La Biblia dice en Romanos 15:27

“Pues les pareció bueno, y son deudores a ellos; porque si los gentiles han sido hechos participantes de sus bienes espirituales, deben también ellos ministrarles de los materiales.”

Pablo tuvo serias diferencias con los fariseos de su tiempo. Los confrontó y marcó siempre su distancia de ellos, aunque había sido formado por sus maestros, porque rechazaban el evangelio que el apóstol predicaba y además se le oponían con toda clase de estratagemas e incluso pensaron matarlo.

Sin embargo su relación con su pueblo se mantuvo intacta y siempre supo que en Israel había un remanente tal y como ocurrió en el tiempo de apostasía del profeta Elías, al cual cita justamente cuando habla de Israel en la carta a los Romanos, para señalar que Dios se ha reservado simpre un grupo de creyentes fieles a su llamado como pueblo del Señor.

La actitud de la iglesia primitiva con respecto a Israel la plantea Pablo en el verso que hoy meditamos: se sentían deudores porque los gentiles se habían hecho participates de los bienes espiritual de los hebreos y no era mucho lo que hacían si apoyaban a la iglesia de Jerusalén.

Y esa es la actitud que siempre se debía haber tenido con los israelitas, sin embargo durante mil años de catolicismo como única religión en muchos países de Europa y América a los hebreos se les consideró en muchas ocasiones como herejes, enemigos de la verdad y promotores de falsas enseñanzas.

La historia no cambió mucho con la Reforma protestante porque Lutero no modificó absolutamente nada y así siguió por mucho tiempo la situación del pueblo de Israel que luego de muchos años ha dejado de ser visto como un enemigo de la iglesia y ahora hay una relación más cordial, digo con la iglesia cristiano evangélica.

Y definitivamente nosotros somos deudores de ellos. Cómo pagarles haber resguardado y preservado los treinta y nueve libros del Antiguo Testamento que junto con ellos compartimos. Cómo retribuirles su incansable lucha por su tierra y por Jerusalén, lugar al que llegará nuestro bendito Salvador Jesucristo cuando retorne.

Del pueblo hebreo hemos recibido muchas cosas que han bendecido nuestra vida, ¿es mucho darles nuestro apoyo y solidaridad siempre? No creo.

Porfirio Flores
Indígena zapoteco de la sierra norte de Oaxaca, México. Sirvo a Cristo en la ciudad de Oaxaca junto con mi familia. Estoy seguro que la única transformación posible es la que nace de los corazones que son tocados por Dios a través de su palabra.

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