La Biblia dice en Proverbios 23:29-35

¿Para quién será el ay? ¿Para quién el dolor? ¿Para quién las rencillas? ¿Para quién las quejas? ¿Para quién las heridas en balde? ¿Para quién lo amoratado de los ojos? 30 Para los que se detienen mucho en el vino, para los que van buscando la mistura. 31 No mires al vino cuando rojea, cuando resplandece su color en la copa. Se entra suavemente; 32 mas al fin como serpiente morderá, y como áspid dará dolor. 33 Tus ojos mirarán cosas extrañas, y tu corazón hablará perversidades. 34 Serás como el que yace en medio del mar, o como el que está en la punta de un mastelero. 35 Y dirás: me hirieron, mas no me dolió; me azotaron, mas no lo sentí; cuando despertare, aún lo volveré a buscar.

Introducción

La adicción al alcohol es fuente de millones de historias sombrías, el alcoholismo es origen de tantas y tantas tragedias personales y familiares. La embriaguez, además, es responsable de millones de muertes en todo el mundo y un sin fin de desgracias que se pueden contar y escribirlas y sin duda provocarían pesar y llanto incontenible.

El desafío de los sabios de Israel nos lleva al reto de no dejarse dominar por la bebida, nos conduce al tema de los borrachos para presentarnos un perfecto cuadro de las consecuencias y la terrible lucha de quienes se dejan seducir por las bebidas embriagantes que los consumen hasta dejarlos solos.

Beber vino o embriagarse es un tema censurado en la Escritura por los males que produce. Si bien el vino forma parte de la dieta y costumbre de Israel, también es cierto que en Proverbios hay muchas amonestaciones para que los lectores de ese libro tengan mucho cuidado a la hora de estar ante el alcohol.

Parecería una contradicción el hecho de celebrar con vino sus fiestas y luego exigirles que tengan mucho cuidado con el licor, pero en realidad no solo se debe tener cuidado con el licor, los proverbistas también nos piden tener cuidado con la comida, por ejemplo, también con el sexo fuera del matrimonio.

El vino estará presente en la vida de las personas, pero éstas son las que deben tener cuidado con él porque es un enemigo peligroso que si no se cuida uno, puede aprisionarlo para siempre.

Los treinta desafíos éticos dichos por los sabios

El desafío contra el alcohol
A. Por los males sociales que provoca
B. Por el peligro que representa
C. Por lo difícil para dejarlo

En Proverbios 20:1 encontramos la siguiente advertencia relacionada con el vino, que bien puede traducirse como alcohol, licor, bebida embriagante o bebida espirituosa:

“El vino produce burlones; la bebida alcohólica lleva a la pelea. Los que se dejan llevar por la bebida no pueden ser sabios.” Nueva Traducción Viviente

En Proverbios 31:4 dice así:

No conviene que los reyes, oh Lemuel, no conviene que los reyes se den al vino, ni que los gobernantes se entreguen al licor. Nueva Versión Internacional

El alcohol es censurado por sus graves consecuencias que trae a la vida de una persona que se deja dominar por las bebidas embriagantes. Los sabios de Israel quieren que los lectores del libro de Proverbios estén advertidos del peligro que encierra no controlar la ingesta del vino.

A. Por lo males sociales que provoca

En el verso veintinueve encontramos seis preguntas que nos remiten al mal social que provocan los borrachos a ellos mismos y a sus familias que son los que de manera directa sufren por la falta de dominio propio, pero también los efectos que hay en toda la sociedad que tiene personas que se dedican a beber.

  1. ¿Para quién será el ay?
  2. ¿Para quién el dolor?
  3. ¿Para quién las rencillas?
  4. ¿Para quién las quejas?
  5. ¿Para quién las heridas en balde?
  6. ¿Para quién lo amoratado de los ojos?

El borracho tendrá y provocará ayes, dolores, rencillas, quejas, heridas en balde y ojos amoratados, que son expresiones crudas de lo que vendrá y viene a la vida de quienes se dejaron seducir por el alcohol. Una vida llena de tragedias, sin sabores, que generalmente los lleva a la muerte.

El alcoholico vive un infierno y hace vivir en la antesala del infierno a sus seres queridos que ven como se van consumiendo su vida en medio de una adicción que lo consume día tras día, sin que pueda enfrentarlo porque su voluntad se ha ido rindiendo.

