NUEVA ORLEANS (AP) — La Convención Bautista del Sur se negó a aceptar de nuevo a la Iglesia Saddleback en su seno, rechazando una apelación de la megaiglesia de California con respecto a su expulsión en febrero por tener mujeres pastoras. 

En su reunión anual en Nueva Orleans, representantes de la Iglesia Bautista del Sur también rechazaron una apelación similar que hizo una iglesia más pequeña, Fern Creek Baptist de Louisville, Kentucky, que está encabezada por una pastora.

Los resultados de las votaciones del martes fueron anunciados el miércoles en la mañana, el último día de la reunión anual de dos días de la denominación protestante más grande de Estados Unidos, cuya declaración de fe asevera que sólo hombres capacitados pueden ser pastores. 

En el salón de convenciones, lleno con unos 12.000 bautistas del sur, reinó el silencio tras el anuncio. Al parecer surtió efecto la exhortación previa de Bart Barber, el presidente de la SBC —siglas en inglés de la convención_, a mostrar moderación. 

“Sé que a veces hay iglesias en las que la gente termina en un divorcio bíblico”, declaró. “Pero en la iglesia no organizamos fiestas para celebrar un divorcio. Y sin importar cuáles sean los resultados, les pido que se comporten como cristianos”. 

Saddleback había sido la segunda congregación más grande de la denominación religiosa, y hasta hace poco era considerada ampliamente una historia de éxito en medio del declive en el número de bautistas del sur en general. 

Con 9.437 votos a favor y 1.212 en contra, los delegados —conocidos como mensajeros— rechazaron una apelación que presentó Rick Warren, el pastor fundador de Saddleback, ya jubilado y autor del éxito de librería “The Purpose Driven Life” (“La vida impulsada por un propósito”). Warren había instado a los bautistas a aceptar las diferencias “con el fin de compartir una misión en común”.

“Los mensajeros votaron en favor de la conformidad y la uniformidad, en lugar de la unidad. La única manera de tener unidad es amar la diversidad. Hicimos este intento sabiendo que no íbamos a ganar”, dijo Warren en una conferencia de prensa tras el anuncio de los resultados. 

Representantes de la iglesia también emitieron 9.700 votos a favor y 806 en contra para rechazar la apelación de una congregación de menor tamaño, la Iglesia Bautista Fern Creek, de Louisville, Kentucky, que ha tenido una pastora desde hace tres décadas.

“Sabía que ratificarían la expulsión. Sin embargo, supongo que soy un poco ingenua. No me imaginé que el resultado sería así de drástico. Creí que aún quedaban más personas en la Convención Bautista del Sur que respaldan la autonomía de la iglesia local, tal vez incluso a las mujeres en el ministerio”, declaró la reverenda Linda Barnes Popham, pastora de Fern Creek.

Dijo que algunos mensajeros se le acercaron para decirle que, si bien no están de acuerdo con ella, “aprecian nuestra pasión por el Evangelio”.

Todas las iglesias bautistas son independientes. Así que la Convención no puede decirles qué hacer, pero sí puede decidir qué iglesias “no están en cooperación amistosa”, la verborrea oficial para describir una expulsión. La declaración de fe de la SBC dice que el oficio de pastor está reservado para hombres calificados, pero se cree que es la primera vez que la Convención ha expulsado a iglesias por ello.

En febrero, el Comité Ejecutivo de la SBC votó a favor de expulsar a las dos congregaciones, junto con otras tres que decidieron no apelar por tener a pastoras. 

Warren y Barnes Popham hicieron sus apelaciones finales ante los bautistas del sur el martes. 

Albert Mohler, presidente del Seminario Teológico Bautista del Sur, en Louisville, habló en nombre del Comité Ejecutivo para pedir la expulsión de Saddleback y Fern Creek, pues asegura que es una cuestión de autoridad bíblica.

“Los temas eran claros, y era evidente que los mensajeros estaban unidos… No hubo rencor”, dijo Mohler el miércoles después de que se anunciaran los resultados. “Este fue un momento realmente decisivo, y asegurar que esas doctrinas que deben ser comunes entre nosotros se reconozcan públicamente”.

