La Biblia dice en Romanos 11:7-10

¿Qué pues? Lo que buscaba Israel, no lo ha alcanzado; pero los escogidos sí lo han alcanzado, y los demás fueron endurecidos; 8 como está escrito: Dios les dio espíritu de estupor, ojos con que no vean y oídos con que no oigan, hasta el día de hoy. 9 Y David dice: Sea vuelto su convite en trampa y en red, en tropezadero y en retribución; 10 sean oscurecidos sus ojos para que no vean, y agóbiales la espalda para siempre.

Introducción

El pueblo de Israel se endureció. Esa esa la verdad que Pablo nos expresa en los versos que hoy meditamos. Luego de expresarnos que no han sido desechados o rechazados para siempre, Pablo nos lleva a reflexionar sobre la triste condición del pueblo de Dios que quedó endurecido.

En nuestra serie sobre los capítulos nueve, diez y once de Romanos el apóstol nos muestra lo sucedido con la nación que Dios escogió y lo hace para expresarnos lo que actualmente estamos viviendo con la iglesia. Se trata de clarificar la diferencia clara entre nosotros y ellos para tener claridad respecto a los judíos.

Los gentiles y los judíos tienen hoy en día un trato diferenciado: Israel no alcanzó lo que buscaba y los escogidos como nos llama Pablo en estos versos sí lo han conseguido, es decir alcazamos la justificación que viene por la fe y debemos estar sumamente agradecidos con el Señor por tal gracia y bondad.

El argumento con el que sostiene Pablo la afirmación del endurecimiento de Israel la toma de las tres secciones en las que los hebreos dividen la Tanaj o su Biblia. Del pentateuco o Torá, de la sección de los profetas o Navim y de la parte de los Escritos o Ketuvim. Deuteronomio, Isaías y los Salmos son citados para explicar esta verdad.

El verso ocho es estremecedor porque dice con toda claridad que Dios les dio espíritu de estupor. Es decir, el endurecimiento nació de Dios. Dios tomó esa determinación para con Israel. Dios se abroga ese derecho porque es el fundador y creador de esa nación y puede hacer con ella lo que le plazca.

Nos queda claro que Dios es soberano y decide en función de planes y propósitos. Si a toda la humanidad la entregó a la inmundicia, a pasiones vergonzosas y a una mente reprobada como dice el primer capítulo de Romanos, con su pueblo que se volvió obstinado cambió su trató y los endureció.

Israel: La bondad y severidad de Dios
El endurecimiento del pueblo escogido
A. Porque se volvieron insensibles
B. Porque tropezaron
C. Porque se les cerraron los ojos

Los judíos iban tras la salvación, pero no la alcanzaron porque iban tras ellas por obras no por fe. Los gentiles la alcanzaron porque abrazaron el mensaje de salvación con fe, pero en ese falla de los hebreos Dios los endureció y de esa manera se abrió de manera temporal la salvación para todo el mundo. Llegará un día cuando sean salvados.

A. Porque se volvieron insensibles

¿Qué le pasó a los hebreos? Pablo comienza explicando el tema del endurecimiento de los israelitas diciendo con toda claridad lo siguiente:

¿Qué pues? Lo que buscaba Israel, no lo ha alcanzado; pero los escogidos sí lo han alcanzado, y los demás fueron endurecidos.

La palabra griega de dónde proviene la palabra “endurecimiento” es “poroó” que en el tiempo de Pablo servía para referirse a una clase de mármol que los romanos apreciaban mucho porque era muy útil para sus edificios por su dureza y durabilidad. La palabra se uso para referirse entonces a algo o alguien muy duro o carente de sensibilidad.

Los hebreos se petrificaron con respecto a la fe. Se volvieron o Dios los volvió insensibles al mensaje de salvación que Pablo y los otros apóstoles les predicaban. Se trató de una actitud en la que el mensaje no tenía ningún impacto en su vida, tal y como ahora ocurre con ellos cuando se les habla de Jesús.

