No te canses de hacer el bien

La Biblia dice en Gálatas 5: 9 No nos cansemos, pues, de hacer bien; porque a su tiempo segaremos, si no desmayamos.

La carta a los Gálatas fue escrita para exhortar a las iglesias de esa región, que en los tiempos del Nuevo Testamento se conocía como la región de Galacia, que dejaban la gracia de Cristo para caer en las obras humanas, particularmente la circuncisión que algunos judaizantes les exigían para hacerse salvos.

Pablo les escribe para animarlos y para recordarles que la vida cristiana comienza con una confianza en Cristo por medio de una declaración de fe en su muerte y resurrección como base para ser salvos y no por méritos humanos o acciones que puedan impresionar a Dios porque al Señor nada lo impresiona, excepto la fe.

A ellos les pide que no se cansen de hacer el bien y les recuerda que a su tiempo cosecharán, claro, si no se desmaya. Y con ello les pide que se esfuercen, que se llenen de fortaleza porque si ellos dejan de hacer el bien, irremediablemente harán mal. Cuando la bondad desaparece en la vida de una persona, irremediablemente aparecerá la maldad.

Y el problema de la maldad es paga severamente a sus practicantes. Nunca será distinto. En la Escritura encontramos múltiples ejemplos de quienes se cansaron de hacer el bien. Uno de los más conocidos es el de Judas Iscariote quien convivió con el Señor por tres años. Y unos días antes de la tercera pascua que relatan los evangelista lo entregó al sanedrín judío.

Todo el bien que había hecho por Cristo y con Cristo se derrumbó de una manera muy trágica porque cuando uno decide dejar de hacer bien, llegan toda clase de maldades a nuestra vida. Pablo lo sabía muy bien y por eso le pide a sus lectores que no desmayen, que no se cansen, que no se fatiguen por cada día hacer el bien.

Cuando los hombres que saben hacer lo bueno y no lo hacen es pecado, dice Santiago en su carta y con ello nos recuerda que la carga que tenemos al conocer a Cristo es grande porque nos ha impregnado su bondad y eso nos hace responsables de conducirnos procurando el bien en nuestros semejantes.

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