Esperemos con confianza el regreso de Cristo

La Biblia dice en 1ª Pedro 1: 13 Por tanto, ceñid  los lomos de vuestro entendimiento, sed sobrios, esperad por completo en la gracia que se os traerá cuando Jesucristo sea manifestado.

La versión de la Biblia al lenguaje actual traduce este verso de la siguiente forma: “Por eso, estén atentos y piensen bien lo que van a hacer, para que siempre hagan lo correcto. Y confíen plenamente en que Dios los tratará bien cuando regrese Jesucristo.” En tanto que la versión Dios Habla Hoy lo hace así:

 “Por eso, estén preparados y usen de su buen juicio. Pongan toda su esperanza en lo que Dios en su bondad les va a dar cuando Jesucristo aparezca.”

Pedro escribe mucho en su primera epístola sobre el regreso de Jesucristo. Es un tema reiterativo por su importancia. Una de las doctrinas que se enseñaron en la iglesia primitiva fue el inminente retorno de Jesús. La iglesia tenía una gran conciencia que el evento más importante para el que debía estar preparada era justamente su encuentro con su Salvador.

La relevancia de este tema hizo que el apóstol escribiera una y otra vez sobre el tema y en el verso que hoy estudiamos le pide a la cristiandad que estén atentos y preparados sobre esta enseñanza. La iglesia y el creyente no tendrán justificación de que ese evento los tomó como ladrón en la noche porque en mas de una ocasión se le ha pedido atención.

Pero además de atención y preparación, el hijo de Dios debe también usar su buen juicio y vivir razonablemente o pensando bien lo que va a hacer y siempre optar por lo correcto para que ese día tan importante no lo tome desprevenido, sino lo encuentre haciendo la voluntad de Dios.

Atendiendo estas recomendaciones podremos esperar confiadamente de que Dios nos tratará bien cuando Jesucristo regrese. Los creyentes debemos poner toda nuestra esperanza en lo que Dios en su bondad nos va a dar cuando Jesucristo aparezca y para ellos debemos atender con juicio sus advertencias sobre su retorno y estar atentos.

El regreso de Jesús es una enseñanza que la iglesia no debe descuidar. La iglesia primitiva la tenía como su ancla. Los apóstoles hablaron de ella de manera reiterada. Con la reforma protestante de Martín Lutero volvió a tener preeminencia. En estos días en las que el mundo abruma al pueblo de Dios retomarla es fundamental para la salud espiritual.

Esta doctrina no debe despertar temor entre el pueblo de Dios porque vendrá a salvarnos a nosotros y condenar al mundo.

Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto: