La Biblia dice en Proverbios 26:8

Como quien liga la piedra en la honda, así hace el que da honra al necio.

Introducción

Definitivamente Salomón está en contra de rendir honores a un insensato. Colocar en un pináculo a un necio es absurdo, contradictorio y muy peligroso como cuando se apuesta todo en un juego de azar a un equipo o competidor que a todas luces no ganará, pero se le pone todo.

En el capítulo veintiséis de Proverbios es el segundo texto en el que se le pide a los lectores de esta obra que se abstengan de honrar a un insensato. En Proverbios 26: 1 encontramos esta exigencia: “Como no conviene la nieve en el verano, ni la lluvia en la siega, así no conviene al necio la honra.”

Vemos en Salomón una clara intención de evitar por todos los medios que se encumbre a un necio ya sea en la vida de una persona o en la vida de una colectividad porque los riesgos de una decisión de esa naturaleza son costosísimos no solo en términos estrictamente económicos, sino personales, familiares y sociales.

Y de nueva cuenta recurre a un ejemplo que todos sus lectores comprenderían, pero que en la actualidad muchos no comprenden por el desuso en que han caído algunos de los elementos que emplea para mostrar lo desdichado que será honrar o dar tributo a un insensato empedernido.

La honda fue por mucho tiempo un instrumento de defensa, pero también una herramienta de caza. En los pueblos antiguos la honda fue inventada para ayudarlos ante la falta de otro tipo de medio para lanzar proyectiles a personas o animales. En la Biblia la encontramos como arma en el relato de David y Goliat, pero tenía más que esa función.

La usaban los cazadores y pastores para sus labores. En el caso de los cazadores ellos la empleban para matar animales peligrosos y también los comestibles y los pastores la empleaban para dirigir sus rebaños y también para cuidarse de lobos o bestias que quisieran dañarlos a ellos mismos o a hato.

Es sumamente interesante encontrar el uso de la honda no solo en pueblos del medio oriente de la antigüedad, sino también en naciones mesoamericanas.

La honda la encontramos en pueblos como los incas y los propios mexicas que la construyeron para las mismas actividades que los pueblos antiguos de Asia, en lo que parece hacernos ver que la dispersión de Babel trajo a América a los pueblos que la habitaban cuando los españoles llegaron.

Instrucciones para tiempos sinrazón

La instrucción de no engrandecer a los necios
A. Porque carece de sentido
B. Porque las pérdidas serán elevadas

Dice Salomón que honrar o engrandecer a un necio es simplemente absurdo, insólito, ilógico, tonto y peligroso.

A. Porque carece de sentido

Nadie que poseía una honda amarraba a ese instrumento la piedra. Toda la gente, hasta la más ignorante o que nunca la había usado sabía que la piedra que tenía que ponerse en ese artefacto debía estar libre para poder lanzarse según la dirección que el que la poseía quería hacerlo.

Nadie, absolutamente nadie, amarraba la piedra a la honda. Sería muy tonto. Y eso es lo que Salomón compara cuando dice que si una persona o un grupo de personas honran o reconocen a un necio están cometiendo una imprudencia colosal que les costará mucho y que puede ser irreversible o irreparable el daño.

La indicación del sabio rey de Israel tiene que ver con no ir contra el sentido común. Esa es la intención del proverbista, advertirnos claramente que estamos cometiendo un despropósito o una temeraria barbaridad si ponemos a un tonto en una posición de honra o reconocimiento.

Salomón llegó a esta conclusión cuando vio que en su tiempo que las personas sin fijarse bien, sin meditar o reflexionar, pero sobre todo sin conocer perfectamente a una persona o ignorar su calidad de necio lo hacía digno de merecimientos y lo peor que aun sabiendo que era un imprudente lo ponía en un lugar de honor.

Salomón no vivió en estos tiempos cuando las personas convierten en héroes a personajes que muestran con espectacularidad su necedad, convierten en modelo a hombres y mujeres carentes de sentido común o colocan en pedestales a personas que no tienen una pizca de sentido común.

Las redes sociales impresionarían a Salomón por la cantidad de absurdos que encontramos allí, pero se infartaría porque esos son los ejemplos que hoy se siguen con retos o desafíos estupidos como competir por quien lograr desaparece voluntariamente más días de su casa.

B. Porque las pérdidas serán elevadas

Perder una honda en los días antiguos era sumamente catastrófico, sobre todo si se estaba en el frente de batalla o en labores de caza o pastoreo, porque eso implicaba desde un estado de indefension hasta la posiblidad de morir al ser atacado por un animal peligroso o regresar a casa sin alimentos.

Ojalá solo se tratara de honrar a un necio sin consecuencias. Desde luego que no. Honrar a un insensato tiene graves repercusiones para la vida de quien toma esa fatal decisión porque lo puede conducir a grande pérdidas.

Porfirio Flores
Indígena zapoteco de la sierra norte de Oaxaca, México. Sirvo a Cristo en la ciudad de Oaxaca junto con mi familia. Estoy seguro que la única transformación posible es la que nace de los corazones que son tocados por Dios a través de su palabra.

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