La Biblia dice en Juan 2:7-10

7 Jesús les dijo: Llenad estas tinajas de agua. Y las llenaron hasta arriba. 8 Entonces les dijo: Sacad ahora, y llevadlo al maestresala. Y se lo llevaron. 9 Cuando el maestresala probó el agua hecha vino, sin saber él de dónde era, aunque lo sabían los sirvientes que habían sacado el agua, llamó al esposo, 10 y le dijo: Todo hombre sirve primero el buen vino, y cuando ya han bebido mucho, entonces el inferior; mas tú has reservado el buen vino hasta ahora. 11 Este principio de señales hizo Jesús en Caná de Galilea, y manifestó su gloria; y sus discípulos creyeron en él.

Introducción

El primer milagro que Jesús hizo fue en la vida de un matrimonio justo el día que se casaban, lo que nos dice mucho sobre la relevancia que para el Señor tiene la vida familiar que surge cuando un hombre y una mujer unen sus vidas para siempre y que para que se mantega demanda algo más que solo buenas intenciones.

Juan relata este primer milagro que Jesús hizo en Caná de Galilea, los demás evangelistas no lo hacen, pero al discípulo amado le parece relevante contarle a la iglesia uno de los más formidables milagros que Jesús hizo cuando comenzó su ministerio terrena en uno de los evento sociales más importantes para los judíos.

Una boda constituye todavía hoy en día para los hebreos el acto más solemne que puede haber en la vida de un hombre y una mujer. Una boda es tan valiosa que los israelitas suelen decir que los perros que devoraron a la perversa Jezabel no le comieron ni las manos ni los pies porque cuando veía un cortejo matrimonial aplaudía y saltaba.

Jesús había sido invitado junto con su madre y los doce. Caná esta muy cerca de Nazaret y es muy probable que los novios o su familia se hayan acordado de su cercanía con Jesús, que para esos días ya se hacía acompañar de sus discipulos a quienes había comenzado a reclutar.

Todo parecía marchar sin contratiempos, pero de pronto el encargado de conducir la boda, maestrasala, dice la versión Reina Valera 1960; jefe de los servidores, dice la versión Biblia Pastoral de ediciones San Pablo,.
El organizador del banquete, dice la versión Hispanoamericana; maestro de ceremonias, precisa la versión Nueva Traducción Viviente y encargado de la fiesta, señala la versión Traducción al lenguaje actual para referirse a la persona a la que Jesús le pidió a los encargados de servir el vino que le llevaran la bebida.

Es interesante notar que los novios no sabían el drama que se vivía en el área de servicio de la boda y también es grandemente llamativo que no lo envía con los novios, sino con quien cataba el vino que se usaba en una boda y se aseguraba que los invitados fueran agasajados con lo mejor.

Según se desprende del relato juanino, era costumbre en Israel que en un boda el novio o la familia del novio ofrecieran primero el mejor vino, pero luego cuando el gusto y el olfato habían perdido sensiblidad se servía vino de inferior calidad y nadie se percataba de ello y de es formaba nadie se ofendía.

Sin embargo, el encargado de la fiesta, se sorprendió gratamente cuando descubrió que el vino que se seguía sirviendo cuando la boda ya iba avanzando tenía la misma calidad que el del principio, algo completamente inusual y sobre todo algo muy costoso para cualquier famlia porque implicaba un gasto mayor.

La frase “todo hombre sirve primero el buen vino, y cuando ya han bebido mucho, entonces el inferior, más tu has reservado el buen vino hasta ahora”, nos sirve para reflexionar que caminar de lo natural a lo espiritual nos va ayudar inmensamente a mantener nuestros objetivos, a permancer en nuestras metas y no rendirnos para alcanzar nuestros objetivos.

El vital camino de lo natural a lo espiritual

Para mantener intactos nuestros propósitos
A. A pesar de las adversidades
B. Con el auxilio divino
C. Para dar testimonio del poder de Dios

El relato de Juan aplica directamente al matrimonio porque el milagro ocurrió en un matrimonio y también porque definitivamente mantener intactos nuestros objetivos de amar a nuestra compañera o compañero definitivamente es un reto y un objetivo con el que todos partimos al inicio de nuestra vida en pareja.