Debemos tener este referente a la hora de preguntarnos por qué si ellos custodiaron la palabra de Dios cayeron en semejante condición. La respuesta la podemos encontrar con sencillez si reconocemos que gracias a esa determinación divina los gentiles podemos obtener la salvación.

El verso ocho de nuestro estudio dice de la siguiente manera:

Como está escrito: Dios les dio espíritu de estupor, ojos con que no vean y oídos con que no oigan, hasta el día de hoy.

La versión Dios Habla Hoy traduce este verso de la siguiente manera:

Como dice la Escritura: Dios los hizo espiritualmente insensibles, y así son hasta el día de hoy; les dio ojos que no ven y oídos que no oyen.

En tanto que la Nueva Versión Internacional lo hace de la siguiente manera:

Dios les dio un espíritu insensible, ojos con los que no pueden ver y oídos con los que no pueden oír, hasta el día de hoy.

Son dos citas tomadas de Deuteronomio 29:4 e Isaías 29:10.

Pero hasta hoy Jehová no os ha dado corazón para entender, ni ojos para ver, ni oídos para oír. Deuteronomio 29:4

Porque Jehová derramó sobre vosotros espíritu de sueño, y cerró los ojos de vuestros profetas, y puso velo sobre las cabezas de vuestros videntes. Isaías 29:10

La palabra estupor que usa la versión Reina Valera 1960 es la que mejor retrata lo que le sucedió a los judíos con respecto a Cristo. La palabra se usa una sola vez en todo el Nuevo Testamento procede la raiz “katanuxis” y se traduce como letargo mental. La Real Academia de la Lengua Española la define como pasmo o asombro que inmoviliza.

B. Porque tropezaron

Pablo ya ha utilizado este término para referirse a lo sucedido a los hebreos. El verso nueve de nuestro estudio dice de la siguiente forma:

Y David dice: Sea vuelto su convite en trampa y en red, en tropezadero y en retribución.

Pablo cita al rey David en su salmo 69:22 y justo antes de ese verso en el veintiuno dice así: Me pusieron además hiel por comida, y en mi sed me dieron a beber vinagre. Es un salmo claramente mesiánico que anunció los sufrimientos de Cristo por el rechazó de su pueblo.

Los hebreos tropezaron. La palabra “tropiezo” que usa el apóstol Pablo procede de la raíz griega “skandalón”. La palabra inicialmente significa trampa. Por eso en la cita del salmo de David se liga con la palabra “lazo”. Eso quiere decir que los hebreos tropezaron o cayeron en su propia trampa.

Pablo, Pedro y otros apóstoles usaron este término para definir lo que le sucedió a Israel con respecto a Cristo. Ellos tropezaron con la piedra de tropiezo, es decir cayeron en una trampa, evidentemente esa trampa no la pudieron distinguir o prevenir de tal manera de que ante Cristo no pudieron evitar envolverse como un animal se envuelve en una red.

C. Porque se les cerraron los ojos

El verso diez de nuestro texto que meditamos dice de la siguiente manera:

Sean oscurecidos sus ojos para que no vean, y agóbiales la espalda para siempre.

Los judíos aunque tenían ojos para ver no vieron. Esta es un manera para referirse a su incapacidad para conocer las verdades divinas. Ellos estuvieron así desde antes de Cristo. Los profetas como Isaías se los dijeron una y otra vez. Cristo mismo les dijo que eran ciegos, guías de ciegos.

Pero ese cerrar los ojos les trajo muchas consecuencias. Cuando dice “agóbiales la espalda para siempre”, algunas versiones traducen ese texto como “que se les encorve el cuerpo para sufran”. Y el sufrimiento ha acompañado a Israel desde entonces, el endurecimiento de Israel les trajo dolor.

Porfirio Flores
Indígena zapoteco de la sierra norte de Oaxaca, México. Sirvo a Cristo en la ciudad de Oaxaca junto con mi familia. Estoy seguro que la única transformación posible es la que nace de los corazones que son tocados por Dios a través de su palabra.

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