La Biblia dice en Eclesiastés 10:4

Si el espíritu del príncipe se exaltare contra ti, no dejes tu lugar; porque la mansedumbre hará cesar las grandes ofensas.

Introducción

El rey Salomón nos lleva al difícil y complicado trabajo que se desarrollaba en las cortes antiguas (hoy casi extinguidas) con soberanos caprichosos y explosivos. Las historias que encontramos de los reyes y sus empleados son infinitamente desiguales porque el gobernante poseía todo el poder.

Las personas escogidas para trabajar en esos espacios debían contar con ciertas características que les permitieran sobrevivir en medio de las tensiones propias de servir al hombre más importante de su país o nación y eso requería, además de una gran preparación, un perfil definido.

El Predicador nos va a mostrar lo que sucede en los altos niveles de gobierno. Lo que hoy podríamos decir el gobierno en sus diferentes niveles. Lo que ocurre entre el titular del puesto más elevado: presidente de la república, gobernador o presidentes de municipios.

Pero en una amplia aplicación del texto que hoy estudiaremos en todos aquellos espacios donde se trabaja con un jefe o se labora con una persona de importancia o con altas responsabilidades ya sea en el gobierno o en la iniciativa privada y con la que se tiene que resistir altas presiones.

Salomón vivió desde muy niño en la corte y supo los entretelones del ejercicio del poder, tanto por su padre David, como por él mismo. Supo las presiones que se viven y lo difícil que resulta la relación entre el rey y sus colaboradores. Él vio como muchos empleados y trabajadores optaban por renunciar.

Es obvio que la relación entre un empleado y el rey era desigual. El poder del monarca estaba fuera de toda duda, como también lo estaba la situación del colaborador. Por ello Salomón escribe este verso para aconsejar a los empleados de hombres poderosos como reaccionar ante el enojo de sus jefes.

La primera actitud que se toma ante una situación de esta clase es renunciar y Salomón dice que no debe ser así y nos lleva a una manera distinta de enfrentar esta clase de problemas que se presentan a la hora de trabajar con esta clase de personas.

El hombre se debate entre lo vano y lo eterno

Porque prefiere reñir que conciliar

A. Aunque al reñir enfrente a poderosos
B. Aunque reñir pierda su trabajo

En un solo verso Salomón nos va a llevar por el tema de la ira, pero no de aquella que surge de nosotros, sino de quienes nos rodean y en particular de quienes nos emplean, en este caso un gobernante o señor, príncipe traduce la versión Reina Valera 1960 para enseñarnos cómo actuar ante la molestia, el enfado y la ira de esta clase de personas.

La palabra “príncipe” que usa la Reina Valera 1960 procede de la raíz hebrea “mashal” que se traduce como señorear, enseñorear y gobernar en el Antiguo Testamento y por eso se traduce como príncipe porque bien se podría traducir como gobernante, señor o quien se enseñorea.

Salomón nos va a conducir a lo que debemos hacer cuando una persona poderosa se enoja con nosotros y más aún cuando esa persona es para la que trabajamos. El rey sabio nos ofrece un consejo ante la salida fácil que todos usamos en esos conflictos de la vida cotidiana.

Ante una gobernante o ante un hombre con poder podemos hacer dos cosas o pelearnos con él o conciliar con él. Si se enoja con nosotros lo más natural es dejarlo, evidentemente, pero Salomón nos ofrece una alternativa diferente para tomar mejores y sabias decisiones ante este gran dilema.

Nos pide reconsiderar seriamente lo que vamos a hacer ante la ira de nuestro jefe o superior jerárquico.

A. Aunque al reñir enfrente a poderosos

¿Le ganaremos a un hombre con poder o de poder? Difícilmente. Si nuestro trabajo depende de ese hombre, ¿no deberíamos de ser más cuidadosos y astutos para saber como comportarnos ante sus arrebatos? ¿Perder nuestra forma de sustento solo por no poder tratar con su enojo, vale la pena?

Salomón nos lleva a considerar que si optamos por renunciar cometemos dos grandes errores o más, pero mencionaré solo dos. El primero de ellos es que nos vamos a enfrentar a una persona poderosa y eso puede resultar en un gran dolor de cabeza para nosotros por mucho tiempo.

Reaccionar con enojo ante la ira de los demás siempre resulta un problema, pero si lo hacemos ante quien tiene cierta ascendencia sobre nosotros es poco sabio y es todavía más problemático si esa persona tiene poder.

Los hombres de poder son difíciles y complicados. Ven la vida desde otra perspectiva y siempre será difícil entenderlos. De hecho se pierde el tiempo tratando de comprender el porqué de su forma de actuar. En el caso de los hombres de poder, muchos piensan que ellos detentan el poder y todo es maravilloso.

Pero muchos olvidan que el poder conlleva mucho estrés y por supuesto mucho desgaste. No trato de justificar a nadie, pero es una realidad que a mayor posición en este mundo mayor responsabilidad.

B. Aunque reñir pierda su trabajo

Además cometeremos otro grave error porque perderemos nuestro empleo. Él no perderá nada porque de inmediato nombrará a un nuevo colaborador y seguirá manteniendo su mismo talante o tal vez lo modifique, pero en tanto quien haya dimitido se encontrara sin trabajo y sobre todo sin ingresos para él y su familia.

Salomón sabe que el instinto natural de las personas ante un jefe explosivo es dejar esa labor, pero nos dice que seamos pacientes y apliquemos la mansedumbre para enfrentar estos retos que se presentan en todos lados y que requieren mucha destreza para conservar nuestro trabajo.

El texto que hoy estudiamos se traduce de las siguientes maneras:

“Aunque se encienda contra ti la ira del gobernante, no dejes tu puesto, porque la compostura calma grandes males.” La Biblia de la iglesia de América.

“Si el que gobierna se enoja contigo, no pierdas la cabeza; el remedio para los grandes errores es tomar las cosas con calma.” Biblia Dios Habla Hoy.

“Si el príncipe monta en cólera contra ti, no dejes tu puesto, la calma evitará muchas desgracias.” Biblia Latinoamericana.

“Si el enojo del que manda se abate sobre ti, no abandones tu puesto, que la flema libra de grandes yerros.” Biblia de Jerusalén.

“Aunque se enoje contra ti el que gobierna, no dejes tu puesto, porque la calma evita grandes errores.” Biblia de América.

La frase “hará cesar” que usa la Reina Valera y que se traduce como “calma”, “remedio” y “libra” procede de la raíz hebrea “marpe” que se traduce como curar o remediar en otras versiones nos enseña que frente a la ira es mejor la mansedumbre. La palabra mansedumbre que usa la Reina Valera 1960 procede de la raíz “yanach.”

Esta palabra se traduce también como pacificar o conciliar. Salomón nos quiere comunicar que ante la ira del rey o del gobernante debemos reaccionar con calma para no reñir con él porque definitivamente no ganará nada.

Porfirio Flores
Indígena zapoteco de la sierra norte de Oaxaca, México. Sirvo a Cristo en la ciudad de Oaxaca junto con mi familia. Estoy seguro que la única transformación posible es la que nace de los corazones que son tocados por Dios a través de su palabra.

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