Se necesita mucha fuerza para que el amor con el que comenzamos se mantenga vigente, la amabilidad con la que tratamos a nuestra recién deposada pareja sea igual que pasados muchos años y otras tantas cosas que necesitamos no cambiar ni modificar para que nuestro matrimonio funcione.

Sin embargo, el principio aplica para todas las actividades humanas que hacemos. Comenzar no es lo complicado, sino la constancia, la perseverancia y la firmeza, la tenacidad y el tesón son indispensables para alcanzar nuestras metas.

A. A pesar de las adversidades

Los novios calcularon que la cantidad de vino que habían adquirido sería suficiente para el número de invitados que tenían contemplado. Fue un cálculo que definitivamente falló. Nunca supusieron que a la hora de comenzar a servir el vino pronto se acabaría y entraron en crisis.

Lo ocurrido a los novios en el relato de Juan no sirve para recordarnos que las adversidades llegan en el momento menos esperado y quizá se asoman justo cuando no deben presentarse porque no estamos preparados y porque nos agarran mal parados. Pero así son ellas, las contrariedades.

Cuando trazamos objetivos en la vida, casi nunca pensamos en lo que sucedería si se presentara una emergencia o una situación inesperada. Damos por sentado que todo nos saldrá bien y que nada nos ocurrirá, sobre todo porque según nosotros nos hemos preparado lo suficiente.

Los novios estaban en grandes aprietos cuando se descubrió que se había acabado el vino. Falló el cáculo, erraron en preparse, un imponderable apareció. Una eventualidad estuvo a punto de arruinar el más importante día de su vida frente a mucha gente que se iría de allí hablando.

Todos los buenos propósitos, los mejores planes y las más ambiciosas metas tienen siempre el riesgo de que se le presente situaciones que sean tan difíciles y complicadas que se nos haga sumamente pesado seguir adelante con ellos y el riesgo de renunciar o botarlos crezca enormemente.

B. Con el auxilio divino

La intervención de Jesús fue definitiva para resolver el problema en el que los novios estaban metidos. Ellos habían llegado ya a su límite. No podían hacer más. Sus recursos se habían agotado. Literalmente solo un milagro podía salvarlos de pasar una gran vergüenza frente a amigos y familiares.

La fuerza de voluntad ayuda mucho, el tesón y el empeño han demostrado en muchas ocasiones que sirven grandemente para alcanzar objetivos y metas en la vida de las personas, pero hay situacioes u ocasiones en las que es necesario que Dios nos ayude para no desmayar.

Claro que hay muchas cosas que la determinación puede lograr en la vida de una persona, pero hay cosas que solo Dios puede con ellas y que solo se pueden resolver con la intervención divina para arreglar nuestros conflictos que nos quieren detener en nuestros objetivos de vida.

El camino de lo natural a lo espiritual hace que del cielo venga el auxilio divino para seguir adelante en nuestros objetivos. Para que no decaígaos y nos desanimemos ante los obstáculos que llegan a nuestra vida cuando procuramos alcanzar los planes que hacemos para bien vivir.

C. Para dar testimonio del poder de Dios

Jesús obró un gran milagro en la vida de los novios, sin que supieran el grave problema en el que habían estado. Mantener intactos nuestros objetivos de vida impresionará grandemente a quienes vean que a la hora de llevar a cabo nuestros planes contamos con la ayuda divina.

Al final de cuentas lo que se espera de todos nosotros es que tengamos planes y una vez que los tengamos que los podamos ejecutar y llevar a cabo. Sin importar las adversidades que enfrentemos podemos llevarlos adelante y con ello dar testimonio del poder de Dios en nuestras vidas.

Porfirio Flores
Indígena zapoteco de la sierra norte de Oaxaca, México. Sirvo a Cristo en la ciudad de Oaxaca junto con mi familia. Estoy seguro que la única transformación posible es la que nace de los corazones que son tocados por Dios a través de su palabra.

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