18 C
Oaxaca City
jueves, mayo 13, 2021
spot_img

¿El Mesías llegó a Israel? La fe y las redes sociales

La Biblia dice en Mateo 24: 23

Entonces, si alguno os dijere: Mirad, aquí está el Cristo, o mirad, allí está, no lo creáis.

Introducción

Esta semana algunos portales de internet o sitios de internet, como algunos le llaman, difundieron un video de la aparición de un rabino judío quien podría ser el Mesías por la recepción que le dieron en el muro de los lamentos de Jerusalén y de pronto muchas iglesias, creyentes y hasta algunos líderes reprodujeron el material en sus redes sociales.

Pero la pregunta que pocos se hicieron fue en realidad que fue lo sucedió. Nadie se dirigió a la fuente de la información. Nadie hurgó en Israel que es lo que estaba pasando porque bastaba con acudir a los medios informativos de Israel para comprobar si el famoso video que tuvimos en Facebook, principalmente, era real o falso.

Debemos decir que el video era real. En efecto un rabino aparece en Israel y todos se le acercan para saludarlo. Algunos lo hacen con mucha reverencia y hasta allí. Eso fue lo que sucedió como suele suceder con muchos rabinos que en Israel y fuera de Israel, en la comunidad judía gozan de gran reconocimiento.

Pero el problema derivó en la interpretación que algunos sitios web dieron a ese hecho. Eso fue en realidad lo que ocurrió. Alguien vio el video y pensó que los judíos estaban recibiendo a su Mesías o que era probable que ese era el Mesías porque se llama Jizkiahu Ben David y el Mesías ha de ser de la dinastía de David para reclamar tal designación.

Y a partir de ese hecho se construyó una verdad que nos sirve para reflexionar sobre nuestra fe en tiempos de las redes sociales. La interrogante ¿El Mesías llegó a Israel? Nos ayudará a revisar la doctrina del regreso de Cristo y la aparición del Ungido o Mesías en este mundo y lo que ha de suceder tanto en la iglesia como en Israel.

Los sucesos de esta semana pueden quedar en el anecdotario de tantas y tantas ocasiones en las que se ha asegurado que el Mesías o ha aparecido o aparecerá con fechas determinadas, pero nos deben servir también para hacer un ejercicio de revisión del mundo que nos ha tocado vivir y sobre todo a tener una sólida enseñanza sobre los eventos futuros.

La escatología bíblica o profecía sobre el retorno de Cristo debemos conocerlos o tenerlos siempre con mucho cuidado porque de ello dependerá distinguir ante que clase de evento estamos como el que recientemente ha ocurrido y no dejarnos llevar como dice Pablo por cualquier viento de doctrina.

A continuación les presentaré cuatro consideraciones sobre el Mesías, la iglesia e Israel que son inseparables a la hora de hablar de los eventos del futuro que plantea la Biblia y que todo creyente serio y responsable debe conocer para evitar caer en el engaño y ser presa de aquellos que quieren inquietar nuestra fe.

  1. Israel no es la iglesia ni la iglesia es Israel
  2. Jesús, el Mesías o Cristo viene primero por su iglesia a arrebatarla
  3. Israel, sufrirá la Gran Tribulación, pero será redimido
  4. La iglesia e Israel esperan al Cristo, Mesías o Ungido

Antes de entrar de lleno en materia debemos tener presente que la fe que tenemos se desarrolla en tiempos donde la comunicación ha desterrado fronteras. Hoy las fronteras solo son físicas porque el internet ha convertido al mundo en una gran aldea donde lo que sucede en lejanas tierras se conoce en segundos o minutos.

El mundo como lo concibieron nuestros padres ya no es el mismo. Estamos comunicados de tal manera que un suceso en China puede conocerse rápidamente en México y a la inversa. Esa es, tal vez, una de las grandes aportaciones, pero debemos tener también muy en claro que el internet está minado porque hay muchas mentiras que circulan allí.

Debemos se muy cuidadosos y prudentes no solo con la información que de allí obtenemos sobre asuntos particulares como salud, educación, sºeguridad y muchos otros, pero debemos extremar nuestros cuidados cuando se trate de temas relacionados con nuestra fe y pasarlos siempre por el filtro de la infalible palabra de Dios.

  1. Israel no es la iglesia ni la iglesia es Israel

La profecía bíblica tuvo que revisar esta verdad cuando en 1948 Israel volvió a tener un territorio luego de casi dos mil años de no estar asentados en la tierra que Dios prometió a Abraham y que Josué conquistó debido a los resolutivos de la ONU luego de la Segunda Guerra Mundial.

Esa fecha es sumamente importante para recordarnos que la historia de Israel avanza por un carril y el desarrollo de la iglesia avanza por otro carril. Distintos porque su naturaleza es completamente diferente, aunque ahora unida por la espera anhelante del regreso de Cristo para nosotros conocida como segundo retorno y para ellos como el primero.

Nos unen muchas cosas más, la adoración al único Dios verdadero, el Dios de Abraham, Isaac y Jacob. Nos ligan a ellos los treinta nueve libros del Antiguo Testamento que preservaron con una dedicación y esmero encomiable y digno de reconocimiento por todos los que creemos en Dios.

