La Biblia dice en Proverbios 25:3

Para la altura de los cielos, y para la profundidad de la tierra, y para el corazón de los reyes, no hay investigación.

Introducción

¿Qué mueve a un gobernante? ¿Cuáles son sus motivaciones? ¿Cuáles son sus referentes a la hora de ejercer el poder? ¿Y llega a asimilar el grado y tamaño de responsabilidad que tiene en sus manos? ¿Qué pasa por su corazón o su mente a la hora de tomar decisiones? ¿Comprende la naturaleza de su cargo?

Estas y otras interrogantes surgen con este Proverbio de Salomón dedicado a acercarnos a los reyes, gobernantes y en síntesis a los hombre de poder que gobiernan desde naciones hasta pequeños núcleos de personas, pero que tienen toda la autoridad para decidir para bien o para mal de sus gobernantes.

Para entender este verso que hoy meditamos como parte de nuestra serie “Instrucciones para tiempos sin razón” debemos entender que fueron escritos por el rey Salomón y compilados por la orden del monarca Ezequías, es decir para ambos gobernantes existió un gran interés en dejar plasmado sus experiencias.

El contexto histórico del texto es el de las monarquías sistema de gobierno que perduró por muchos siglos hasta el diecinueve cuando comenzaron las grandes revoluciones que derrocaron reyes y reinas que gobernaban Europa y Asia principalmente, pero también en otras latitudes y que duraron casi dos siglos hasta llegar al sistema de democracia.

La historia de los reyes de Francia, los relatos de los zares rusos, las crónicas de los monarcas españoles y otros tantos escritos o historiados ya nos hacen ver que muchas de sus decisiones marcaron a sus naciones y en ocasiones al mundo en el que vivían y aún cuando los podemos ver en perspectiva resulta difícil comprenderlos.

Ahora ya no tenemos reyes ni monarcas, pero tenemos gobernantes a los que llamamos presidentes, primeros ministros y gobernadores, que si bien ejercen el poder de manera menos autoritaria que los antiguos gobernantes, no por eso dejan de poseer autoridad y capacidad de decisiones que si no se toman bien, pueden perjudiciar a mucha gente.

De allí que resulta muy valioso el enfoque que nos da el libro de Proverbios porque los gobiernos siguen existiendo y junto con ello los hombres de poder que tienen ahora en sus manos el destino de millones de seres y eso es delicado y por ello nos debe importar lo que hacen o pasa en sus oficinas.

Instrucciones para tiempos sinrazón
Para saber cómo actuar ante los gobernantes
A. Porque sus pensamientos son altos
B. Porque sus pensamientos son profundos

¿Qué pasa por la cabeza del presidente Andrés Manuel López Obrador? ¿Qué es lo que piensa Joe Biden, presidente de los Estados Unidos? ¿Qué hay en el corazón de Vladimir Putin? ¿Qué recorre el cerebro de Volodímir Zelensky, presidente de Ucrania? Estos dos últimos que iniciaron un guerra que aún no concluye.

Tal vez con el tiempo nos aproximemos y entendamos un poco las motivaciones de todos estos hombres con mucho poder, pero hoy en día no. Así de categórico lo dejó establecido Salomón en el verso que hoy meditamos. El rey sabio de Israel dice que para el corazón de los reyes “no hay investigación”.

La palabra investigación procede de la raíz hebrea “cheqer” que se usa doce veces en el Antiguo Testamento y que aparece siete veces en el libro de Job traducido de las siguientes maneras: indagar, deliberar, profundidades, incalculable, insondeables y también como buscar.

Los reyes, gobernantes o poderosos procesan de manera distinta las circunstancias, los eventos y las situaciones que el resto de los mortales. Para Salomón ese proceso resulta profundo, impenetrable e inalcanzable, es decir que estamos ante la imposibilidad de conocer por qué actúan como actúan.

Los gobernados estamos impedidos para descifrar las motivaciones o lo que impulsa a los gobernantes. Vamos a llegar al primer siglo de la Segunda Guerra Mundial y nunca podremos comprender que movió a Adolfo Hitler a condenar a una horripilante muerte a seis millones de judíos.

Pero el corazón de ese hombre no es el único que nos resulta difícil de entender. Lo mismo nos pasa en México con algunos presidentes como Gustavo Díaz Ordaz que reprimió estudiantes en 1968. Es decir, a pesar de que han pasado más de cincuenta años seguimos con muchas preguntas.

Por eso hoy en día resulta todavía más complejo entender las razones que mueve a los hombres de poder que hoy por hoy gobiernan no solo nuestra patria sino el mundo y particularmente aquellos que son potencias mundiales como los de Estados Unidos y China.

A. Porque sus pensamientos son altos

La primera parte del verso tres de Proverbios veinticinco dice claramente que “para la altura de los cielos” no hay investigación, una afirmación que hoy en día con todos los avances tecnológicos, con la posibilidad de construir poderosos telescopios la afirmación hecha hace unos mil años, cobra mayor sentido.

La ciencia ha explorado con mucho éxito una gran parte del universo, pero no todo. El sistema planetario ha sido investigado merced a las nuevas tecnologías que permiten enviar a distantes planetas a robots con cámaras que registran y toman fotos de planetas distantes como Marte, por ejemplo, pero hasta allí.

Las galaxias guardan muchos secretos todavía que los seres humanos tal vez no conozcan por su distancia y amplitud, que sirven justamente para señalar las condiciones en las que vive o tiene el rey o gobernantes sus corazones. La palabra corazón en el Antiguo Testamento tiene diferentes usos.

Uno de ellos es el físico, es decir, se refiere al órgano del cuerpo humano, pero también para señalar a toda la persona y en ocasiones se intercala con el vocablo mente. Podemos afirmar, entonces, que el corazón o la mente de los gobernantes es insodable, que quien quiera indagar o buscar lo que allí ocurre no obtendrá nada.

Lo que se procesa en esos espacios están velados a los gobernados, incluso en ocasiones están cerrados a quienes están cerca de los hombres de poder y la razón por la que nos dice eso Salomón es para ser cautos, precavidos y cuidadosos a la hora de tratar con esta clase de personajes.

B. Porque sus pensamientos son profundos

La segunda parte del verso tres dice así: y “para la profundidad de la tierra” no hay investigación. Esta frase complementa la primera que habla del cielo. En la poesía hebrea la conjunción de los extremos en una frase o expresión implica un todo como lo sería blanco y negro, oriente y occidente, entre otras.

La profundida de la tierra la estudian los espeléologos que se adentran en cuevas o grutas como las que hay en San Sebastián en las inmediaciones de Sola de Vega que nos muestra inquietantes imágenes hasta donde el hombre ha podido llegar. Hay otras grutas en la región de Huautla de Jiménez y por supuesto en otras latitudes del mundo.

Sin embargo, los científicos reconocen que aún falta mucho por explorar y muy probablemente nunca se logrará investigar todo lo que hay y esa figura utiliza el proverbista para hablarnos de lo que hay al interior de un gobernante. Es completamente desconocido, nunca podremos saber a ciencia cierta que lo mueve o motiva.

Porfirio Flores
Indígena zapoteco de la sierra norte de Oaxaca, México. Sirvo a Cristo en la ciudad de Oaxaca junto con mi familia. Estoy seguro que la única transformación posible es la que nace de los corazones que son tocados por Dios a través de su palabra.

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