La palabra “ay” que es muy usual en el Antiguo Testamento se asocia siempre a la desgracia o calamidad que vendrá sobre quien se pronuncia. El dolor nos hace pensar en el grave sufrimiento. Las rencillas son los pleitos que se generan cuando alguien bebe. Las heridas sin causa se refiere a padecimientos que se pueden evitar si no se bebe.

La frase “lo amoratado de los ojos” se traduce en otras versiones como “turbia mirada”, “ojos enrojecidos”, “ojos encendidos”, “negrales en los ojos”, “ojos amoratados” y se refiere a los efectos del alcohol en un bebedor que pierde su mirada.

B. Por el peligro que representa

Del verso treinta al verso treinta y dos encontramos ilustrado el grave peligro que representa el vino o la embriaguez. Los sabios de Israel lo plantean así:

Para los que se detienen mucho en el vino, para los que van buscando la mistura. 31 No mires al vino cuando rojea, cuando resplandece su color en la copa. Se entra suavemente; 32 mas al fin como serpiente morderá, y como áspid dará dolor.

El vino, el alcohol o el licor es adictivo en el ser humano porque es un estimulante que atrae desde que se le mira. Los sabios piden que las personas no se detengan en el mucho vino ni mezclen los licores, pero también que no se dejen atraer por el sentido de la vista que tiene el licor porque si bien es atrayente y tentador, en realidad es peligroso.

Para saber la clase de peligro que se corre ante el vino, el proverbista lo compara con una serpiente que muerde y clava su veneno mortal. La picadura de una víbora en aquellos tiempos era mortal y por eso es comparado así el vino. Nadie ha podido pelear con él cuando se ha metido como veneno a la vida de las personas.

Y es que la adicción al alcohol es progresiva y mortal. Los procesos de rehabilitación son durísimos y quien no los logra aplicar generalmente termina en una tumba dejando una estela de dolor y gran sufrimiento en su familia que se queda en este mundo llena de tristeza y vergüenza.

La comparación con el veneno de una serpiente de ningún modo es exagerada, al contrario corresponde con la realidad de quienes caen en las garras del alcoholismo porque los conduce poco a poco y a veces muy rápidamente a la tumba ya sea por una prolongada enfermedad o un accidente fugaz.

C. Por lo difícil para dejarlo

Del verso treinta y tres al treinta y cinco encontramos lo difícil que es salir de esa enfermedad.

Tus ojos mirarán cosas extrañas, y tu corazón hablará perversidades. 34 Serás como el que yace en medio del mar, o como el que está en la punta de un mastelero. 35 Y dirás: me hirieron, mas no me dolió; me azotaron, mas no lo sentí; cuando despertare, aún lo volveré a buscar.

El alcoholismo está diagnosticado como una enfermedad. Las personas que padecen ese mal maltratan su cuerpo, pero también su mente sufre graves estragos llevándolos a lo que la propia medicina a reconocido como delirium tremens que constituye una terrible condición del paciente.

La palabra de Dios es clara cuando dice “tus ojos mirarán cosas extrañas” porque el delirium tremens son justamente alucinaciones visuales que forman parte de un conjunto de síntomas que se desarrollan en el alcohólico crónico después de la interrupción brusca de una ingesta prolongada e intensa de bebidas embrigantes.

El licor tiene la desdichada consecuencia de alejar al alcohólico de su familia y convertirse en un ser solitario que busca refugio en seres idénticos en su adicción. En México a ese grupo de personas que viven en la calle se les conoce como los integrantes del escuadrón de la muerte.

Queda claro que los sabios de Israel no se equivocaron cuando usaron la comparación de alguien que yace en medio del mar o quien está en la punta de un mastelero o en la punta del palo mayor de una embarcación porque expresa gráficamente la soledad en la que queda un bebedor de vino.

Pero aún cuando sea así su vida, aun cuando lo hieran o lo azoten, cuando despierta seguirá buscando beber. Así de terrible es la tragedia de la embriaguez. Convierte en un esclavo sin voluntad a quien se deja engañar y es mordido por una serpiente venenosa que le va quitando la vida poco a poco.

Porfirio Flores
Indígena zapoteco de la sierra norte de Oaxaca, México. Sirvo a Cristo en la ciudad de Oaxaca junto con mi familia. Estoy seguro que la única transformación posible es la que nace de los corazones que son tocados por Dios a través de su palabra.

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