Eclesiastés 9: 7-10

7 Anda, y come tu pan con gozo, y bebe tu vino con alegre corazón; porque tus obras ya son agradables a Dios. 8 En todo tiempo sean blancos tus vestidos, y nunca falte ungüento sobre tu cabeza. 9 Goza de la vida con la mujer que amas, todos los días de la vida de tu vanidad que te son dados debajo del sol, todos los días de tu vanidad; porque esta es tu parte en la vida, y en tu trabajo con que te afanas debajo del sol. 10 Todo lo que te viniere a la mano para hacer, hazlo según tus fuerzas; porque en el Seol, adonde vas, no hay obra, ni trabajo, ni ciencia, ni sabiduría.

Introducción

Después de expresar que sabios y necios tienen un mismo final, es decir, que todos morirán sin remedio y sobre todo sin importar lo que hayan hecho o no en este mundo, el sabio Salomón nos ofrece una alternativa o unos consejos para no caer en el pesimismo o de plano frustrarnos por haber llegado a esta vida.

Como en este mundo todo es incierto y lo único seguro es la muerte, el rey sabio de Israel nos ofrece un camino para que nuestro paso sobre este mundo no carezca de sentido o no tenga un propósito, pero que ese propósito sea el más adecuado y sobre todo no nos traiga más desazón.

La vida del ser humano es corta. Está llena de contrariedades. Esta llena, como dice el Predicador, de vanidades y debe tener entonces un punto o un asidero para no caer en la desolación y no llenarnos de escepticismo y como consecuencia de ella vivir sin sentido y propósito.

Los libros de sabiduría como Eclesiastés, Proverbios y el propio Job nos auxilian grandemente para saber en que invertir nuestra existencia para que al final de ella no salgamos ni enojados, ni muchos menos resentidos por no haber aprovechado nuestro paso por esta tierra.

Son recomendaciones que nacen de la observación y que sirven para normar nuestras acciones en este mundo lleno de sinsabores, cargado de incertidumbre y completamente lleno de dilemas, paradojas y contradicciones que de no tener cuidado nos pueden arrastrar a la sinrazón.

El hombre se debate entre lo vano y lo eterno

Porque olvida que se vive solo una vez

A. Por ello debe disfrutar comer y beber
B. Por ello debe vivir con alegría
C. Por ello debe disfrutar el matrimonio
D. Por ello debe emprender nuevos proyectos

Cuando Salomón dijo que es mejor perro vivo que león muerto estaba resaltando lo valioso de la vida, con todas sus dificultades, adversidades e incertidumbres, siempre será mejor que la muerte y ese valor es el que nos recuerda porque muchas veces los seres humanos que la vida es una sola vez y es irrepetible.

Debemos entender que tratar de encontrar lo que buscamos para sentirnos bien, tal vez nos pueda llevar toda la vida y nunca la encontremos. Puede ser que busquemos y busquemos el momento en el cual todo este en orden o en su lugar para entonces comenzar a disfrutar la existencia que Dios nos ha dado.

El Eclesiastés nos dice de una manera muy sutil que debemos vivir la vida, por supuesto que en el mejor de los sentidos, no quiere decir que se viva que disfrutemos con excesos o dañando nuestro cuerpo o lastimando a nuestros semejantes. Por supuesto que no. En realidad está tratando de llevarnos a disfrutar la vida de la manera más sana posible, cuidando de nosotros y de los demás, ya que sus recomendaciones que veremos en esta enseñanza tienen que ver con cuestiones sencillas y básicas a las que todos pueden acceder y no necesariamente se debe tener mucho dinero para obtenerlas. Es una especie de actividades esenciales para gozar de la vida.

A. Por ello debe disfrutar comer y beber

El verso siete de nuestro estudio dice de la siguiente manera:

Anda, y come tu pan con gozo, y bebe tu vino con alegre corazón; porque tus obras ya son agradables a Dios

Comer y beber es una manera de expresar de disfrutar la vida gozando de los alimentos. Claro de manera responsable. Esta es una de las recomendaciones en las que ha insistido el Eclesiastés. Este verso lo encontramos tempranamente en 2:24, 3:13, 5:18 y 8:15. En todos estos versos Salomón repite esta recomendación.

