salmos 17: 5 Sustenta mis pasos en tus caminos, para que mis pies no resbalen.

La palabra hebrea de donde procede la expresión “resbalen” es “mot” y se puede traducir como “vacilante”, “titubear”, “mover”, “conmover”, “sacudir”, “agitar”, “tambalear” y hasta “tropezar”. La expresión se utiliza unas 38 veces en el Antiguo Testamento, principalmente en el libro de los salmos.

Resbalar va más allá de tropezar y caer físicamente. La idea de esta palabra es el fracaso de un justo que conoce a Dios y se aparta de ese estilo de vida. De allí la razón por la que la palabra siempre ligada a una petición delante de Dios aparezca más en el libro de plegarias o tehilim hebreo.

Fallar o errar son de los grandes riesgos que tiene el justo. Una preocupación latente en la vida de los temerosos de Dios porque en ocasiones basta un momento de titubeo o un instante en que se vacila para perder muchas bendiciones o caer en una situación en la que nuestra fe se enfría.

De allí se entiende el ruego que hace el salmista a Dios. Le pide con todo su ser que sustente sus pasos en los caminos del Señor. En otras palabras que no lo deje desviarse de la senda a la que lo  ha llamado. Que su vida sea dirigida por el Creador de tal manera que se fiel a su llamado y vocación.

El día que el rey Uzías decidió ofrecer sacrificios en el templo sin que le correspondiera esta actividad en franca violación a los preceptos divinos, tropezó y resbaló. Y esa situación le trajo una lepra con la que murió. Cuando el rey David vio a Betsabé bañándose, resbaló y si bien se repuso cuatro de sus hijos murieron como consecuencia de ese pecado.

Andar en los caminos del Señor nos evitarán caer en tropiezos que nos pueden costar mucho dolor y sufrimiento. La fidelidad a nuestro Señor nos guardarán. Nuestra lealtad a sus caminos evitarán ser sacudidos o tambalear a la hora de que nuestra fe sea puesta a prueba.

Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto: