La mujer prudente

La Biblia dice en Proverbios 19: 14 La casa y las riquezas son herencia de los padres; más de Jehová la mujer prudente.

El matrimonio es una bendición para el varón, también para la mujer. Pero quien resulta más beneficiado es el varón. No me mal entienda. Él es el más beneficiado porque es el que  más necesita y no me refiero a que necesite alguien que le de comer y lo asista en sus necesidades, sino que lo acompañe en su soledad.

Esa fue la necesidad que Dios vio en Adán cuando lo formó en el huerto del Edén y luego de ponerle nombre a todos los animales se percató que no se había hallado ayuda idónea para su criatura y entonces Dios dijo: No es bueno que el hombre este solo. El varón solo no logra alcanzar su nivel espiritual, no puede trascender.

Bajo esta verdad entendemos el proverbio que escribió Salomón y en el que resalta precisamente que el esposo se ve bendecido cuando tiene una mujer prudente y esa es una concesión divina. Los bienes materiales que un varón puede llevar al matrimonio son resultado de la herencia de los padres. Pero la esposa es una asignación celestial.

Me refiero a la mujer que el libro de Proverbios llama prudente. Ese libro usa muchos calificativos para referirse a la mujer. Aquí algunos: “mujer virtuosa”, “mujer iracunda”, “mujer rencillosa” y la que encontramos en el verso que hoy meditamos: “mujer prudente” que resulta un regalo del cielo para el hombre.

La palabra prudente que utiliza este texto procede de la raíz hebrea “sakal” que en otros pasajes se usa como “atenta”, “comprensiva”, “entendida” e “inteligente”. Cuando un esposo se encuentra con una clase de mujer así debe bendecir el nombre de Dios porque le ha concedido las más valiosa de las herencias: una compañía o compañera sensata.

En contra sentido, una mujer insensata de ningún modo puede presentarse como un don del cielo, sino más bien como una emisaria del mismo infierno porque hará de la relación con su marido una de las experiencias más dolorosas que puede haber sobre este mundo porque carecerá de la conducta que necesita su esposo.

No quiero que las mujeres piensen que la relación matrimonial recae exclusivamente sobre sus hombros, pero sí que el balance en la vida en pareja ellas tienen un papel sumamente importante. Su sensatez o su insensatez se dejará sentir en su vida matrimonial para bien o para mal.

La esposa vista en esta perspectiva salomónica puede ser un regalo de cielo o una mensajera de lo más recóndito de las tinieblas y causará muchos pesares a su consorte y ella misma se infringirá mucho sufrimiento. Pero también cuando un esposo no valora a una mujer prudente, también pagará sus consecuencias.

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