La Biblia dice en Proverbios 27: 9-10

El ungüento y el perfume alegran el corazón, y el cordial consejo del amigo, al hombre. 10 No dejes a tu amigo, ni al amigo de tu padre; ni vayas a la casa de tu hermano en el día de tu aflicción. Mejor es el vecino cerca que el hermano lejos.

Introducción

La amistad es uno de los temas que también atiende el libro de Proverbios. Nos queda claro que los seres humanos somos seres sociales que entablamos relaciones estrechas, cercanas, distantes y lejanas con las personas que interactuamos a lo largo de nuestra existencia en este mundo.

Uno de los ejemplos más conocidos en la Escritura sobre la amistad por encima de intereses o beneficios personales fue la de David con Jonatán, el hijo del rey Saúl quienes se conocieron cuando David emparentó con la familia real y desde entonces se convirtieron en grandes amigos.

Salomón muy probablemente conoció la amistad entre ellos porque su padre fue David y con mucha probabilidad le ha de haber hablado de su amigo, de tal manera que Salomón reflexiona sobre este tema y nos presenta estas verdades que nos acerca a cómo debe ser un amigo o los beneficios que trae cultivar amistades.

Aquí el rey sabio de Israel nos lleva a pensar en el modelo de amistad que debemos trabajar nosotros mismos porque para tener amigos hay que mostrarse amigo. Es decir, se trata de comprender que en la vida nos vamos a topar con muchas personas y debemos ser muy sensibles para tratar de hacer el mayor número de amistades.

Eso quiere decir que los amigos no se desarrolla por generación espontánea. Uno ha de mostrarse amigable para recibir esa misma clase de trato porque pensar que los amigos llegaran a nuestra vida sin ninguna clase de esfuerzo en como pensar que una mazorca que ha caído en nuestro terreno nos hará tener una gran cosecha de maíz.

A los amigos hay que ayudarlos sin esperar nada a cambio porque definitivamente nunca sabemos cuándo los habremos de requerir. Pensar que nosotros podremos con todos los infortunios que llegarán a nuestra vida es algo muy necio, creer que nosotros no necesitaremos de nadie es muy imprudente.

La instrucción de cultivar amistades
A. Porque los amigos nos dan consejos
B. Porque los amigos son valiosos
C. Porque los amigos nos pueden ayudar en emergencias


A. Porque los amigos nos dan consejos

Salomón recurre a la figura de los ungüentos y los perfumes para describir lo estimulante que resultan los consejos de un amigo. Los ungüentos generalmente servían para refrescar en tiempos muy calurosos en el medio oriente y los perfumes era artículos para agradar el sentido del olfato.

Equipararlos a un consejo resulta sumamente acertado porque cuando nos encontramos en un dilema o disyuntiva y tenemos que tomar una decisión requerimos siempre alguien que nos pueda orientar. Por supuesto que podemos encontrar un norte o una dirección de alguna persona, pero el amigo es garantía de cuidado y protección.

Un amigo que te aprecia, que busca tu bien y que no tiene ningún otro interés que el de fortalecerte, animarte y motivarte te dará un consejo bueno, acertado porque disfrutará como nadie que salgas adelante y le dolerá mucho si sufres o padeces por alguna decisión mal tomada.

Nos queda claro que de los amigos obtenemos consejos. Ser un amigo nos obliga a dar buenos consejos y tener amigos nos garantiza que tendremos a alguien que nos ayude a tomar determinaciones correctas. Las personas sin amigos ante un problema actuarán solas, sin ninguna clase de orientación.

B. Porque los amigos son valiosos

La primera parte del verso diez dice de la siguiente manera: No dejes a tu amigo, ni al amigo de tu padre.

Encontramos dos mandamientos en esas once palabras: 1. No dejar a tu amigo y 2. No dejar al amigo de tu padre. Lo que nos hace reflexionar sobre la importancia y el valor que tienen o que deben tener los amigos en nuestras vidas. Son muy necesarios por lo que aportan a nuestra vida y por eso uno debe valorarlos.

Si uno tiene amigos uno no debe abandonarlos ni por desmemoria, ni mucho menos cuando la estén pasando mal. Ni cuando estén bien, ni cuando estén necesitados. Debemos auxiliarlos porque son muy valiosos. Sin esperar nada a cambio por lo que hacemos, la verdadera amistad se muestra en momentos de apuro y apremio.

Salomón hace además una recomendación de suyo interesante: si tu padre tuvo amigos, hazlos también tus amigos. No los dejes, valóralos, reconócelos e inclúyelos dentro del radio de tus amistades. La razón es sencilla: ellos se mostraron solidarios con tu padre porque lo apreciaban y sin duda te apreciarán a ti también.

El valor de un amigo es incalculable porque siempre tratará de apoyarte, animarte, consolarte, sostenerte y hacer esfuerzos extraordinarios para ayudarte a salir adelante.


C. Porque los amigos nos pueden ayudar en emergencias

La segunda parte del verso diez dice de la siguiente forma: ni vayas a la casa de tu hermano en el día de tu aflicción. Mejor es el vecino cerca que el hermano lejos.

Nadie de nosotros puede anticipar una emergencia en su vida. Algún accidente casero, alguna emergencia cuando no hay nadie a nuestro lado de parte de nuestra familia o cuando una desgracia acontece en nuestras vidas, necesitamos a alguien que nos ayude a sobre llevarlo.

Porfirio Flores
Indígena zapoteco de la sierra norte de Oaxaca, México. Sirvo a Cristo en la ciudad de Oaxaca junto con mi familia. Estoy seguro que la única transformación posible es la que nace de los corazones que son tocados por Dios a través de su palabra.

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