La recomendación no tiene que ver con excesos. Tiene que ver con la capacidad de gozar, regocijarse, divertirse y utilizar los bienes que se tienen para pasar buenos momentos con los seres humanos. Dejar un momento el trabajo o las actividades que nos privan de tener tiempos de satisfacción.

B. Por ello debe vivir con alegría

El verso ocho de nuestro texto en estudio dice así:

En todo tiempo sean blancos tus vestidos, y nunca falte ungüento sobre tu cabeza.

La ropa blanca siempre ha sido sinónimo de pureza en la Biblia y el ungüento o perfume sobre la cabeza nos habla del gozo o la alegría en la vida de las personas. Salomón usa ambos términos para pedirle a sus lectores y recordarnos a nosotros que la vida debe vivirse de la manera más limpia o íntegra posible. Por el contexto en el que encontramos ambas expresiones nos dejan la idea de la necesidad de ocuparse en lo que a uno le gusta y agrada.

La ropa y los perfumes ejemplifican de una manera inmejorable la necesidad que tienen los seres humanos de verse y sentirse bien. No es un llamado a convertir el guardarropa en una colección de prendas costosas ni tampoco hacer de nuestro tocador en una tienda de aromas, sino más bien de gustar de la buena vida.

Se trata específicamente de vivir con alegría. Disfrutar esos pequeños momentos de solaz esparcimiento y convertirlos en grandes recuerdos familiares y personales. Dejar de pelearnos con la vida. Hacer a un lado todo aquello que destruye nuestra paz y convierte nuestra existencia en tiempos de tristeza y desesperanza.

Es un arte aprender a vivir con alegría porque implica deshacernos de todo aquello que solo trae pesar y amargura a nuestras vidas y comprometernos a vivir cada día como si fuera el último.

C. Por ello debe disfrutar el matrimonio

El verso nueve dice de la siguiente forma:

Goza de la vida con la mujer que amas, todos los días de la vida de tu vanidad que te son dados debajo del sol, todos los días de tu vanidad; porque esta es tu parte en la vida, y en tu trabajo con que te afanas debajo del sol.

El matrimonio es una institución creada por Dios para disfrute de sus criaturas. La vida en pareja constituye el plan de Dios para la humanidad. Adán y Eva en el huerto del Edén fue un plan trazado por Dios para que hombres y mujeres encontrarán en la relación matrimonial sentido a su vida.

El matrimonio no fue diseñado por Dios para que sus criaturas sufrieran. Nada de eso. La vida matrimonial fue planeada para que el hombre no estuviera solo, sino que se acompañara de su esposa para que juntos además de padecer adversidades se complementaran y pudieran disfrutar al máximo su relación.

Visto en esta perspectiva el matrimonio representa un regalo del Creador al hombre y también a la mujer. La vida se disfruta también en pareja. El hombre se olvida que la vida se vive solo una vez y ha convertido en matrimonio en un campo de batalla, pero esa no es la razón por la que Dios lo creó.

D. Por ello debe emprender nuevos proyectos

Nuestro estudio de hoy concluye con el verso número diez que dice de la siguiente forma:

Todo lo que te viniere a la mano para hacer, hazlo según tus fuerzas; porque en el Seol, adonde vas, no hay obra, ni trabajo, ni ciencia, ni sabiduría.

Salomón nos pide poner empeño en todo lo que hagamos. Dedicación y mucha pasión a lo que nos dediquemos porque cuando nuestra vida acabe, nada podremos hacer más. Debemos dedicarnos a hacer lo que nos gusta. Alguien que disfruta lo que hace, lo desarrolla con esmero y con alegría.

Es evidente que hacer las cosas a la fuerza solo trae fastidio y una completa falta de atención en lo que hacemos. Salomón sabe perfectamente que una persona que se apasiona por su trabajo siempre innova y busca las mejores maneras de hacer sus labores.

LEAVE A REPLY

Please enter your comment!
Please enter your name here