Cribados como trigo

La Biblia dice en Lucas 22: 31 Dijo también el Señor: Simón, Simón, he aquí Satanás os ha pedido para zarandearos como a trigo.

De los cuatro evangelistas, Lucas es el único que relata está previsión que Jesús hizo a Pedro para advertirle el calibre de la lucha espiritual que se avecinaba sobre los doce. Las huestes de maldad tendrían libertad para desatar toda su furia contra esos hombres que, bendito Dios, no quedaron al desamparo porque Dios rogó por todos ellos, en particular por Pedro.

La razón por la que Jesús dirigió a Pedro estas palabras fue porque, después de Judas, él sería el más afectado por el maligno o el que recibiría los ataques más cruentos por la voluntad permisiva del Señor que le permitió al diablo atacar a sus discípulos como ocurrió en el caso de Job.

La primera gran derrota de Pedro vino casi inmediatamente después de oír esa advertencia: cuando Judas Iscariote llegó al huerto de Getsemaní encabezando a quienes detendrían al Salvador, Pedro desenfundó su espada y cortó la oreja de uno de los criados del sumo sacerdote. La violencia fue su primer gran fracaso de quien había sido instruido en la paz.

Pero el más estrepitoso fracaso de Pedro ocurrió cuando negó al maestro por tres ocasiones. Según nos relatan los evangelistas, siguió a Jesús hasta la casa del sumo sacerdote donde fue juzgado. No podía entrar y Juan salió para que lo dejaran entrar. Luego se calentó con los guardias y personas que allí estaban. Y cuando fue reconocido, lo negó.

Pero su negación no fue con un solo no lo conozco, sino con groserías, improperios, maldiciones para dejar constancia que él no sabía nada de Jesús y justo cuando lo hizo por tercera ocasión el gallo cantó y en ese mismo instante cruzó su mirada con Jesús al que había prometido no negarlo. Salió del lugar a llorar amargamente.

Pedro vivió uno de los momentos más tristes de su vida. Había rechazado al que sanó su suegra, al que lo hizo caminar sobre el mar, al que lo había bendecido por declarar que era el Cristo, al que lo había aceptado dentro de los doce a pesar de su testarudez. Que vergüenza, que indigno de su Salvador. Que fracaso.

Vaya que había sido zarandeado. Otras versiones usan en lugar de zarandeado, cribado y había descubierta que no era trigo apto para el consumo humano, sino tamo, hojarasca, paja, polvo. Que difícil su situación y la de los demás discípulos, pero gracias a Cristo que rogó por todos ellos y Pedro volvió al redil.

Las crisis o las pruebas hacen justamente eso con el pueblo de Dios: revelan si somos trigo o simplemente somos paja. La criba del Señor parece haber llegado en estos días y sin duda alguna, él ha rogado por nosotros para que seamos confirmados como trigo. Bendito su nombre. Y si descubrimos que somos paja vayamos a Él, que siempre tendrá amor.

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