La Biblia dice en Proverbios 26:10

Como arquero que a todos hiere, es el que toma a sueldo insensatos y vagabundos.

Introducción

Este proverbio tiene al menos otras tres traducciones

  1. El maestro ejecuta toda las cosas, pero el que detiene a un necio es como el que detiene una inundación. Versión Hebrea de la Biblia.
  2. El mucho sufrimiento en la carne del insensato, y el borracho piensa que puede cruzar el mar. Versión Peshita.
  3. La sentencia del juez decide los pleitos, y pone silencio al necio, aplaca los enojos. Versión Torres Amat.

La razón de esta disparidad y variedad de versiones de un mismo versículo de la Biblia radica en que el texto hebreo de este pasaje es oscuro, como reconocen casi todos los traductores en notas al pie de página cuando se llega a este verso. Se trata de términos o vocablos que se pueden prestar a todas las traducciones anteriores.

En los textos originales son siete palabras las que contiene este verso. El texto masorético lo traduce como la versión Reina Valera 1960, sin embargo la Vulgata Latina, lo hace completamente distinto: “El juicio decide los pleitos, y quien impone silencio al necio, mitiga las iras”. Por mencionar dos versiones antiguas del libro de Proverbios.

Todos los especialistas del libro de Salomón coinciden en señalar estas diferencias y por eso al verso algunos lo llama “texto corrupto”, debido a que sus palabras se pueden traducir de distinta manera. En honor a la verdad he de decir que la mayoría de los biblistas lo traducen como lo hace nuestro texto y por eso nos ceñiremos a esa traducción.

Seguimos a la mayoría de las traducciones porque todas ellas coinciden en traducir la expresión arquero y alquilar en lugar de proceso o juicio y guardar silencio, lo que resulta en el verso que hoy meditamos porque se ciñe al contexto de todo el capítulo donde se señalan las irregularidades de los necios.

Un necio se define claramente por su incapacidad de hacer algo coherente, por conducirse con insensatez y sobre todo como alguien indigno de confianza.

Instrucciones para tiempos sinrazón

La instrucción de evitar la estafa
A. Para no contratar a un necio
B. Para no contratar a un vagabundo

En tiempos antiguos los arqueros eran considerados como personas especializadas en el uso de ese instrumento que servía tanto para la guerra como para la caza. Junto con la lanza fueron las primeras armas que el hombre inventó para matar a seres humanos y animales ya que eran instrumentos punzo cortantes que se diseñaban con picos puntiagudos.

Un arquero mataba o lesionaba. El verso que hoy meditamos nos lleva a pensar en las lesiones que producía un arquero y que Salomón utiliza como figura poética para mostrarnos los resultados que trae consigo cuando se alquila o se contrata a un necio o vagabundo para realizar un trabajo o empleo.

Con toda seguridad lo único que se ganará será una estafa. La gente que contrata a una persona necia o insensata o a un vagabundo como agrega este verso está condenada a perder su inversión, en otras palabras a sufrir en su patrimonio un daño que generalmente es irreversible.

Y los tiempos que nos han tocado vivir son justamente de esta clase de personas que nos hacen creer que son especialistas en lo que hacen y se les contrata para un trabajo o servicio que al final de cuentas terminan no haciendo y mientras hemos perdido tiempo y dinero que pudimos aprovechar para algo mejor.

Salomón nos quiere advertir esta situación a todos para tener cuidado y mucha precaución para evitar perder dinero y frustrarnos grandemente por haber caído en las manos de personas que no merecían nuestra confianza. En otras palabras que sepamos a quien contratamos.

La estafa se evita si sabemos a quién estamos dando nuestros recursos financieros antes de dárselos y no después.

A. Para no contratar a un necio

Un necio es un ser irresponsable. No tiene juicio y por eso es sumamente peligroso depositar en su persona una tarea que requiere madurez o conocimiento especializado porque nos hará pasar momentos de mucha desesperación, enojo y fastidio porque no hará lo que queremos que haga.

Enseguida nos hará perder dinero que pudimos haber aprovechado mejor o destinar a otras necesidad personal o de nuestro patrimonio, ya que lo perderemos para siempre sin posibilidad de recuperarlo.

B. Para contratar a un vagabundo

Los vagabundos son seres que no se asientan en ningún lado. Van de un lugar a otro lugar sin establecer su residencia y en ese tipo de existencia no logran echar raíces para hacerse de un patrimonio a través de una manera honrada de ganarse la vida en este mundo y su vida nómada los lleva a no tener ninguna clase de conocimiento.

El trotamundos como también se le conoce es equiparado a un necio porque su estilo de vida no lo lleva a nada. Lo único seguro que habrá en su vida es una vejez sumamente comprometida con carencias y necesidades que no quiso evitar cuando era joven ya que en lugar de plantarse en un lugar fue de aquí para allá.

Porfirio Flores
Indígena zapoteco de la sierra norte de Oaxaca, México. Sirvo a Cristo en la ciudad de Oaxaca junto con mi familia. Estoy seguro que la única transformación posible es la que nace de los corazones que son tocados por Dios a través de su palabra.

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