Los límites de la ley

La Biblia dice en Romanos 2: 12 Porque todos los que sin ley han pecado, sin ley también perecerán, y todos lo que bajo la ley han pecado, por la ley serán juzgados.

Evidentemente Pablo esta hablando de la ley. ¿Qué ley? La ley hebrea. Los 613 mandamientos que los judíos han reconocido desde tiempos inmemoriales en los libros de Génesis, Éxodo, Levítico, Números y Deuteronomio son a los que se refiere Pablo. La palabra ley en hebreo es Torá que se traduce como enseñanza.

Romanos es una epístola fundamental para comprender la diferencia entre el judaísmo y el cristianismo porque aunque ambos se nutren de las Escrituras hebreas, se diferencia porque de los 613 mandamientos del Pentateuco a los gentiles que creen en Jesucristo solo tienen que cumplir cuatro: idolatría, fornicación y evitar comer sangre  y consumir carne de animales que no fueron desollados.

Pablo escribe esta carta para que los creyentes en Jesús comprendan que hay una diferencia profunda entre Israel y la iglesia. La razón de esta afirmación radica en que frente a la ley hace una distinción muy clara entre quienes sin ley han pecado y los que bajo la ley han pecado en una clara distinción entre gentiles y judíos.

Los gentiles no conocieron la ley que Dios le dio a los israelitas en el monte Sinaí. Todos ellos serán juzgados bajo otro criterio, porque el hecho de no conocer lo que la Torá señalaba, no los exime de su responsabilidad ante Dios. Pablo esta diciendo que los alcances de la ley fueron muy particulares.

Los hebreos serán juzgados bajo la ley porque ellos sí la conocieron. Ellos no tiene alternativa o escapatoria. Deberán comparecer ante Dios para rendir cuenta de lo que supieron del Señor e hicieron. No hay posibilidad de argumentar que no supieron o no conocieron. Ellos tienen que aprobar en función de la ley que conocieron.

Pablo escribe este verso para enseñarnos que la ley tenía una función muy particular con los hebreos porque no fue dada a todo el mundo. Algo muy distinto con la obra de Jesucristo que murió para mostrar la manera en que Dios amaba a todo el mundo. Su sacrificio fue para una redención universal.

La ley es importante, pero solo es sombra de lo que habría de venir. No es restarle importancia, sino reconocer la superioridad de la obra redentora de Cristo. La ley fue dada para mostrar a los hombres la incapacidad de cumplir la exigencias de Dios y reconocer su necesidad de Cristo.

La ley tiene alcances limitado, incluso para juzgar. El sacrificio de Cristo es amplio fue por todos y por esa enorme razón tiene la facultad de juzgar a los vivos y a los muertos. La ley fue dada a los judíos exclusivamente y Cristo fue entregado por toda la humanidad.

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