Durante años, las cuestiones sobre los cargos ministeriales de las mujeres han causado revuelo en la SBC. El miércoles, los mensajeros presionaron para definir mejor esos cargos, al votar para modificar la constitución de la convención con el fin de especificar que las iglesias bautistas del sur deben “ratificar, nombrar o emplear únicamente a hombres en los puestos de cualquier clase de pastor o presbítero, como lo indican las Escrituras”. Para que dicha propuesta entre en vigor requiere ser aprobada en la siguiente reunión anual.

Sarah Clatworthy, integrante de la Iglesia Bautista Lifepoint en San Angelo, Texas, abogó por la enmienda, instando a la SBC a “cerrarle la puerta al feminismo y al liberalismo”.

“En una cultura que es poco clara con respecto al papel del hombre y la mujer, debemos ser totalmente claros”, manifestó. “No deberíamos dejar espacio para que nuestras hijas o nietas tengan confusión con respecto a la posición de la SBC”.

Warren ha sido bautista del sur toda la vida, y el hecho de que la iglesia que fundó fuera expulsada de la denominación era algo que podría no haber previsto nunca, a pesar de que desde hace años ha estado ejerciendo presión para extender los límites, dijo Scott Thumma, profesor de sociología de la religión y director del Instituto Hartford para la Investigación de la Religión.

“Es bastante claro que Warren no pensaba que la SBC iba a readmitir a Saddleback”, señaló. “Pero él ha tenido una plataforma para decir qué implica ser bautista, lo que dicen las Escrituras sobre las mujeres en el ministerio… Probablemente todo esto es más simbólico”. 

Tras los resultados, Warren emitió una crítica de la dirección de la SBC.

“Hay personas que quieren que la SBC retroceda a la década de 1950, cuando los hombres blancos eran amos y señores y el lugar de la mujer era en el hogar. Hay quienes quieren que retroceda 500 años, a la época de la Reforma”, manifestó. “Yo digo que tenemos que llevar a la iglesia de vuelta al siglo I. En su nacimiento, la iglesia estaba en su mejor momento”.

En cuanto a Fern Creek, Barnes Popham declaró que no sabe si la iglesia se incorporará a una nueva denominación religiosa o seguirá siendo independiente, pero “también creo que Dios tiene grandes cosas para Fern Creek Baptist”.

Ahora la iglesia enfrenta una posible expulsión de la Convención Bautista de Kentucky, filial estatal de la SBC, a partir de una recomendación de su comisión de acreditaciones.

El miércoles, los mensajeros también abordaron temas de abuso sexual, entre ellos ratificar la expulsión de la Iglesia Bautista Freedom, en Florida, por presuntamente haber gestionado mal una acusación de abuso de ese tipo. 

Además votaron para darle más tiempo a un equipo especial a cargo de implementar reformas en torno al abuso. Dicho equipo especial empezó a trabajar el año pasado. 

Marshall Blalock, pastor de la Primera Iglesia Bautista del Sur en Charleston, Carolina del Sur, que encabeza ese equipo especial, anunció la creación de un nuevo sitio web, el cual contiene la base de datos —ordenada por los mensajeros— de pastores y trabajadores de la iglesia que enfrentan acusaciones creíbles de abuso sexual, así como recursos para las congregaciones. Dijo que este seguimiento es necesario porque los reportes de casos de abuso sexual son mucho menos de los que realmente ocurren. 

Los mensajeros aprobaron una resolución que condena los tratamientos para la afirmación de género y todas las formas de intervenciones de transición de género, refiriéndose a ellas como “una búsqueda inútil para cambiar el sexo propio y un ataque directo al orden creado por Dios”.

El reverendo Jim Conrad, pastor de la Iglesia Bautista Towne View en Georgia, expulsada de la SBC hace tres años debido a su postura en favor de la reafirmación de las personas LGBTQ, dijo que la posición antitransgénero de la denominación religiosa no le sorprende. 

Dijo que espera que la SBC “pueda hallar la forma de volver a una época en la que su misión era cooperar en misiones, servicio y evangelización, y no requerir uniformidad de pensamiento”.

Información retomada de AP.

Porfirio Flores
Indígena zapoteco de la sierra norte de Oaxaca, México. Sirvo a Cristo en la ciudad de Oaxaca junto con mi familia. Estoy seguro que la única transformación posible es la que nace de los corazones que son tocados por Dios a través de su palabra.

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