La Biblia dice en Eclesiastés 10: 2-3

El corazón del sabio está a su mano derecha, mas el corazón del necio a su mano izquierda. 3 Y aun mientras va el necio por el camino, le falta cordura, y va diciendo a todos que es necio.

Introducción

Una interpretación equivocada de el verso dos del capítulo diez de Eclesiastés por parte de la iglesia católica hizo que por mucho tiempo los “zurdos” o quienes nacían utilizando más su mano izquierda eran considerados emisarios del maligno y obligados a escribir, comer y hacer todas sus actividades con la mano derecha.

La razón de dicha equivocación residió también en la cultura romana que superticiosa como pocas pensaba que si al levantarse en la mañana el primer pie que se usaba era el derecho, el día sería bueno porque se había utilizado el diestro, pero si el que por descuido se ponía era el izquierdo, el día sería desastroso porque habían usado la siniestra.

Los romanos fueron muy dados a los augurios con aves. Ellos pensaban que cuando una paloma volaba hacia la izquierda era un pésimo augurio y en cambio si volaba a la derecha era una buena señal.

De esas creencias devinieron los términos diestra y siniestra. Y finalmente siniestra se convirtió en siniestro como funesto o aciago y esa fue una de las razones por las que muchos zurdos sufrieron vejaciones e incluso condenas. La Inquisición los considero emisarios del mismísimo diablo.

Salomón nunca quiso dar a entender que los derechos fueran los buenos y los zurdos fueran los malos, pero a falta de una hermenéutica seria y sólida por siglos se creyó que esta clase de personas tenían alguna clase de trato con el maligno y por lo tanto o dejaban esa perversió o eran condenados.

Pero qué fue en realidad lo que Salomón planteó cuando dijo que el corazón del sabio está a su mano derecha, mas el corazón del necio a su mano izquierda. Es muy probable que las diferentes traducciones nos ayuden a comprender y desentrañar el sentido de este texto del Predicador.

Empecemos por citar la tradución de la Biblia Hebre que dice así: La inteligencia del sabio está en su mano derecha, pero la inteligencia del necio está en su izquierda. La Biblia para la familia latinoamericana lo presenta así: El corazón del sabio está siempre en su mano derecha para obrar rectamente, el corazón del insensato en su izquierda para obrar siniestramente.

La versión de la Biblia Dios Habla Hoy lo traduce así: La mente del sabio se inclina al bien, pero la del necio se inclina al mal. Mientras que la Biblia de la iglesia en América lo hace de la siguiente forma: El corazón del sabio se inclina a su derecha; el corazón del necio a su izquierda.

El uso de las expresiones “mano derecha” y “mano izquierda” definitivamente no son literales. En todo caso Dios no nos puede condenar por inclinarnos a la izquierda si nos dio una mano distinta a la derecha. Interpretar literalmente este texto no parece ser lo más recomendable.

Entonces, si no es literal la interpretación, ¿qué debe uno hacer? La respuesta está en lo que algunas de las traducciones hace. Le buscan un sentido lógico a esa expresión. Salomón está hablando de la mente, el corazón y la inteligencia. Y tal vez está recurriendo a una antigua creencia de asociar la mano derecha con lo bueno y la izquierda con algo malo.

En la Biblia la mano derecha fue siempre sinónimo de lo bueno. Cuando Jacob bendijo a los hijos de José puso su diestra sobre Efraín y la izquierda sobre Manasés que era el primogénito y eso molestó a José y le dijo que estaba haciendo mal, pero el patriarca le dijo que así sería la bendición.

La derecha se convirtió en una manera de asociar lo bueno y en consecuencia la zurda con lo malo, pero siempre de manera simbólica no de manera literal que debemos tener en claro a la hora de explicar este texto.

Una vez resuelto este rescollo podemos decir con toda claridad de lo que Salomón está hablando es de la falta de pericia que todos los hombres tienen a la hora de luchar contra la necedad. La intención del rey sabio de Israel es señalar que la necedad o la sabiduría parten fundamentalmente de una decisión.

La sabiduría y la necedad están “a la mano”, muy cerca de las personas y cada una decide que rumbo tomar. El sabio que comete una pequeña locura es el mejor ejemplo de que la sabiduría y la necedad están a la mano y cada persona decide que hacer con ambas.

El hombre se debate entre lo vano y lo eterno

Porque no sabe elegir entre la sabiduría y la necedad

A. Porque rechaza inclinarse por la sabiduría
B. Porque exhibe su falta de sabiduría

Salomón nos coloca en la disyuntiva que todos enfrentamos diariamente: actuar con sabiduría o actuar con necedad. Así vivimos los seres humanos cometiendo actos que expresan nuestra sensatez o prudencia o exhibiendo nuestra necedad al límite y en ocasiones culpando a los demás por lo que hacemos neciamente.

A. Al tomar decisiones equivocadas

Salomón nos habla del necio de manera amplia en el libro de Eclesiastés y también en su libro de Proverbios. Lo hace para que evitemos caer en ese estado. Pero también habla ampliamente de esa clase de personas para que las identifiquemos rápidamente y sepamos como tratarlos. Por supuesto que también nos habla de los sabios y la sabiduría.

En esta vida nos hemos de encontrar una y otra vez porque la necedad forma parte de la vida de muchas personas. Eso debemos tenerlo claro siempre y debemos tener mucho cuidado para no tener ese problema y para ello Salomón nos hace ver que cada persona elige entre la sabiduría y la necedad.

El hombre sabio, sensato, prudente y avisado se apega con todas sus fuerzas a la sabiduría para evitar a toda costa incurrir en la toma de decisiones equivocadas. Lucha y pelea porque sus determinaciones se sujeten a lo que Dios demanda en su palabra y trata a toda costa de evitar el camino de los necios.

De la misma forma los imprudentes, insensatos y simples, como les llama Proverbios, deciden vivir de acuerdo a su falta de sabiduría. Nadie les impone vivir de esa manera, al contrario ellos optan por esa clase de vida, a sabiendas que hay otro estilo de vida, pero ellos se alegran y hasta disfrutan esa clase de existencia.

El necio es retratado una y otra vez tanto en el libro de Eclesiastés como en otros volumenes de la Biblia porque su presencia ha acompañado el devenir de la historia humana.

B. Al exhibir su falta de sabiduría

El verso tres de nuestro estudio dice de la siguiente manera:

Y aun mientras va el necio por el camino, le falta cordura, y va diciendo a todos que es necio.

Salomón dice que los hombres de su tiempo que eran necios, no solamente lo eran, sino que lo presumían, se rogodeaban y exhibían su triste condición. Salomón no vivió en nuestros tiempos, pero por lo que escribió podemos notar que observó perfectamente al ser humano.

Las redes sociales son quizá el mejor ejemplo de cuántas personas no solo son necias, sino que patentizan ante millones de seres su penosa condición. Se trata de seres que son imprudentes, insensatos y simples. No les importa ya el qué dirán, ni mucho menos su reputación o fama pública.

Parece que no basta ser necio, sino expresarlo y gritarlo a los cuatro vientos en una manifestación de clara de una necedad en un elevado nivel.

Porfirio Flores
Indígena zapoteco de la sierra norte de Oaxaca, México. Sirvo a Cristo en la ciudad de Oaxaca junto con mi familia. Estoy seguro que la única transformación posible es la que nace de los corazones que son tocados por Dios a través de su palabra.

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