La Biblia dice en Éxodo 2:17

“Pero unos pastores vinieron y las echaron de allí. Entonces Moisés se levantó a defenderlas, y dio de beber a las ovejas.”

Moisés huyó de Egipto a Madián porque se descubrió que había matado a un egipcio que maltrataba a un hebreo y él intervino porque se le hizo muy injusta esa situación, pero cuando llegó a ese lugar su sentido de indignación ante una injusticia se mantenía intacto según el relato de lo sucedido a la hijas de Reuel.

Mientras estaba sentado cerca de un pozo, Moisés vio la siguiente escena: Las siete hijas de Reuel llegaron a dar de beber a sus ovejas, pero unos hombres dedicados a pastorear a sus animales las corrieron de allí para dar ellos agua y entonces intervino para defenderlas ante lo que consideró una actitud ventajosa y violenta contra ellas.

El gran legislador de Israel tenía, según vemos en los primeros relatos del libro de Éxodo, un sentido de justicia que lo hizo indginarse ante todo aquello que menoscabara la dignidad de los débiles e intervino aun cuando hacerlo corría riesgos como sucedió en Egipto de donde tuvo que salir huyendo.

Esta parte de la vida de este varón es grandemente aleccionadora para todos nosotros porque este mundo esta atestado de injusticias, pero muchas veces la capacidad de indignación se ha perdido y para muchas personas cuando se está ante una situación donde se está violentando un derecho lo mejor es guardar silencio.

La apatía campea por todos lados, la indiferencia con el dolor ajeno es pasmosa, el individualismo es horrendo porque nos ciega ante la injusticia que millones de seres viven en este mundo y en lugar de salir a defenderlos nos escondemos y somos incapaces de ayudarlos o defenderlos.

Pero tal vez hay una atenuante ante esta situación, pero no justificación: solidarizarse con los que sufren el menoscabo de su dignidad tiene repercusiones que van desde ser molestados hasta perder la vida o como en el caso de Moisés tener que salir huyendo de donde vivimos.

Para la tarea que Dios escogió a Moisés: liberar a su pueblo de Egipto, era indispensable tener un alto sentido de justicia y sobre todo indignarse contra todo aquello que violentara los derechos de las personas. Moisés vio en el hebreo maltratado y la siete hijas de Reuel atacadas por los pastores una oportunidad para mostrar que las injusticias se combaten.

Indígena zapoteco de la sierra norte de Oaxaca, México. Sirvo a Cristo en la ciudad de Oaxaca junto con mi familia. Estoy seguro que la única transformación posible es la que nace de los corazones que son tocados por Dios a través de su palabra.

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