Pero somos distintos porque ellos rechazaron al Mesías cuando vino por primera vez. Juan dice al respecto: A los suyo vino, pero los suyos no le recibieron. En cambio los gentiles o sea nosotros le recibimos y creemos que él es el perdón de nuestros pecados y la esperanza de la vida perdurable.

Pero hay diferencias de fondo insuperables. Aquí retomo algunas de las que les enseñé durante el tema de los ciento cuarenta y cuatro mil sellado del libro de Apocalipsis.

A Israel se le dio como promesa una tierra física a la iglesia una heredad celestial.

A Israel se le prometió un reinado terrenal. A la iglesia reinar con Cristo.

Dios hizo pactos con Abraham y David. A la iglesia se le dio un solo pacto, el de Cristo.

Israel fue esparcido por todo el mundo. La iglesia nunca ha sido esparcida así.

Israel nació con el pacto Abrahámico y la iglesia nació en Pentecostés.

En la Escritura hay bendiciones exclusivas para Israel y otras exclusivas para la Iglesia.

A Israel se le dio la circuncisión como señal de pertenencia. La iglesia es salva por Cristo.

  1. Jesús, el Mesías o Cristo viene primero por su iglesia a arrebatarla

El evento que los cristianos esperamos es el arrebatamiento de la iglesia, según leemos en 1ª carta a los Tesalonicenses 4: 16-17 que dice de la siguiente manera:

16 Porque el Señor mismo con voz de mando, con voz de arcángel, y con trompeta de Dios, descenderá del cielo; y los muertos en Cristo resucitarán primero. 17 Luego nosotros los que vivimos, los que hayamos quedado, seremos arrebatados juntamente con ellos en las nubes para recibir al Señor en el aire, y así estaremos siempre con el Señor.

Esta verdad queda de manifiesto también en la 1ª carta a los Corintios 15: 51-52 que dice de la siguiente manera:

51 He aquí, os digo un misterio: No todos dormiremos; pero todos seremos transformados, 52 en un momento, en un abrir y cerrar de ojos, a la final trompeta; porque se tocará la trompeta, y los muertos serán resucitados incorruptibles, y nosotros seremos transformados.

En ambos textos Pablo habla de la Iglesia. No de Israel. La iglesia espera a Cristo quien vendrá como ladrón en la noche para llevarse a su iglesia y una vez que eso ocurra inicia la Gran Tribulación donde Dios desatará sus juicios sobre una humanidad que se resistió a creer en su persona. Y allí aparece Israel que será redimido también por Dios.

  1. Israel, sufrirá la Gran Tribulación, pero será redimido

En la carta a los Romanos 11: 25-27 dice de la siguiente forma:

25 Porque no quiero, hermanos, que ignoréis este misterio, para que no seáis arrogantes en cuanto a vosotros mismos: que ha acontecido a Israel endurecimiento en parte, hasta que haya entrado la plenitud de los gentiles; 26 y luego todo Israel será salvo, como está escrito: Vendrá de Sion el Libertador, que apartará de Jacob la impiedad. 27 Y este será mi pacto con ellos, Cuando yo quite sus pecados.

Aquí apreciamos claramente una diferenciación entre la iglesia e Israel. Pablo dice que cuando haya entrado la plenitud de los gentiles, entonces, lsrael será salvo, es decir primero la iglesia, pero luego Israel. No juntos, pero en dos tiempos bien definidos o marcados por el Señor.

Las setenta semanas de Daniel son básicas para comprender esta verdad. La última semana se refiere a ese tiempo. Cuando la abominación desoladora se presente en Jerusalén y los judíos tengan que huir como dice Mateo 24 por la gran persecución que vendrá sobre ellos, pero que en en esta ocasión serán salvados por el propio Señor.

Al referirnos a la setenta semanas algunos sostienen que esa semana o los sucesos de esa seman ocurrieron hace siglos. Dicen que sucedió, la abominación desoladora cuando Antioco Epifanes en los años 168-169 profanó el templo de Jerusalén y otros más dice que eso sucedió en el año setenta de nuestra era con el general romano Tito.

El gran problema de estas dos fechas es que hoy en día Israel ha retornado a su patria y se antoja más bien que la última semana apenas tendrá su cumplimiento.

  1. La iglesia e Israel esperan al Cristo, Mesías o Ungido

Hoy en día tanto la iglesia como Israel esperan al Mesías. La palabra Mesías, Cristo y Ungido significan los mismo. Nosotros esperamos a Cristo. Creemos que el regresa por segunda ocasión. Los judíos piensan que es la primera vez que viene y lo esperan también anhelantes para que sean salvados de sus enemigos.

Cuando Él vuelva, dice Apocalipsis todo ojo le verá, incluso los que le traspasaron, es decir será un evento universal. Todos sabrá de ese momentos y nadie quedará sin saber que Cristo ha vuelto por su iglesia.

LEAVE A REPLY

Please enter your comment!
Please enter your name here

ÚLTIMAS ENTRADAS