La Biblia dice en Proverbios 26:14

Como la puerta gira sobre sus quicios, así el perezoso se vuelve en su cama.

Introducción

La pereza es considerada en la teología católica como un pecado capital. Son siete los que se consideran de esa naturaleza: lujuria, soberbia, gula,ira, envidia y avaricia que conforman junto con la pereza de acuerdo al catolicismo romano las expresiones más crudas de la pecaminosidad humana que dan origen a otros pecados y males en la vida de las personas.

Para los judíos la pereza era un mal sumamente peligroso para su sociedad porque convertía a las personas en una carga para sí mismos y para sus familias por lo que una y otra vez encontramos exhortaciones, regaños y llamados para no dejarse enredar por ella y luchar constantemente para evitar su dominio.

En el capítulo veintisés Salomón le dedica al tema cuatro versos. En el estudio anterior del verso trece, el rey sabio nos llevó a reflexionar sobre lo ridículo que vuelve a la personas la pereza ya que inventan cualquier clase de pretexto con tal de no realizar ninguna clase de actividad productiva para sus vidas.

En el verso que hoy meditamos compara al perezoso con los quicios, bisagras o goznes de las puertas que al girar hacen posible que se abran las puertas o se cierren para subrayar o resaltar que son estáticas y una vez cumplido su cometido de abrir o cerrar vuelven a su estado hasta que se requieran otra vez.

La figura retórica que utiliza el proverbista es ilustrativa para reflexionar sobre la conducta de una persona floja y sin voluntad para emprender acciones que mejoren su vida y la de quienes le rodean o acompañan en su existir. Al igual que la anterior nos sirve para pensar que el perezoso tiene un estilo de vida distante y lejano de la gente productiva.

Y vive en un permanente y constante descanso. Una vida mecánica en la que siemrpe está sin hacer nada. Algo de lo que no quiere darse cuenta o no quiere aceptar, pero que lo entienda o no lo entienda esa es su condición lo que nunca será aceptado porque contraviene no solo lo socialmente aceptable, sino la voluntad de Dios.

Las bizagras son estáticas y dan vueltas sin ir a ningún lado, de esa misma forma el perezoso no va a ningún lado.

Instrucciones para tiempos sin razón
La instrucción de alejarse de la improductiva pereza
A. Porque no lleva a ningún lado
B. Porque enfada a todos

La pereza no produce nada. La flojera tiene como mal inevitable que el hombre o la mujer que se entregan a ella no obtienen nada, pero no solo en el ámbito material, sino sobre todo en la parte personal. La holgazanería atenta contra la dignidad de las personas porque sin saberlo o conociéndolo están cautivas y retenidas en un estilo de vida sin ningún fin.

Salomón nos presenta en esta ocasión, lo crudo y repulsivo que constituye la vida de una persona que no trabaja y solo se dedica a dormir para no hacer nada, sino dedicarse a uno de los placeres que hay en la vida y que de no controlarse puede resultar sumamente dañino para las personas.

A. Porque no lleva a ningún lado

Salomón observó a las personas y notó que algunas de ellas perdían el tiempo en no hacer nada. Descubrió que en sus días de mayor productividad se entregaban al ocio y también conoció que a la postre esas personas no tuvieron los medios para enfrentar los complicados días del fin de la existencia.

Y finalmente ese es uno de los grandes males de la pereza no construye nada, no edifica nada, no produce nada y definitivamente no lleva a nada a quien se entrega a ella y por eso se debe luchar con todas las fuerzas para ganarse el sustento y poder sobrellevar sus necesidades materiales.

Nunca será aprobado por Dios que una persona no haga nada. En los diez mandamientos, al referirse al día de descanso el Señor expresó: Seis días trabajarás, y harás toda obra; mas el séptimo día es reposo para Jehová tu Dios. Ese día se consagró para el descanso de toda obra material a fin de dedicarse a tener comunión con Dios. Exodo 20: 9-11.

Seis días son los señalados para trabajar, pero el perezoso no trabaja ninguno de ellos y eso lo convierte en un ser sin objetivos, sin planes y sin propósitos que siempre está sin hacer nada.

B. Porque enfada a muchos

Nada más desesperante en esta vida que una persona que tiene obligaciones que cumplir y se entrega a la ociosidad. Molesta que en lugar de hacer lo que le corresponde hacer se dedique a perder el tiempo.

Los seres humanos comenzamos todos los días con una batalla y es la de dejar la cama, abrir los ojos y a partir de ese momento con ese pequeño acto marcamos lo que será nuestro día y de manera final de lo que será nuestra vida si logramos hacerlo hábito.

Porfirio Flores
Indígena zapoteco de la sierra norte de Oaxaca, México. Sirvo a Cristo en la ciudad de Oaxaca junto con mi familia. Estoy seguro que la única transformación posible es la que nace de los corazones que son tocados por Dios a través de su palabra.

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