La Biblia dice en El cantar de los cantares 1:1

“El más hermoso de los poemas de Salomón.”

El libro del Cantar de los cantares en hebreo se llama “Shir Hashirim” que es un superlativo como Kodesh ha-Kodashím, que las biblias cristianas traducen como el lugar santísimo y las versiones católicas como el santo de los santos. En la Escritura encontramos en grado superlativo solo esas dos expresiones: Shir Hashirim y Kodesh ha-Kodashím.

En el caso del libro de Cantares, se le nombra así para señalar que el tema que aborda tiene la cualidad en el más alto grado y por eso las traducciones se decantan con diversas formas de ponerlo en español. Algunas la vierten como “el más hermoso poema”, otros como “el canto más hermoso”, “el más bello cántico” o “el canto por excelencia”.

Y la pregunta que surge es por qué llamarle así a un libro y sobre todo por qué nominarlo así cuando el tema esencial de ese volumen de la revelación divina es el amor entre un esposo y su esposa. El amor de la pareja es celebrado con un libro especial que no tiene ningún empacho en usar figuras retóricas abiertamente eróticas.

Y allí es donde se ha presentado un mayúsculo problema para quienes quieren presentar la obra como un canto del amor de Dios a Israel y también el amor de Cristo hacia su iglesia, pero figuras como “mi amado es como un manojo de mirra recostado en mis pechos”, entre otras figuras poéticas, nos hacen pensar que el libro estaba destinado a otro propósito.

El libro del Cantar de los cantares, como lo denomina la iglesia cristiana evangélica es un canto que celebra el amor entre un hombre y una mujer. Es un permanente recordatorio que ese amor es la esencia de la vida, que al amar estamos entonando el más sublime de los cantos que puede haber en este mundo.

El hombre vive en incertidumbre, enfrena dilemas que muchas veces los rebasan, pero tiene para sí el amor. Ese amor que nos hace sentirnos fuera de este planeta. Ese amor que comienza cuando nos enamoramos y que se consolida cuando nos casamos y vivimos con la mujer que amamos o el hombre que amamos.

Salomón escribió este libro para recordarnos siempre que el amor es el motor más poderoso que hay en este mundo para soñar, que la relación de pareja nos revitaliza, nos añade sentido para enfrentar todas las adversidades que llegan a nuestra vida y que hace posible remontar los sinsabores de la existencia humana.

Quien piensa que la Biblia es un libro que solo nos habla del cielo no se ha adentrado en este exquisito libro del Cantar de los cantares que nos ofrece la verdadera perspectiva del amor, el amor humano, el amor que somos capaces de desarrollar hacia otra persona. El amor de esposos que nos satisface y hace que nuestra vida se llene de razones para existir.

Porfirio Flores
Indígena zapoteco de la sierra norte de Oaxaca, México. Sirvo a Cristo en la ciudad de Oaxaca junto con mi familia. Estoy seguro que la única transformación posible es la que nace de los corazones que son tocados por Dios a través de su palabra.

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