La Biblia dice en Amós 5: 26

“Ahora, sin embargo, tendrán que cargar con su rey Sicut y su estrella Quiún, imágenes de dioses que ustedes mismos se han hecho.”

Los judíos del tiempo de los profetas lucharon con los dioses paganos de los pueblos que habitan a sus alrededores, una veces ganaron la batalla, pero muchas veces la perdieron y sucumbieron ante las deidades paganas no solo de los cananeos, sino aún de aquellas que procedían de tierras lejanas.

El profeta Amós denuncia a dos de estos ídolos extranjeros que permearon la vida de los judíos de su tiempo: Sicut y Kiun (así lo traduce la Biblia Hebrea), que han sido difícil de ubicar porque solo aparecen en el libro del vidente de Dios y no se les vuelve a mencionar en todo el Antiguo Testamento, lo que ha dificultado su plena identificación.

Por las frases “rey Sicut” y “estrella de Kiun”, parece que Amós se refiere a dioses tomados de la bóveda celeste, es decir, son ídolos que tomaron de las constelaciones y por eso algunos asocian a Kiun con Saturno, a quien los hebreos del tiempo del profeta adoraban, lo que provocaba el enfado de Dios.

Este fue uno de los grandes fracasos de los israelitas porque en lugar de adorar al Creador del universo se inclinaron por rendirle tributo a su creación, una equivocación muy grande, pero sobre todo en una imitación de pueblos y naciones que vivían oscurecidos por la maldad de su corazones.

La frase tendrán que cargarlos que usa el profeta muy probablemente se refería al cautiverio que padecerían las diez tribus del norte que en el año setecientos veintidós fueron llevadas cautivas a Asiria de donde nunca volvieron, quedando de manifiesto de esa forma que los ídolos nada son y nada pueden hacer, sino solo traer castigo sobre quienes les adoran.

Dios quiso y quiere siempre que nuestra confianza quede depositada en él. Nunca será sano, bueno, ni prudente arrojarnos en brazos de dioses inertes, incapaces de hacer algo por ellos mismos y mucho menos por nosotros. La historia ha confirmado esta verdad. Cuando los asirios llegaron se llevaron todo. Sicut y Kiun nada pudieron hacer.

Es interesante notar que las expresiones Sicut y Kiun se escriben y vocalizan de forma muy parecida a la palabra hebrea “siqus” que significa abominación. Los judíos se volvieron abominables al dejarse arrastrar por los ídolos porque los llevaron a vivir una vida a espaldas de Dios.

Pensaron que podrían vivir sin el Creador, pero eso es imposible porque Dios es todo en este mundo.

Porfirio Flores
Indígena zapoteco de la sierra norte de Oaxaca, México. Sirvo a Cristo en la ciudad de Oaxaca junto con mi familia. Estoy seguro que la única transformación posible es la que nace de los corazones que son tocados por Dios a través de su palabra.

Deja tu comentario