Dios es el único merecedor de gloria: Porque es el único que ayuda y protege

La Biblia dice en Salmos 115: 9-11

9 Oh Israel, confía en Jehová; Él es tu ayuda y tu escudo.  10 Casa de Aarón, confiad en Jehová; Él es vuestra ayuda y vuestro escudo.  11 Los que teméis a Jehová, confiad en Jehová; Él es vuestra ayuda y vuestro escudo.

Introducción

Después de subrayar y resaltar la incapacidad que tienen los ídolos mudos para hacer algo por los demás y luego de un fuerte llamado a no confiar en ellos, el salmista se dirige a tres clases de personas o tres segmentos de seres humanos o a tres categorías de personas que se relacionan con Dios.

Esta segmentación tiene que ver con las funciones propias que cada uno de ellos se relacionan. Aunque el salmo pudo haber incluido a los tres con un “todos” optó por mencionarlos a cada uno de ellos para precisar las funciones y la historia que cada uno de ellos y como Dios ha tratado con ellos.

Si no se ha de confiar en las imágenes idolátricas, entonces todos deben confiar en el Señor. Hay dos razones fundamentales para asumir o tomar una decisión de esta naturaleza: Dios es nuestra ayuda y es nuestro escudo. Algunas versiones traducen en lugar de escudo, protección.

Dios demanda de su pueblo confianza. La confianza es la seguridad de su intervención en la historia humana para salvarnos. La confianza va más allá del simple hecho de confesarlo. La certeza de su auxilio irremediablemente nos debe llevar a vivir una vida en paz, una vida resignada a sus designios y una existencia bajo la permanente esperanza de su presencia.

No hay que olvidar que este salmo se ocupaba o utilizaba para la fiesta de pascua, uno de los eventos más sobresalientes de la intervención de Dios en la vida de su pueblo. Jamás debemos perder de vista que quien nos demanda confianza es un Dios que ha probado con creces su enorme capacidad para salvar a sus hijos.

Frente a ídolos incapaces, el pueblo de Israel y la iglesia hoy en día pueden confiar con toda seguridad y sin duda alguna, que el Señor del cielo y de la tierra es quien finalmente tiene la última palabra frente a las adversidades, los problemas y las circunstancias desoladoras que a veces nos abruman y por eso el llamado a confiar totalmente en su persona.

No es simplemente una declaración de fe o una creencia mental, sino la plena certeza y la absoluta convicción de que el Creador está presente en la vida cotidiana de su pueblo y que siempre lo ayudará y protegerá.

Dios es el único merecedor de gloria

III. Porque es el único que ayuda y protege

A. A su pueblo
B. A los que le sirven
C. A los que le temen

Se debe confiar en Dios porque es el único que ayuda y protege. Si algo hace muy bien nuestro Dios es ayudar y proteger. Ayuda a los necesitados. No a quienes se sienten autosuficientes y protege a los desvalidos, no a quienes piensan que se pueden cuidar muy bien ellos mismos.

Frente a los ídolos incapaces de ver por ellos mismos, Dios se presenta como el único capaz de ver por sí mismo para defender su gloria y majestad y de paso ver por sus seguidores de una manera tal que frente a cualquier calamidad y frente a cualquier clase de adversarios él puede ayudar y proteger.

La palabra ayuda procede de la raíz hebrea “ezer” que en algunos pasajes se traduce como “socorro”. La primera vez que se utiliza esa palabra es en Génesis 2: 18 cuando Dios decide darle una pareja a Adán. Dice que hará para él una “ayuda idónea”. Esta es la misma palabra que se usa en el salmo lo que nos permite deducir que Dios nos da su ayuda idónea.

Mientras que la palabra escudo apela a su protección. La palabra hebrea para escudo es “magen” o “maguen”. En este estudio la utilizamos como protección porque es una manera poética de hablar de una de las acciones que Dios tiene para con sus seguidores para cuidarlos.

A. A su pueblo

El pueblo de Israel está llamado a confiar en Dios. La nación hebrea surgió en Egipto. A pesar de la gran esclavitud que pesaba sobre ellos, Dios los hizo multiplicarse de tal manera que se propagaron grandemente.

Uno de los propósitos que tenía Dios al permitir que las mujeres siguieran procreando fue el nacimiento del pueblo de Israel. Toda una paradoja porque Dios los hizo reproducirse bajo una fuerte opresión. La adversidad nunca será para Dios un obstáculo, más bien es una manera de hacer crecer a su pueblo y a las personas.

Que grandeza la de Dios al formar a su pueblo y luego los ayudó y protegió. Esa fue y ha sido la tónica desde siempre por parte de nuestro Creador. Él asume el compromiso de ayudar y proteger e Israel es el ejemplo más claro de esa ayuda y cuidado que ha tenido con ellos.

La historia nos enseña como ha preservado a los israelitas a lo largo de muchas adversidades en las que han estado por parte de tiranos que han los han querido destruir, pero que siempre han fracasado.

B. A los que le sirven

La casa de Aarón es la familia sacerdotal que surgió durante el viaje de Egipto a la tierra prometida. A ellos también se les pide confiar en Dios. Eran los servidores del altar del Señor en el tabernáculo.

Es interesante notar que se menciona a la casa de Aarón después de mencionar al pueblo de Israel. La palabra casa mas que referirse a una habitación o un inmueble se refiere a una familia en el Antiguo Testamento. Es la familia sacerdotal. En el desierto según leemos en Levítico 8 Dios escogió como sacerdotes de Israel a la familia de Aarón, hermano de Moisés.

Quienes eran los intermediario entre Dios y su pueblo también necesitan confiar en Dios. Su cercanía con el altar y con todo el servicio a Dios no los exime de esta necesidad. Pensar que quienes se dedican a las cosas de Dios no necesitan ayuda o auxilio es un error. Todos necesitan de Dios, incluso o tal vez, quienes le sirven.

La familia de Aarón también requería depositar su seguridad, socorro y auxilio, así como su protección en Dios. Lo que nos demuestra que cualquiera que sea nuestra relación para con el Señor, siempre lo vamos a necesitar.

C. A los que le temen

No es que Israel, la casa de Aarón no tuvieran temor de Dios o prescindieran de esta virtud, sino más bien señala a un grupo distinto a Israel y la casa de Aarón. Algunos intérpretes piensan que se refiere a gentiles.

Esta idea no es descabellada puesto que sería por demás nombrar este grupo separado de Israel o la casa de Aarón si no fuera uno diferente a ellos. No hay que olvidar que en la salida de Egipto hubo también personas que no eran propiamente judías, según leemos en Éxodo 12: 37-38.

Los prosélitos del judaísmo pueden confiar también en Dios o son llamados a confiar en Dios sabiendo que el Señor los va a ayudar y a proteger como lo hizo con Abraham cuando lo escogió y le pidió salir de Ur de los caldeos según leemos en Génesis 15: 1.

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