Obedecer sin entender

Dice la Biblia en Juan 13: 7 Respondió Jesús y le dijo: Lo que hago, tú no lo comprendes ahora; mas lo entenderás después.

Juan es el único evangelista que relata el lavamiento de pies que Jesús hizo a sus discípulos. Narra también la breve discusión que tuvo el Señor con Pedro que no quería que Jesús hiciera eso con él y el dialogo que sostienen ambos es de suyo interesante por las verdades que se desprenden para nosotros.

Juan dice que Jesús le dijo a Pedro que no podía comprender en ese momento lo que estaba a punto de suceder, pero que lo entendería después. Juan usa dos palabras que son muy importantes para comprender que clase de verdad le estaba diciendo Jesús a su apóstol más testarudo e impulsivo.

La palabra comprender procede del griego “oida” que significa saber, conocimiento o aprendizaje completo. Es la clase de enseñanza que ha quedado tan clara que el alumno la comprende cabalmente. Es una especie de enseñanza que por ser profundamente experimental el alumno la conoce perfectamente. Es un conocimiento pleno.

En cambio la palabra “entenderás” procede las palabra griega “ginosko” que también involucra un proceso de aprendizaje basado en la experiencia personal. Es un saber permanente, constante, día a día para adquirir conocimiento. La palabra tiene más relación con el proceso que con el fin. Es un proceso para aprender algo.

Desde esa perspectiva lo que Jesús le estaba diciendo a Pedro era que permitiera lavarle los pies aún sin tener el conocimiento pleno de lo que eso significaba ya que eso lo aprendería después en una hermosa clase de discipulado cristiano: haz lo que te pide el Señor, aun cuando no lo entiendas o comprendas totalmente, después se te explicará y sabrás la razón.

Es la clase de obediencia que Jesús espera de sus seguidores: obedecerlo aún en aquellas cosas que no entendemos totalmente, pero que él nos la ha dicho en su palabra, después vendrá el proceso de aprendizaje del que él mismo se encargará y llegará un punto en él que lo comprenderás.

Los creyentes a veces somos como Pedro que no queremos que Dios intervenga en nuestra vida porque no comprendemos porque nos solicita determinadas cosas. Pero Él desea que le obedezcamos, aún sin entender del todo lo que nos esta pidiendo, con el tiempo sabremos que quería que aprendiéramos y la lección la habremos atendido cabalmente.

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