La Biblia dice en Eclesiastés 12:1

Acuérdate de tu Creador en los días de tu juventud, antes que vengan los días malos, y lleguen los años de los cuales digas: No tengo en ellos contentamiento.

Introducción

Muchas personas llegan al fin de sus días sumamente frustradas. La frustración es un estado de ánimo en el que las expectativas personales no se cumplieron. La apuesta por ciertos proyecto que si bien trajeron gratificaciones inmediatas, al final de cuentas, cuando se hace el corte de caja personal, se descubre que finalmente no fueron capaces de llenar el alma.

Cuando uno se acerca a la literatura y descubre autores como Franz Kafka descubre a uno de los mejores exponentes sobre la necesidad de revisar constantemente lo que hemos decidido abrazar como propósito de vida para que al fina de la existencia nadie se sienta defraudado.

En su magnífico libro “La metamorfosis”, Kafka, quien nunca tuvo la intención de publicar su obra literaria y que fue un amigo suyo quien la hizo pública, nos ha dejado como legado una de las grandes obras de la literatura universal que nos lleva justamente a pensar en lo que invertimos nuestra vida.

Judío de origen, nació en la antigua Checoslovaquia y estudió en Alemania donde se formó como abogado, Franz nos presenta en su novela la historia de Gregorio Samsa que de un día para otro amanece convertido en un gran escarabajo y a partir de ese momento su vida deja no solo de tener sentido, sino importancia para toda su familia, por la que ha trabajado.

La metamorfosis ha tenido y tiene múltiples interpretaciones. Es una gran parábola que nos muestra los sinsabores de esta vida y sobre todo nos lleva a considerar la profunda frustración en la que podemos caer si nuestra vida equivoca o yerra a la hora de encontrar la razón de existir.

Gregorio Samsa vivió para su familia, para ayudarlos. Trabajó incansablemente para que la deuda de la familia quedará saldada y a pesar de todo ese esfuerzo cuando descubrieron que se había convertido en un asqueroso escarabajo cambiaron completamente su trato hacia él y de pronto el que fue sostén de la casa, se convirtió en una carga.

La obra de Franz Kafka nos ayuda mucho a la hora de adentrarnos en aspectos fundamentales de la vida. No es que esté mal ayudar a la familia o trabajar, pero no puede retribuirnos lo que pensamos que nos dará y eso nos puede frustrar grandemente.

El hombre se debate entre lo vano y lo eterno
Cuando cae en la frustración
A. Porque se olvida de Dios
B. Porque no previene su vejez

A lo largo de once capítulos, Salomón nos ha conducido por lo que él llama “vanidad de vanidades” un superlativo para señalar la existencia humana como una ilusión o como querer atrapar el viento en la mano. La vida, de acuerdo a Eclesiastés, es una etapa de tiempo en la que el hombre busca la razón de estar en esta tierra.

El rey sabio de Israel nos ha dicho que el hombre lo ha buscado en el placer, ha tratado de encontrarlo en el conocimiento y hasta ha pretendido descubrirlo en el dinero, pero muchas veces ha errado. El grave problema de los seres humanos es que habrá un momento en el que tendrá que comprobar si le atinaron o se equivocaron.

Si se equivocaron poniendo toda su fuerza y vigor en algo que no les trajo ningún bien, entonces, terminarán frustrados y resentidos con la vida porque finalmente hicieron sus mejores intentos para poder encontrar lo que a su juicio representaba el mejor proyecto de vida.

Salomón va a hablarnos de la vejez. Esa etapa dónde pasa a revisión todo lo hecho y donde se tiene todo el tiempo del mundo para pensar y repensar lo que se hizo. Ya no tenemos la fuerza para movernos cómo quisiéramos y la mayoría del tiempo la pasamos en un solo lugar con todo el tiempo del mundo para pensar.

A. Porque se olvida de Dios

La primera parte del verso que hoy estudiamos dice de la siguiente forma:

Acuérdate de tu Creador en los días de tu juventud.

Como estudiamos hace unos días, la juventud es fuerza y vigor. Ante ello requiere límites. Los único límites que debemos tener son aquellos que el Creador ha establecido para la vida de cada uno de nosotros. El problema de muchos de nosotros es que nos olvidamos del Señor.

La palabra acuérdate tiene el sentido de alguien que tiene algo presente. Que no lo olvida, que lo mantiene siempre vivo en su memoria. Se trata de convertir a Dios en algo cotidiano, no solo en los momentos de dificultad, sino en cualquier situación.

B. Porque no previene su vejez

En la vejez se experimenta el arte de la soledad. Hay demasiado tiempo y total silencio. Si el hombre no es capaz de prevenir su vejez experimentará entonces gran frustración y abatimiento porque llegará el momento de sopesar cada una de nuestras decisiones.

Porfirio Flores
Indígena zapoteco de la sierra norte de Oaxaca, México. Sirvo a Cristo en la ciudad de Oaxaca junto con mi familia. Estoy seguro que la única transformación posible es la que nace de los corazones que son tocados por Dios a través de su palabra.

Deja tu comentario