La Biblia dice en Proverbios 27: 3-4

Pesada es la piedra, y la arena pesa; mas la ira del necio es más pesada que ambas. 4 Cruel es la ira, e impetuoso el furor; mas ¿quién podrá sostenerse delante de la envidia?

Introducción

Salomón observó la conducta humana y descubrió que la ira y la envidia son emociones que pueden dominar la vida de las personas y en consecuencia pueden destruir y convertirse en una carga que finalmente puede aplastar la vida de los desdichados que sobre quienes cae el enojo y la envidia.

Salomón sabe que cuando una persona está muy enojada descargará toda su furia sobre quien sea porque la ira del necio no necesariamente se desahoga con quien le causó la molestia, sino con quien sea y la envidia tiene como característica que puede provocar un odio descomunal que es difícil hacerle frente.

Salomón nos está introduciendo a esas partes oscuras del alma humana. No está hablando de cualquier clase de humor que pueden tener las personas, sino de aquel que casi siempre se desfoga y cuando eso sucede hace muchísimo daño por lo que hay que tener mucho cuidado de esta clase de personas.

¿Las personas pueden tener episodios de ira descontrolada? Sí. ¿Las personas pueden envidiar al grado de tratar de derrumbar o tumbar a alguien? Por supuesto que sí. Salomón está adentrándose a esas zonas del corazón humano donde se gestan y se originan las peores actitudes.

El sabio rey de Israel está proporcionándonos información muy útil para comprender por qué las personas cuando están enojadas son insoportables y también por qué la gente que envida o tiene celos como dicen otras versiones son incontrolables y no tienen empacho en dañar a quienes piensan que su presencia los opaca.

Como siempre lo hace para que evitemos caer en la ira de los necios o tontos como dicen otras versiones, es decir, su sabia sentencia busca que nos alejemos de esa clase de conducta y de igual modo pretende que desarraiguemos de nuestra vida la envidia como estilo de vida.

Pero también nos previene de los graves riesgos que enfrentamos cuando por alguna razón a nuestra vida llega o se presenta un necio enojado, molesto o fastidiado. Será insoportable y de igual forma cuando una persona envidiosa llega a nuestra existencia nos puede hacer mucho daño.

La instrucción de cuidarse de la ira y la envidia de los necios
A. Porque la ira es insoportable
B. Porque la envidia es destructiva

La ira y la envidia pueden surgir en cualquier ser humano porque todos nos enojamos y todos envidiamos, pero dejarlas crecer o dejar que nos dominen puede ser hasta falta porque una persona cegada por la ira u obscurecida por la envidia pueden cometer infamias enormes.

A. Porque la ira es insoportable

En la Biblia encontramos un ejemplo de un ser que se dejaba fácilmente conducir por la ira y causó muchos males. A este personaje lo encontramos en el 2º Samuel 14: 28-32

28 Y estuvo Absalón por espacio de dos años en Jerusalén, y no vio el rostro del rey. 29 Y mandó Absalón por Joab, para enviarlo al rey, pero él no quiso venir; y envió aun por segunda vez, y no quiso venir.

30 Entonces dijo a sus siervos: Mirad, el campo de Joab está junto al mío, y tiene allí cebada; id y prendedle fuego. Y los siervos de Absalón prendieron fuego al campo. 31 Entonces se levantó Joab y vino a casa de Absalón, y le dijo: ¿Por qué han prendido fuego tus siervos a mi campo?

32 Y Absalón respondió a Joab: He aquí yo he enviado por ti, diciendo que vinieses acá, con el fin de enviarte al rey para decirle: ¿Para qué vine de Gesur? Mejor me fuera estar aún allá. Vea yo ahora el rostro del rey; y si hay en mí pecado, máteme.

Joab había ayudado a Absalón a regresar a Jerusalén luego de haber huido por haber matado a su medio hermano Amnón y había diseñado toda una estrategia para que pudiera retornar a su casa, sin embargo el rey David no quería ver a su hijo Absalón, pero éste quería regresar al palacio del rey y entonces buscó a Joab quien no lo atendió.

Eso provocó la ira de este personaje que como leímos destruyó el campo de cebada de Joab. Lo que nos demuestra que Salomón no exageraba cuando decía que la ira de un tonto es insoportable.

Para comprender esta verdad, el monarca sabio de Israel pone dos ejemplos sencillos:
La piedra es pesada y la arena pesa. Piedra y arena son dos productos que para cargarlos se requiere mucha fuerza y tal vez se pueda cargar por un tiempo, pero tarde o temprano terminarán por fatigarnos y cansarnos porque no se tiene la fuerza para transportarlos de manera física. La ira de un necio así es: insoportable.

B. Porque la envidia es destructiva

Salomón escribe en el verso cuatro lo siguiente: Cruel es la ira, e impetuoso el furor; mas ¿quién podrá sostenerse delante de la envidia?

Si hay algo todavía más nocivo que la ira de un tonto allí está la envidia. Y no exagera Salomón. La envidia es uno de los grande males que pueden llegar a la vida de las personas y dañarlas severamente. Aquí la historia de José y sus hermanos. Génesis 37: 9-11

9 Soñó aun otro sueño, y lo contó a sus hermanos, diciendo: He aquí que he soñado otro sueño, y he aquí que el sol y la luna y once estrellas se inclinaban a mí.

10 Y lo contó a su padre y a sus hermanos; y su padre le reprendió, y le dijo: ¿Qué sueño es este que soñaste? ¿Acaso vendremos yo y tu madre y tus hermanos a postrarnos en tierra ante ti? 11 Y sus hermanos le tenían envidia, mas su padre meditaba en esto.

La historia de José y sus hermanos es muy aleccionadora sobre la envidia. Ellos envidiaban a José y su envidia los llevó a pensar en matarlo, pero no lo pudieron lograr y entonces optaron por venderlo como esclavo a un ismaelita que se dirigía a Egipto donde estuvo como siervo.

Porfirio Flores
Indígena zapoteco de la sierra norte de Oaxaca, México. Sirvo a Cristo en la ciudad de Oaxaca junto con mi familia. Estoy seguro que la única transformación posible es la que nace de los corazones que son tocados por Dios a través de su palabra.

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