La Biblia dice en Proverbios 21: 3

“Hacer justicia y juicio es a Jehová más agradable que sacrificio.”

Nunca fue la voluntad de Dios desconectar la adoración a través del sistema de sacrificios con la compasión, bondad, solidaridad, empatía y afinidad con los necesitados. Así lo señaló una y otra vez a través de sus profetas, los escritores de sabiduría y el propio Jesús lo reiteró en su ministerio.

De hecho cuando estableció cada uno de los sacrificios que los hebreos habrían de presentar en el templo para redimir sus pecados, agradecer sus favores y pedir su clemencia, les reiteró que hacerlos no cancelaba la otra parte de piedad hacia los desfavorecidos.

El proverbio que hoy meditamos de ningún modo descalifica los sacrificios y mucho menos los deja sin efecto. En realidad el planteamiento es que hacer justicia y juicio es más agradable que ellos. Será necesario entender el significado de hacer justicia y juicio para comprender qué hace más relevante las ofrendas que los hebreos debía presentar.

Fue el profeta Samuel el primero que usó la expresión cuando le reprochó a Saúl no haber cumplido con lo que Dios le había ordenado. ¿Se complace Jehová tanto en los holocaustos y víctimas, como en que s obedezcan las palabras de Jehová?, cuestionó para responderse: Ciertamente el obedecer es mejor que los sacrificios.

El profeta Isaías fue más duro con el pueblo de Israel al ver la desviación de los hebreos y la disociación entre la adoración a Dios y su vida diaria y también les cuestionó: ¿Para qué me sirve, dice Jehová, la multitud de vuestros sacrificios? Hastiado estoy de holocaustos de carneros y de sebo de animales gordos; no quiero sangre de bueyes, ni de ovejas.

Oseas fue categórico al afirmar: Porque misericordia quiero, y no sacrificio, y conocimiento de Dios más que holocaustos que Jesús utilizó en Mateo 9: 13 cuando los fariseos lo cuestionaron del por qué comía con publicanos y pecadores y entonces le citó este verso que hemos venido citando desde los tiempos de Samuel.

¿La razón? Cumplir con todas las exigencias de la ley y olvidarse de la compasión hacia nuestro semejante es incompatible. La palabra justicia que usa el proverbista en el verso que reflexionamos se traduce como solidaridad, empatía y afinidad. La solidaridad con el necesitado representa para Dios el mejor de los sacrificios.

Y de hacer el bien y la ayuda mutua, dice el autor de la carta a los Hebreos, no se olviden porque de tales sacrificio se agrada a Dios. Eso es hacer justicia y juicio, según nos pide Salomón.

Porfirio Flores
Indígena zapoteco de la sierra norte de Oaxaca, México. Sirvo a Cristo en la ciudad de Oaxaca junto con mi familia. Estoy seguro que la única transformación posible es la que nace de los corazones que son tocados por Dios a través de su palabra.

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