La Biblia dice en Proverbios 26:1

Como no conviene la nieve en el verano, ni la lluvia en la siega, así no conviene al necio la honra.

Introducción

El libro de Proverbios es un contraste entre los hombres que son sabios y los necios. La sabiduría frente a la insensatez. La sensatez frente a la necedad. La sabiduría es un don del Señor y la necedad es el resultado de una vida impía, apartada del Creador para vivir de acuerdo a nuestros deseos y planes nuestra vida, sin considerar al Señor para nada.

Los necios son exhibidos tanto por Salomón como por los recopiladores del libro de Proverbios. Los presentan con todas sus carencias, con su soberbia y altivez, con su incapacidad para abrazar la prudencia y con su burlona actitud de pensarse más inteligente que todos y aun del Señor.

Y Salomón nos dice que a los necios nunca se les deben rendir honores. En otras palabras, que no merecen ninguna clase de honor, ni siquiera un lugar de honra porque darle gloria a esta clase de personajes sencillamente es inadecuado e incompatible como lo es la nieve en el verano y la lluvia en la siega.

Hay otros Proverbios en los que se dan otras razones por las que no se debe reconocer a quienes carecen de sentido común y que a sabiendas que su conducta daña a otros e incluso a ellos mismos no se apartan de su estilo de vida y al contrario la presumen como si fuera algo digno de presumir. En el verso ocho de este mismo capítulo encontramos uno de ellos.

Nos ceñiremos al primer verso de este capítulo para adentrarnos en esta recomendación que nos da el rey sabio de Israel. El otro verso lo analizaremos cuando lleguemos a él porque aunque parecidos tienen un enfoque distinto que nos ayuda mucho para evitar un mal que se ha extendido en estos tiempos: reconocer a quien lleva una vida llena de necedad.

Salomón se adelantó a todos los tiempos porque nunca conoció los medios masivos de comunicación y el internet y nos mostró de manera clara que el fenómeno de tributar honores a personas equivocadas ya se venía practicando desde sus tiempos, pero en esta era un día sí y otro también se pone en un pedestal a los necios.

Instrucciones para tiempos sin razón

La instrucción de no ensalzar a los necios
A. Porque es inadecuado
B. Porque es incompatible

Jesús lo dijo con toda claridad: El mundo ama lo suyo y los necios son suyos porque expresan con contundencia lo apartado que se puede estar de Dios y parecer una persona simpática, atractiva, con un mensaje para sus iguales y entonces recibir honra y honores aun cuando su vida diste mucho de la prudencia y la sensatez.

Y en ocasiones ante la fuerte corriente los creyentes somos arrastrados y de pronto estamos dando honor o colocando en un lugar de honra a un necio, una persona que carece de sabiduría empujados por la opinión mayoritaria, pero también en ocasiones tal vez sin saberlo estamos dando gloria a una persona que definitivamente no se lo merece.

El autor de miles de Proverbios nos da dos razones poderosas por las que no se debe honrar al necio. La versión Reina Valera 1960 nos dice que no conviene. Esta palabra la traducen de diversas formas otras versiones. Por ejemplo alguna dicen: “No le sienta bien”, “es inoportuna”, “nociva” o de plano “inapropiada.

Eso quiere decir que estamos perdiendo el tiempo y recursos a la hora de felicitar o rendir pleitesía a una persona que si bien tal vez tenga un importante logro su vida este rodeada por actos de insensatez. De hecho la raíz hebrea de donde proviene la expresión necio que usa Salomón es “kesil” que algunos traducen como ya mencione como tonto o estúpido.

A. Porque es inadecuado

La primera figura retórica que emplea Salomón para mostrarnos lo inconveniente de honrar a un necio es la siguiente: “la nieve en el verano”.

El verano caluroso es incompatible o inadecuado con la nieve. No se llevan, nunca aparecen juntos y cuando lo hacen causan sorpresa y revuelo porque no es común que en tiempo de altas temperaturas neve y justamente esa es la razón por la que el rey sabio hebreo nos dice que no se debe hacer honores al necio.

Un hombre necio que encontramos en la Biblia es Nabal. De hecho su nombre significa justamente necio. Su historia la encontramos en el 1º libro de Samuel 25:1-11

Murió Samuel, y se juntó todo Israel, y lo lloraron, y lo sepultaron en su casa en Ramá. Y se levantó David y se fue al desierto de Parán. 2 Y en Maón había un hombre que tenía su hacienda en Carmel, el cual era muy rico, y tenía tres mil ovejas y mil cabras. Y aconteció que estaba esquilando sus ovejas en Carmel. 3 Y aquel varón se llamaba Nabal, y su mujer, Abigail. Era aquella mujer de buen entendimiento y de hermosa apariencia, pero el hombre era duro y de malas obras; y era del linaje de Caleb. 4 Y oyó David en el desierto que Nabal esquilaba sus ovejas. 5 Entonces envió David diez jóvenes y les dijo: Subid a Carmel e id a Nabal, y saludadle en mi nombre, 6 y decidle así: Sea paz a ti, y paz a tu familia, y paz a todo cuanto tienes. 7 He sabido que tienes esquiladores. Ahora, tus pastores han estado con nosotros; no les tratamos mal, ni les faltó nada en todo el tiempo que han estado en Carmel. 8 Pregunta a tus criados, y ellos te lo dirán. Hallen, por tanto, estos jóvenes gracia en tus ojos, porque hemos venido en buen día; te ruego que des lo que tuvieres a mano a tus siervos, y a tu hijo David. 9 Cuando llegaron los jóvenes enviados por David, dijeron a Nabal todas estas palabras en nombre de David, y callaron.10 Y Nabal respondió a los jóvenes enviados por David, y dijo: ¿Quién es David, y quién es el hijo de Isaí? Muchos siervos hay hoy que huyen de sus señores. 11 ¿He de tomar yo ahora mi pan, mi agua, y la carne que he preparado para mis esquiladores, y darla a hombres que no sé de dónde son? 12 Y los jóvenes que había enviado David se volvieron por su camino, y vinieron y dijeron a David todas estas palabras.

David trató a Nabal de una manera honorable. Respetó sus ovejas y lo saludó amistosamente al solicitarle que lo apoyara con algunas de las muchas ovejas, pero la reacción de Nabal fue excesiva de tal suerte que David tenía toda la intención de atacarlo, pero Abigail intervino sabiamente.

Un necio es justamente como Nabal sorprende como la nieve en el verano, pero la sorpresa que genera casi siempre es en sentido negativo.

B. Porque es incompatible

La segunda figura retórica que usa Salomon es que no conviene la honra al necio como la lluvia en la siega.

Cuando se está cosechando lo sembrado es difícil hacerlo cuando se presenta una lluvia. No hay compatibilidad entre esa labor y la lluvia. Ya no se requiere, ya no se necesita. El fruto ha crecido y está cosechándose y la lluvia está por demás o ya no se requiere, su tiempo ha pasado.

Porfirio Flores
Indígena zapoteco de la sierra norte de Oaxaca, México. Sirvo a Cristo en la ciudad de Oaxaca junto con mi familia. Estoy seguro que la única transformación posible es la que nace de los corazones que son tocados por Dios a través de su palabra.

Deja tu comentario