La Biblia dice en Proverbios 25:5

“Aparta del servicio del rey al malvado, y su trono se afirmará en justicia”.

El rey Ezequías ordenó a sus subalternos que copiaran o plasmaran los dichos por el rey Salomón referentes a la manera en que un gobernante debe conducirse para bien gobernar una nación. Los reyes, gobernantes o quienes están en eminencia deben saber cómo dirigir un Estado y el libro escrito por Salomón resulta muy útil para quien le interesa esa labor.

Salomón fue un gobernante sabio, como Platón aspiró cuando escribió su República, y legó a sus súbditos toda clase de proverbios, libros reflexivos como Eclesiastés o poéticos como el Cantar de los cantares, pero hoy meditaremos un verso que fue escrito para quienes gobiernan. Dios delegó a los hombres gobernar a otros hombres y se los demandará.

Salomón nos dice que un gobernante se hace de colaboradores que le sirven en diferentes tareas que les asigna. Así ha sido desde siempre y así es hoy en día. Sin embargo Salomón dice con toda claridad que a las funciones de gobierno se puede “colar” un malvado, es decir una persona que tiene como meta hacer mal, dañar, perjudicar.

La primera virtud de un gobernante es descubrir la clase de colaboradores que tiene. No puede dirigir un pueblo desconociendo a qué hombres o a qué mujeres les ha compartido el poder que representa estar al frente de una nación. El rey debe saber qué clase de colaboradores tiene. Ignorarlo tiene un costo muy elevado.

Si no se da cuenta o no se percata su gobierno tendrá una persona que dará al traste con las buenas intenciones del monarca y hará pensar que el gobernante es un estúpido que no conoce ni a quienes lo rodean. Eso sentará un mal precedente para quien guía miles de personas.

Pero si sabe que colaborador es un malvado o ruin y no lo remueve, entonces, su gobierno terminará siendo una tragedia y por eso es que Salomón recomendó que en cuanto se conociera o descubriera la conducta perniciosa de un cercano al gobernante fuera cesado o fuera apartado.

Salomón sabía perfectamente que un malvado en un gabinete le hace mucho daño a un gobernante por eso recomienda separarlo. La razón es que de esa forma se beneficia primero la labor del monarca porque dirigirá a sus gobernados con justicia y eso lo hará una persona reconocida y querida.

Un gobernante que se deja rodear por impresentables terminará aborrecido por sus compatriotas y si no separa a los malvados de su gobierno pasará a la historia, no solo como un pésimo gobernante, sino como también como un gobernante malvado.

Porfirio Flores
Indígena zapoteco de la sierra norte de Oaxaca, México. Sirvo a Cristo en la ciudad de Oaxaca junto con mi familia. Estoy seguro que la única transformación posible es la que nace de los corazones que son tocados por Dios a través de su palabra.

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