El Holocausto, el genocidio durante la Segunda Guerra Mundial mantiene las heridas abiertas.

Con minutos de silencio y la intervención de sobrevivientes, el Parlamento Europeo, en Bruselas, y el Bundestag, la Cámara Baja del Legislativo alemán, conmemoraron los 77 años de la liberación del campo de concentración de Auschwitz en la entonces Polonia ocupada por Alemania. Allí las fuerzas nazis asesinaron a al menos 1,1 millones de personas.

Margot Friedlander, de 100 años, recordó en primera persona la tragedia ante la Eurocámara. Fue detenida en 1944 mientras huía y luego trasladada al campo de concentración de Theresienstadt, en la actual República Checa.

Pero un año antes su madre y su hermano fueron deportados a Auschwitz, donde murieron.

Friedlander y su esposo emigraron a Estados Unidos en 1946. Sin embargo, regresaron a Berlín en 2010 y desde entonces recorren el territorio alemán para contar su experiencia, en un intento por evitar el olvido de una de las peores tragedias de la historia.

La Asamblea General de Naciones Unidas adoptó en noviembre de 2005 una resolución que establece la conmemoración, el 27 de enero de cada año, del día en que ese campo de exterminio fue liberado por las tropas soviéticas en 1945.

Este jueves, el presidente del Consejo Europeo, Charles Michel, insistió en la importancia de recordar para evitar la repetición, más aún cuando la cifra de sobrevivientes se reduce con el paso de los años.

“Con cada año que pasa la Whoah se convierte un poco más en un acontecimiento histórico (…) cada vez más distante, cada vez más abstracto, especialmente a ojos de las generaciones de jóvenes europeos”, recalcó Michel.

Entretanto, ante la Cámara Baja del Parlamento alemán. la sobreviviente Inge Auerbacher tomó la palabra. De niña vivió la persecución nazi y con tan solo siete años fue deportada a Theresienstadt, donde presenció desgarradores momentos en que las tropas de Adolf Hitler seleccionaban a los grupos de judíos que llevarían a Auschwitz.

Aunque también migró a Estados Unidos años después, Auerbacher sigue sufriendo las secuelas emocionales y físicas, incluida una tuberculosis por la que estuvo a punto de perder la vida.

“He vivido en Nueva York durante 75 años, pero todavía recuerdo bien la terrible época del horror y el odio (…) Desafortunadamente, este cáncer se ha vuelto a despertar y el odio a los judíos vuelve a ser un lugar común en muchos países del mundo, incluida Alemania”, sostuvo Auerbacher, de 87 años.

En total, seis millones de judíos murieron en el Holocausto, entre ellos un millón y medio de niños.

Advierten sobre el auge del antisemitismo en el mundo 

Los actos de conmemoración se llevan a cabo en medio de un aumento del antisemitismo que ha cobrado fuerza en los últimos años durante los confinamientos a medida que la pandemia del Covid-19 ha exacerbado el odio difundido en Internet, coinciden miembros de la comunidad judía y altos representantes de la política internacional.

Los presidentes de las tres principales instituciones de la Unión Europea, Ursula von der Leyen, Charles Michel y Roberta Metsola, advirtieron sobre el auge de los discursos de odio contra los judíos e hicieron un llamado para combatirlos.

El antisemitismo “deshumaniza” a la población judía y la “despoja de sus derechos y dignidad (…) No debemos olvidar nunca”, recalcó Von der Leyen durante su intervención, quien alertó que “el antisemitismo está de nuevo en auge” y “amenaza a las comunidades judías en Europa”, indicó Von der Leyen.

En entrevista con France 24, Marcos Peckel, director de la Comunidad Judía de Colombia, indicó que el 2021 fue el año más antisemita, tras recordar ataques contra sinagogas y contra la población judía en las calles y en el mundo virtual.

 “Más allá de los eventos, la educación sobre lo que ocurrió en la Segunda Guerra Mundial es la clave para aprender las lecciones (…) el Holocausto dio origen al Derecho Internacional Humanitario”, destacó Peckel.

La ONU se posesiona contra las negaciones del Holocausto

La Asamblea General de las Naciones Unidas acordó el pasado 20 de enero una resolución contra la negación del Holocausto e instó a las empresas de redes sociales a “tomar medidas activas” para combatir el antisemitismo.

“La Asamblea General está enviando un mensaje fuerte e inequívoco contra la negación o la distorsión de estos hechos históricos (…) Ignorar los hechos históricos aumenta el riesgo de que se repitan”, afirmó la embajadora de Alemania ante la ONU, Antje Leendertse.

El organismo de 193 miembros adoptó la resolución, redactada por Israel y Alemania, sin votación. Sin embargo, Irán se desvinculó.

“Las naciones con asientos en esta sala que niegan abiertamente el Holocausto arrojan dudas sobre su ocurrencia y alaban a sus perpetradores (…) De hecho, los que niegan más descaradamente que los judíos sufrieron un genocidio son los que ahora amenazan a los judíos con otro genocidio”, aseveró el embajador israelí ante la ONU, Gilad Erdan, en referencia a Teherán.

Más tarde, un diplomático iraní, a quien esa misión en la ONU no identificó, acusó a Israel de explotar “los sufrimientos del pueblo judío en el pasado como tapadera de los crímenes que ha perpetrado”, al referirse a los excesos de las autoridades israelíes hacia los palestinos.

Además, el funcionario citado por Reuters, cuestionó la resolución al considerar que presenta “un enfoque incómodo hacia los estudios históricos”.

De acuerdo con la ONU, el 17% del contenido relacionado con el Holocausto en la red social TikTok lo niega o distorsiona.

“Negar, distorsionar o trivializar los verdaderos hechos del Holocausto es una forma perniciosa de antisemitismo contemporáneo (…) Todas las plataformas online deben asumir la responsabilidad de la difusión del discurso de odio promoviendo fuentes fiables de información”, sostuvo la directora general de la Unesco, Audrey Azoulay.

Para hacer frente al negacionismo, la Unesco y el Congreso Judío Mundial iniciaron este 27 de enero una asociación con TikTok, plataforma popular entre los jóvenes. Con la iniciativa esperan orientar a los usuarios hacia información verificada cuando busquen datos relacionados con el Holocausto, explicaron.

Porfirio Flores
Indígena zapoteco de la sierra norte de Oaxaca, México. Sirvo a Cristo en la ciudad de Oaxaca junto con mi familia. Estoy seguro que la única transformación posible es la que nace de los corazones que son tocados por Dios a través de su palabra.

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