La Biblia dice en Proverbios 25:15

“Con larga paciencia se aplaca el príncipe, y la lengua blanda quebranta los huesos.”

Introducción

Hace casi tres mil años, Salomón comenzó a hablar sobre la persuasión. Mucho antes que Aristoteles escribiera sobre la retórica como el arte de descubrir, en cada caso particular, los medios adecuados para la persuasión. La Real Academia de la Lengua Española define la persuasión como inducir, mover, obligar a alguien con razones creer o hacer algo.

Y de persuasión porque la frase “se aplaca” procede de la raíz hebrea “pathah” que algunas versiones traducen como persuadir y otras como convencer, apaciguar y hasta cómo hacer cambiar la manera de pensar. Me inclino más por la palabra persuadir por el ejemplo que utiliza Salomón enseguida: la lengua blanda quebranta huesos.

La persuasión es una habilidad que se desarrolla, no aparece por generación espontánea en nuestras vidas y Salomón lo sabe por eso escribe este Proverbio para recordarnos no solo importante que resulta convencer a quienes tienen poder como los gobernantes, sino también a los que les resulta difícil entender de razones.

Pero no solo nos dice la importancia de la persuasión sino también la manera en que se puede lograr. Nos queda claro que la persuasión requiere y exige capacidades que no tenemos, pero que se pueden adquirir. Es una habilidad muy necesaria en estos tiempos sinrazón.

Cuando la gente carece de argumentos generalmente vocifera, grita y en muchas ocasiones recurre a la violencia, la persuasión nos ayuda porque no solo se trata de convencer a otro con razones, sino la manera en que se expresan: con paciencia y con amabilidad, dos virtudes que si bien no logren convencer a otros, sí nos librarán de meternos en problemas.

Salomón fue un rey y tuvo tratos con muchos monarcas, como la reina de Saba o reina del Sur como también se le conoce y supo que los gobernantes tienen una clase de perspectiva de la vida en la que para apaciguarlos o aplacarlos es necesario recurrir a explicaciones que les ayuden a entender y comprender algún asunto.

No es un asunto fácil ni mucho menos se trata de una actividad que obtenga triunfos inmediatos por eso usa la expresión paciencia y la figura retórica de un hueso quebrado. Los huesos humanos son muy duros de quebrar. De hecho pueden pasar siglos y los restos óseos pueden permanecer sin ninguna clase de afectación.

Salomón nos va a llevar por un tema que tal vez para muchos resulte sin relevancia porque puede ser que digan: no tengo relación con gobernantes u hombres de autoridad, pero la persuasión tiene utilidad no solo en esos ámbitos, sino también en nuestros hogares con nuestros hijos a los que hay que persuadir o nuestros compañeros de trabajo o escuela.

Instrucciones para tiempos sinrazón

La instrucción de la persuasión
A. Con paciencia para convencer a hombres de poder
B. Con amabilidad para convecer a hombres duros

Hemos dicho que la persuasión es la capacidad de hacer cambiar de parecer a la personas con argumentos. La palabra “pathah” que es la raíz hebrea de donde procede ese vocablo traduce esa expresión como seducir. En la historia de Sansón la palabra se usa, pero la versión Reina Valera 1960 la traduce como engaño.

La persuasión puede utilizarse en sentido negativo como muchas otras cosas, pero la idea de la expresión es la misma. Dios quiere que tengamos la capacidad de argumentar y razonar para presentar nuestras ideas, nuestras creencias y nuestras convicciones con el fin de presentarlas adecuadamente ante cualquier clase de persona.

A. Con paciencia para convencer a los hombres de poder.

La primera parte de nuestro verso dice así: “con larga paciencia se aplaca al príncipe”. Casi todas las versiones traduce de la misma forma que la Reina Valera 1960 esta frase: “con paciencia”, solo la Biblia Lationamericana usa el vocablo “perseverancia” y la Biblia de la Iglesia en América como: “dialogar pacientemente”.

