La Biblia dice en Hebreos1:1,2

“Dios, habiendo hablado muchas veces y de muchas maneras, en otro tiempo a los padres por los profetas en estos prostreros días nos ha hablado por el Hijo, a quien constituyó heredero de todo y por quien a si mismo hizo el universo.”

Concebido por el Espiritu Santo, nacido de una virgen, durante su trayectoria en la tierra tuvo nombres como: Jesús, Emmanuel (Dios con nosotros), Crsito, Señor, Maestro, Hijo de Dios, El Mesias.

Siendo él superior a los ángeles, el que se sienta a la diestra del Padre, llamado por Dios  heredero de todo, enviado a salvarnos, a sacrificarse por nosotros para redimir a la humanidad, llamándonos hijos adoptivos. 

Vino a la tierra a perfeccionar lo que tenia que ser perfeccionando, vino a enseñarnos por medio de parábolas y preguntas cómo debería ser nuestro comportamiento, y a expandir nuestra mente por medio de su palabra.

La obediencia de él —como hijo divino hecho hombre— hacia Dios, es una de sus características principales, que nos sirven de ejemplo de la segunda persona de Dios. 

Gracias a su preexistencia, su muerte, su resurección y su ascención al cielo podemos tener una relación personal con el Padre por medio de Hijo. 

En su libro Grandes Temas Bíblicos, Lewis Chafer señalo que “hay salvación solo para aquellos que han racibido a Cristo por la fe como su Salvador.” De esto podemos deducir que no hay conexión con Dios sin Cristo. 

“Por que de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, más tenga vida eterna.” Juan 3:16 

En las escrituras encontramos que cuando Jesucrsito estuvo en la tierra fue tentado, atacado por los hombres, menospreciado y burlado, sin embargo cumplió con la voluntad de Dios. 

El estudio de la segunda persona de Dios (El Hijo) es muy extenso e interesante, todo creyente debe saber con exactitud de quién hablamos cuando hablamos de Cristo y cómo es que nosotros por este nuevo pacto — que es él — entramos en la gloria de Dios. 

Dios quiere creyentes que sigan el hilo de la verdad de Cristo, creyentes cuya prioridad sea conocer al Hijo y reconocer que él es el único que puede darnos vida eterna. 

En esta vida vamos a tener tentaciones, dudas y equivocaciones porque es nuestra naturaleza, recordemos nuestra meta, recordemos quién es Cristo. 

Joy Flores
Estudiante de Teología en el Seminario Bíblico de Río Grande. Vivo en Oaxaca con mi familia. Sirvo en la Alianza Cristiana de Oaxaca.

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