La Biblia dice en Génesis 7:16-24

Y los que vinieron, macho y hembra de toda carne vinieron, como le había mandado Dios; y Jehová le cerró la puerta. 17 Y fue el diluvio cuarenta días sobre la tierra; y las aguas crecieron, y alzaron el arca, y se elevó sobre la tierra. 18 Y subieron las aguas y crecieron en gran manera sobre la tierra; y flotaba el arca sobre la superficie de las aguas. 19 Y las aguas subieron mucho sobre la tierra; y todos los montes altos que había debajo de todos los cielos, fueron cubiertos. 20 Quince codos más alto subieron las aguas, después que fueron cubiertos los montes. 21 Y murió toda carne que se mueve sobre la tierra, así de aves como de ganado y de bestias, y de todo reptil que se arrastra sobre la tierra, y todo hombre. 22 Todo lo que tenía aliento de espíritu de vida en sus narices, todo lo que había en la tierra, murió.23 Así fue destruido todo ser que vivía sobre la faz de la tierra, desde el hombre hasta la bestia, los reptiles, y las aves del cielo; y fueron raídos de la tierra, y quedó solamente Noé, y los que con él estaban en el arca.24 Y prevalecieron las aguas sobre la tierra ciento cincuenta días.

Introducción

El relato del diluvio está pormenorizado. Moisés, autor del libro de Génesis, nos ofrece datos sumamente interesantes para entender lo que sucedió en esos días en los que de no ser por la crónica que Dios le reveló a Moisés poco o nada sabríamos de ese evento que marcó a la humanidad en muchos sentidos.

Dice el libro de Génesis que fueron rotas todas las fuentes del grande abismo, y las cataratas de los cielos fueron abiertas por un lapso de cuarenta días lo que provocó millones de litros cúbicos sobre toda la tierra que literalmente se inundo en sus cuatro puntos cardinales sin dejar un solo lugar sin afectación.

No tenemos que imaginarnos mucho para entender lo que sucedió porque justo en estos días en México un huracán que tocó tierra en Guerrero ha causado severos destrozos en las ciudad de Acapulco con apenas unas cuantas horas de presencia en el puerto, pero con una fuerza descomunal al grado de haber provocado la perdida de vidas humanas.

No dejó de llover cuarenta días sobre la tierra durante el diluvio y cuando el agua empezó a inundar la tierra, el arca se elevó y comenzó a flotar sobre las aguas para emprender su navegación sobre las muchas aguas que cayeron y a partir de allí la intervención divina tomó control de todo lo que estaba pasando.

El diluvio: Una dolorosa solución ante la maldad humana

Los cuarenta días de lluvia incesante: nadie se salvó
A. Con el arca que Dios mismo cerró
B. Con las aguas que subieron seis metros sobre los montes
C. Con la muere de toda carne que se movía en la tierra
D. Con las aguas que duraron cinco meses sobre la tierra

A. Con el arca que Dios mismo cerró

El verso dieciséis de nuestro estudio dice de la siguiente manera:

Y los que vinieron, macho y hembra de toda carne vinieron, como le había mandado Dios; y Jehová le cerró la puerta.

Con la frase “Jehová le cerró la puerta” nos queda claro que de principio a fin el diluvio fue una determinación divina. El Creador decidió poner fin a un mundo lleno de maldad, en el que la vida dejó de tener valor y la violencia los llevó a matar como si las personas fueran simples animales o seres sin sentimientos.

No fue Noé quien cerró la puerta con todo y que estaba adentro del arca, fue el Señor para mostrar que de principio a fin Dios es el que salva, el Señor es quien determina quien vive y quien muere no de forma caprichosa o voluntariosa, sino en función de conducta y de sus obras que hace cada persona.

La justicia de Dios es igual que su misericordia. La bondad de Dios los hombres de la generación de Noé la habían colmado y por eso tuvo que sancionar su nefanda conducta como dice Pedro al recordar en su carta que la decisiónd del diluvio fue largamente sopesada hasta que ya no hubo posibilidad de dar marcha atrás.

B. Con el agua que subieron seis metros sobre los montes

Del verso diecisiete al diecinueve nuestro texto dice de la siguiente forma:

Y fue el diluvio cuarenta días sobre la tierra; y las aguas crecieron, y alzaron el arca, y se elevó sobre la tierra. 18 Y subieron las aguas y crecieron en gran manera sobre la tierra; y flotaba el arca sobre la superficie de las aguas. 19 Y las aguas subieron mucho sobre la tierra; y todos los montes altos que había debajo de todos los cielos, fueron cubiertos. 20 Quince codos más alto subieron las aguas, después que fueron cubiertos los montes.

Porfirio Flores
Indígena zapoteco de la sierra norte de Oaxaca, México. Sirvo a Cristo en la ciudad de Oaxaca junto con mi familia. Estoy seguro que la única transformación posible es la que nace de los corazones que son tocados por Dios a través de su palabra.

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