La palabra “orek” que las versiones de la Biblia traducen como paciente. Su primer significado es “longitud” es decir una medida de distancia. Es la que se usa en Génesis cuando Dios le precisa a Noé el tamaño del arca que habría de construir. En ese sentido fue un barco de gran tamaño. Su longitud fue grande.

Esa es la razón por la que Salomón utiliza la expresión para hablar de la primera característica que debe acompañar a la persuasión. Pensar que nuestros argumentos son los correctos y que por esa razón los aceptarán de inmediato es un poco ingenuo. La realidad es que en muchas ocasiones aunque hay evidencias irrefutables sobre un tema, la gente no lo aceptará.

La palabra rey que menciona la Reina Valera 1960 se traduce en otras versiones como gobernante, en otras como príncipe. La palabra hebrea de donde procede es “qatsin” que en otros pasajes se traduce como jefes, gobernantes o guías. Sería mejor entonces la traducción gobernantes.

Es a ellos a quienes en primera instancia se debe persuadir para que cambien de parecer o de opinión y esa es una tarea ardua y compleja y por eso la recomendación es que se tenga mucha paciencia y sobre todo perseverancia porque la perspectiva de un gobernante es completamente distinta a la de las personas que no ejercen poder.

Aunque quisiéramos no tener relación con esta clase de personas definitivamente en alguna ocasión nos veremos en la necesidad de dialogar con ellos para defender nuestra opinión o alguna causa que consideramos justa y que ellos son los responsables de resolverla o atenderla y por esa razón Salomón nos dice como podemos lograr ese objetivo.

B. Con amabilidad convencer a los hombres de duros

Salomón utiliza figuras retóricas para que sus lectores puedan comprender mejor las ideas que quiere comunicarles. En esta ocasión para enseñarnos el valor o la relevancia de la persuasión utiliza el siguiente ejemplo: la lengua blanda quebranta los huesos. Evidentemente tanto la lengua blanda como los huesos son metáforas.

La expresión lengua blanda que usa el proverbista se traduce en otras versiones como palabra amable, suaves palabras, diálogo amistoso y cortesía. El término procede de la expresión “rak” que se usa cuando se habla, por ejemplo, de un carnero pequeño y se le llama tierno.

En ese sentido quiere decir que nuestras palabras deben ser tiernas, suaves y por eso la traducción amable o cortés es una de las mejores expresiones. Eso quiere decir que la persuasión ha de acompañarse con la amabilidad y la cortesía. Convencer a otros de su equivocación es imposible si no se hace de esa manera.

El razonamiento o la argumentación debe hacerse de tal manera que las personas puedan atender a cada uno de los planteamientos que se le hacen.

Uno de los ejemplo de persuación que encontramos en la Biblia se localiza en Hechos 26: 24-28.

Diciendo él estas cosas en su defensa, Festo a gran voz dijo: Estás loco, Pablo; las muchas letras te vuelven loco. 25 Mas él dijo: No estoy loco, excelentísimo Festo, sino que hablo palabras de verdad y de cordura.

26 Pues el rey sabe estas cosas, delante de quien también hablo con toda confianza. Porque no pienso que ignora nada de esto; pues no se ha hecho esto en algún rincón. 27 ¿Crees, oh rey Agripa, a los profetas? Yo sé que crees.28 Entonces Agripa dijo a Pablo: Por poco me persuades a ser cristiano.

Pablo estaba preso injustamente. Se le permitió exponer su caso ante los gobernantes y lo hizo de tal manera que uno de ellos llamado Agripa le dijo que lo estaba persuadiendo.

Porfirio Flores
Indígena zapoteco de la sierra norte de Oaxaca, México. Sirvo a Cristo en la ciudad de Oaxaca junto con mi familia. Estoy seguro que la única transformación posible es la que nace de los corazones que son tocados por Dios a través de su palabra.

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