Dios se manifiesta con su palabra

La Biblia dice en 1º Samuel 3: 21 Y Jehová volvió a aparecerse en Silo; porque Jehová se manifestó a Samuel en Silo por la palabra de Jehová.

El período de los jueces estuvo marcado por un círculo vicioso por parte de los judíos. Pecaban, eran oprimidos por las naciones vecinas, clamaban, Dios los escuchaba y los liberaba. Una vez libertados volvían a pecar y de nueva cuenta volvían a hacer oprimidos y entonces clamaban y Dios les levantaba un juez que los liberará y así por muchos años.

En esos días, dice la Escritura que la palabra del Señor escaseaba. Josué había muerto y el pueblo de Israel se había alejado de Dios y la primera gran crisis de esa decisión es que la revelación divina se descuida. No es que Dios se aleje de nosotros. Jamás. Quienes nos alejamos de él somos nosotros cuando descuidamos sus mandamientos.

Samuel se convirtió en el vehículo que el Creador escogió para que su palabra se volviera a conocer y en consecuencia Dios se volviera a manifestar en una verdad que debemos comprender permanentemente: si queremos que Dios se manifieste a nuestra vida debemos acercarnos a la Biblia.

Samuel fue entregado desde niño al templo en Silo. Ana, su madre, que era estéril, cumplió el compromiso que había hecho con Dios de que si le daba un hijo lo dedicaría al servicio del Señor y lo cumplió. En su tierna edad este varón fue apartado por el Señor para el ministerio profético y su entrega sirvió para que Dios volviera a manifestarse.

El Señor se había apartado de Silo. Una densa oscuridad se había apoderado de la nación hebrea porque donde la palabra de Dios se ausenta la luz de Dios deja de brillar y solo hasta que Samuel respondió a la voz de Dios: “Habla que tu siervo oye”, la palabra de Jehová regresó a ese lugar.

Que tristeza vivir sin la palabra de Dios porque nos veremos sometidos a nuestros enemigos que nos oprimirán, pero que enorme alegría cuando su voz se deja escuchar de nueva cuenta porque entonces ilumina nuestra existencia y nos da fuerza para enfrentar cualquier clase de adversario.

Su palabra hace que el se manifieste a nuestra vida. Ve a ella recordando siempre que allí lo encontrará con los brazos abiertos para abrazarte, hacerte sentir que nunca estás solo, que siempre te acompaña y que cumplirá los planes que tiene para tu vida si atiendes a sus ordenanzas.

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