La Biblia dice en Job 39:9

“¿Querrá el búfalo servirte a ti, o quedar en tu pesebre?”.

Cada uno de los animales que Dios creó tiene una función específica dentro de la cadena alimenticia. Algunos de ellos son fácilmente domesticables y pueden incluso convivir con los seres humanos y servir de alimento, otros en cambio son indómitos y no pueden cohabitar con la especie humana.

Uno de ellos es el búfalo. Estos animales se caracterizan por su descomunal fuerza y por su peso porque pueden llegar a concentrar en sus cuerpo casi un tonelada, lo que nos da una idea de su capacidad destructiva si en un arrebato de violencia arremeten contra lo que tenga a su paso.

Hoy en día hay búfalos domesticados o en cautiverio, pero también los hay en estado salvaje y a esta clase de animales es a los que se refería Dios al preguntarle a Job si un búfalo podría servirle o si podría quedarse en su establo. La respuesta evidentemente es no porque ello podría provocar un gran desastre.

La interrogante que el Señor le hace al patriarca tiene como objetivo esencial hacerle ver que es completamente desconocido para él la razón por la que los búfalos tienen esta característica a diferencia de otros animales que son menos fuertes, menos pesados y más domesticables como las ovejas.

La fauna animal es uno de los grandes campos donde la mano de Dios muestra su diversidad con toda clase de seres que van desde los diminutos colibrís hasta los poderosos elefantes, rinocerontes y los propios búfalos en una poderosa demostración de su grandeza para diseñar a los acompañantes del hombre en este mundo.

Qué le podemos decir a Dios o como podemos altercar con él si ni siquiera podemos explicar por qué unos animales son tan fuertes y otros tan débiles. Cómo discutir nuestras ideas con el Creador si somos incapaces si quiera de conocer cómo de decidió que algunos seres del reino animal fueran muy poderosos en fuerza y otros no.

Fue una decisión suya en la que no medió ni consejo ni asesoramiento de hombre alguno. Cómo pues podemos decirle por qué hace o no hace en nuestras vidas. Qué nos creemos como para exigirle que haga o deje de hacer. Somos unos completos ignorantes de su obra y jamás podremos comprender sus razones.

A Job lo llevó por estos razonamientos para que nosotros también aprendamos que cuando suceden cosas que no entendemos ni siquiera nos sintamos sorprendidos. Hay muchas otras cosas en el mundo que tampoco comprendemos ni comprenderemos como la fuerza de un búfalo.

Porfirio Flores
Indígena zapoteco de la sierra norte de Oaxaca, México. Sirvo a Cristo en la ciudad de Oaxaca junto con mi familia. Estoy seguro que la única transformación posible es la que nace de los corazones que son tocados por Dios a través de su palabra.

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